viernes, 20 de noviembre de 2009
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Mañana sábado 21 de noviembre

a las 13 horas

Encuentro con Carlos Zanón

y su última novela

TARDE, MAL Y NUNCA


y los mejillones y el vino de todos los sábados








jueves, 19 de noviembre de 2009
Publicado por negraycriminal @ 18:46
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25 de noviembre a las 19 h. en la sala de actos de CC.OO de Catalunya
Via Laietana,16. Barcelona

Intervendrán

Anna Sallés, Ignasi Riera,
Andreu Martín, Sergi Beser, Juan Carlos Gallego
 y Paco Camarasa










Publicado por negraycriminal @ 18:29
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Programa Lloseta Negra 2009

 

27 de novembre, Teatre de Lloseta.

 

-19.00 hores. Àlex Casadesús. La novel•la negra mallorquina.

 

-20.00 hores. HOMENATGE A ANDREU MARTÍN. A Càrrec d'Àlex Martin i Sebastià Bennassar. Projecció d'un audiovisual sorpresa dedicat a l'Andreu.

 

28 de novembre.

 

13.30 sortida del Bus Negre de la Plaça Espanya.

14.30. Dinar Negre.

 

-17.00 hores. Deu anys de la Biblioteca La Bòbila. Amb Jordi Canal.

-18.00 hores. Collita Negra 2009. Amb Miquel Vicens Escandell, Andrea Robles (Maite Enrique i Gregorio Royo), Jordi Pijoan i Sebastià Bennassar. Taula rodona moderada per Anna Cortils.

-19.30 hores. Premsa, perspectives, país. Taula rodona amb Pere Morey Servera, Francesc Izard, Josep Joan Rosselló i Elena Vallés.

-20.45.hores. Poesia negra amb Pau Vadell i Sebastià Bennassar.

-21.30. Sortida del Bus Negre cap a la Plaça Espanya.

 

29. Novembre

 

11.00. Andreu Martín, la lliçó del mestre.

 



Publicado por negraycriminal @ 17:07
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Dorothy L. Sayers, afortunadamente recuperada por Lumen, en buenas traducciones y ediciones, fue profusa y dispersamente editada en los años sesenta. Pero ojo con los títulos, si encuentran alguna de estas rarezas ( Lord Peter Wimsey con el rostro de Robert Mitchum, y chicas con minifalda en la portada). Por ejemplo El caso del bailarín barbudo ( editorial Molino) es la misma novela que Un cadáver para Harriet Vane, editada por Lumen.

 

Las fechas de la próxima edición de BCNegra serán las habituales; es decir, la primera semana de Febrero. Concretamente del 1 al 6 de Febrero. Y por lo risueños que andan los organizadores, nosotros de ser ustedes nos pediríamos un adelanto de vacaciones.

 

Hemos conseguido bastantes títulos de Simenon en las ediciones de Caralt. Tanto de la serie Maigret, como los no Maigret. Revisen sus colecciones y pidan, que después nos resultan, desgraciadamente, difícil de conseguir. Y ya saben que la colección de Maigret que Tusquets editaba en el sello Booket fue interrumpida.

 

Del paquete de Argentina, una novela corta de Antonio Dal Masetto, uno de los novelistas argentinos que más nos gustan: Hay unos tipos abajo, publicada por Debolsillo allí, y no distribuida aquí. Directa, contundente, pero también psicológica y sutil, Dal Masetto ( ¡ raro oficio el de escritor! ) escribe palabra por palabra el miedo, el horror, la paranoia de una época sin excusa: finales de los setenta, en Argentina.

 

Y este fin de semana, que además parece que hará bueno, acérquense por Manresa, y su Festival de Cine Negro. Por ejemplo pasan Jar City, una película islandesa que recoge la primera novela de Arnaldur Indridason, Las marismas, RBA Serie Negra. Más información en http://www.cinemanresa.com/fecinema/?language=ca . El domingo, Francisco González Ledesma, recogerá el Premio de Honor del Festival.

 

Ayer recibimos una de esas noticias que no trascienden pero que nos influirá en nuestras futuras lecturas. Claudia Casanova deja la dirección editorial de Paidós. Y nosotros lo lamentamos por que gracias al trabajo de Claudia, y su équipo, pudimos descubrir a Christopher G. Moore, Frederic LeNormand y el nuevo Juez Di, Elvin Post o Charles McCarry; y la recuperación del impresionante Leif G. W Persson, el sueco desconocido, Robert Littell o el gran, grandísimo, Ross Thomas. Desde aquí nuestro agradecimiento como lectores y  como libreros.

 

Anne Holt, ya la conocen ustedes, por los tres libros protagonizados por el Superintendente Ingvar Stubo y la profiler Inger Johanne Vik. Pero Holt fue conocida y masivamente leída por una protagonista anterior: la subinspectora Hanne Wilhelmsen, de la policía de Oslo. Roca Editorial en su colección Roca Criminal recupera la saga, y con traducción de Mario Puertas y Cristina Gómez Baggethum, edita La diosa ciega.

 

La subinspectora Hanne Wilhelmsen, miembro de la jefatura de la Policía de Oslo, se vuelca a diario en su lucha por destapar los ojos de esa diosa ciega que es la justicia. Wilhelmsen es una mujer moderna, competente y aguda, cuya aparente seguridad y distancia en el trato esconden una personalidad ten contradictoria como interesante. JUnto a sus compañeros, Håkon Sand, Billy T. y Karen Borg, Wilhelmsen investiga una serie de crímenes en la capital noruega, a la vez que lidia con los vaivenes de su vida personal. Y es que en su entorno, no sólo los criminales tienen algo que ocultar. La diosa ciega pertenece a una serie de Anne Holt inédita en España que se caracteriza por su minuciosa descripción de los entresijos de la justicia criminal, así como por abordar los pormenores del trabajo cotidiano de una jefatura de Policía. Holt debe su dominio en este ámbito a sus años como asesora legal del cuerpo de Policía noruego.

                                

 

Saludos negrocriminales y buena lectura









Publicado por negraycriminal @ 17:04
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De:
Lorenzo Lunar
Enviado el: miércoles, 18 de noviembre de 2009 13:56
Asunto: Visítanos en la web 10 Negritos.

 

Rebeca Murga y Lorenzo Lunar te invitamos a visitar nuestros blogs en la web “10 Negritos”.

El capítulo 5 de la novela por entrega La cabellera de Berenice.

Dos premios en octubre para Rebeca Murga.

“Triste parábola de la alegría”. Un texto de Rebeca Murga.

Y más…








miércoles, 18 de noviembre de 2009
Publicado por negraycriminal @ 19:30
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Felicidad Olaizola es policía, lesbiana y muy suya.
Trabaja como oficial de la Unidad de Investigación de la Ertzainza en Bilbao.

Si desean conocerla mejor pueden leer una entrevista con ella o entrar en su blog

Muy pronto vendrá a Negra y Criminal
...Seguiremos informando




Publicado por negraycriminal @ 18:50
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El garito del verso




MADRID, lunes 16 de noviembre de 2009

Encuentro en la Besteiro, por Paco Gómez

 

 

 

La Escuela Julián Besteiro, dependiente del sindicato UGT, es algo más que una escuela. Sí, dan cursos para trabajadores y desempleados, pero sobre todo se distingue por su implicación en la organización de eventos. Actos en forma de seminarios, conferencias o cursos que tienen que ver con la memoria histórica o con temas de actualidad política. Pero también con la Cultura, pues hacen ciclos dedicados a poetas, cineastas y a artistas plásticos entre otros representantes de diversas disciplinas artísticas. No obstante, este año están echando el resto organizando diversos eventos relacionados con la Novela Negra. Y, por lo que se ve, según me comentaba esta misma tarde el director de la escuela, van a seguir en la misma línea el año entrante en el que piensan organizar unos talleres dedicados al género.

 

Pues bien, hoy tocaba una interesantísima conferencia titulada “Límites y contaminación entre la realidad y la ficción. ¿Periodista de día y novelista de noche?”, con tres primeros espadas que son o han sido periodistas y además novelistas de género negro: Juan Madrid, Rafael Reig y Carlos Quílez. La presentación y moderación ha corrido a cargo del, una vez más sensacional, Paco Camarasa, responsable de Negra y Criminal de Barcelona que ya nos sorprendió en septiembre en la Besteiro impartiendo el curso ”De Edgar Allan Poe a Stieg Larsson. Historia de la novela negrocriminal”, en el que los aficionados nos pudimos deleitar con sus exposiciones.

 

 

Hablaron por este orden, Juan Madrid, Rafael Reig y Carlos Quílez, exponiendo sus particulares puntos de vista sobre el oficio de periodista. Y los tres coincidieron en manifestar las dificultades de los profesionales libres en los medios de comunicación, controlados cada vez más por intereses políticos y empresariales, cada vez más siniestramente fusionados. Luego vino el turno de preguntas y yo expuse que, lógicamente, no todos los novelistas son periodistas, pero que cada vez son más los que cambian el oficio de la columna, la crónica o el reportaje por la novela. Ante mi pregunta de que si la novela era el último territorio de la libertad de expresión del periodista la respuesta fue contundente: “sí”. Después silencio. “Es que no te podemos decir más –decía Carlos Quílez-, es que lo has clavao”.

 

Tras la ronda de preguntas, Juan me miró y me dijo de echar un cigarro fuera, que ya llevábamos allí hora y media. Así que salimos con Rafael Reig a ejercitar el vicio, segregados en una esquina del patio exterior. Lo que allí hablamos empezó por mi pregunta a Rafael Reig respecto a por qué había dejado de escribir su columna diaria en un diario de tirada nacional de cuyo nombre no quiero acordarme. A partir de ahí se generó una amena conversación que duró por lo menos una hora y tres o cuatro cigarrillos y que me reservo por confidencial. Tan entretenida estuvo la charla que me perdí el corto programado para después de la conferencia, pero se da por bueno. Cuando volvimos a entrar todo el mundo estaba en el catering cortesía de la escuela y yo subí al salón de actos porque me había dejado allí mis cosas. Me despedí de Juan que, amablemente, siempre me pregunta que cómo me va con la publicación de mi primera novela y cuando llego al salón de actos y veo mi ejemplar recién adquirido de sus “Cuentos completos” que llevaba para que me lo firmara me di cuenta de que tendría que ser en otra ocasión. Así que salí a la calle y subiendo la calle Azcona me lo vuelvo a encontrar en camarilla con Reig, Camarasa y el director de la Besteiro. Tuve la suerte de subir charlando de nuevo con Juan hasta Francisco Silvela y volverme para casa con el libro dedicado y Juan, quizá porque siempre nos vemos esporádicamente, tuvo el detalle de escribirme su teléfono. “Si no te publican la novela me llamas, a ver qué se puede hacer” –me dijo-. Qué tío más majo.

 Enhorabuena a los espadas, al profesor, moderador y librero y, por supuesto, a la Besteiro.

 

 


Publicado por negraycriminal @ 18:43
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ELMUNDO.ES/ CULTURA 17/11/2009

MARLOWE AL COMPLETO 

por
Daniel Vázquez Sallés







- El cinismo de Marlowe al completo en un solo libro

- El detective debutó en 1939 en 'El sueño eterno' y se despidió en 'Playback'

- El personaje es tierno, honesto, escéptico, melancólico y desencantado





Las internas de la cárcel de Brieva (Ávila) dedican su tiempo libre a leer novelas de autores a los que luego someterán, en vivo y en directo, a un interrogatorio sobre su obra. Con preguntas directas y sin coartada. En uno de estos encuentros, una interna un tanto indignada le pide una aclaración al escritor Juan Madrid: "¿Por qué a la novela de detectives se la llama negra?". Ella es negra y no le gusta que se utilice el color de su piel para denominar a los libros de crímenes. El interrogado trata de darle una explicación: "La culpa la tuvo el editor francés Gallimard, quien decidió publicar una colección de novela policiaca cuya característica era la portada de color negro".

 

Tampoco Raymond Chandler, el gran padre de la novela policiaca moderna, estaría de acuerdo en catalogar a su obra como negra y ante el adjetivo, "pondría una cara de espanto que detendría a un reloj", utilizando una frase de su célebre detective privado, Philip Marlowe.

 

Pero como lo importante para un autor es seguir vivo una vez ha alcanzado los bares celestiales, a ser posible con las estanterías llenas de botellas de bourbon, la editorial RBA acaba de publicar 'Todo Marlowe', un solo volumen que contiene siete novelas ('El sueño eterno', 'Adiós muñeca', 'La ventana alta', 'La dama del lago', 'La hermana pequeña', 'El largo adiós' y 'Playback') y dos cuentos, 'El confidente' y 'El lápiz', las nueve obras con las que Chandler y su detective pernoctaron su desencanto por los submundos brutales y sórdidos de California, en los que la vida tenía la música de una esquela sin rima.

 

Raymond Chandler nació el 22 de julio de 1888 en Chicago, y estudió letras clásicas y modernas en su largo periplo europeo por Inglaterra, Francia y Alemania. Cuando volvió a los Estados Unidos, llevaba en su maleta experiencias como reportero y un primer relato, 'The Rose Leaf Romance'. Todo escritor de novelas policiacas sabe que el ejercicio periodístico es fundamental para dar realismo a una ficción dedicada a desenmascarar los porqués de los males de una sociedad. Los crímenes son la guinda de un pastel relleno de corrupción.

 

Chandler, autor minucioso, escribió su primera novela, 'El sueño eterno', en 1939, tras varios relatos que valieron para pulir su estilo y definir al personaje que le haría famoso. Había necesitado 51 años, el resguardo maternal de su mujer Pearl Cecily Bowen, 18 años mayor que él, y el ronroneo de sus gatos para encontrar el valor de darse a conocer con la primera aventura larga protagonizada por Philip Marlowe.

 

Con Joseph Conrad y Dashiell Hammett como modelos, es explicable que el salto a la literatura profesional viniera precedido de un cierto vértigo. La publicación de 'El sueño eterno', supuso para Chandler el hermanamiento decisivo con Marlowe, al que concedió un nido en su árbol genealógico. Al fin Chandler había encontrado un álter ego con el que protegerse de sí mismo: "Soy sensible y hasta tímido, y soy cáustico y belicoso, y unas veces extremo y otras sentimental. El término medio nunca me satisface, ni en la gente, ni en ninguna otra cosa". Quizás esa mente con claros síntomas de falta de litio le dieron la fama de asocial. A la muerte de su esposa en 1954, su idilio con el alcohol trocó en una apasionada y tormentosa historia de amor.

 

Como todo buen tímido, Chandler era un romántico a su pesar. Philip Marlowe también. El detective es solitario, melancólico, escéptico, tierno, cínico, desencantado y honesto, siete características que marcan las siete novelas. Como un poeta con una coraza de cuero, el detective es capaz de no caer bajo el influjo de los cantos de sirena de las femme fatale, víboras indispensables en toda novela policiaca. De mantener el tipo ante los reyes despiadados del hampa sin impartir la ley del ojo por ojo diente por diente. "Tantas pistolas rodando por la ciudad y tan pocos cerebros", dijo Marlowe. De no mantener su idealismo a salvo de los impuestos de una sociedad enferma, ni el detective ni Chandler hubieran dormido tranquilos.

 

La última novela de la saga, 'Playback' (1954) demuestra el desmoronamiento del detective y su creador. "Dejé la copa en una mesita baja sin tan siquiera probarla. El alcohol no era la solución. Nada era la solución, excepto tener un corazón endurecido que no pidiera nada a nadie". Una frase de la novela que resuena como un eco de tragedia o un largo adiós. Raymond Chandler, cirrótico y autodestructivo, entró en el sueño eterno el 26 de mayo de 1959 en La Joya, dejando como legado novelas y relatos legendarios y un cuento póstumo: 'El lápiz'.

 

Y para demostrar que Chandler tiene miles de hijos repartidos por los continentes de la tierra quemada, RBA devuelve al escritor con una suntuosidad a la francesa, con honores de gloria digna de reposar en el Panteón de París, un volumen de 1.391 páginas, aunque traicionando a Gallimard y a sus portadas negras.






martes, 17 de noviembre de 2009
Publicado por negraycriminal @ 18:05
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Testimonios del caos: Chester Himes



Proponerte que leas Un ciego con una pistola, del escritor afroamericano Chester Himes, es proponerte un paseo el Harlem neoyorquino durante una semana de un caluroso verano de finales de los sesenta, un lugar y una época convulsos, violentos y caóticos. Por tanto, se trata de un viaje peligroso. Pero en el recorrido vamos bien acompañados, porque seguimos a dos policías negros que recorren las callejuelas observando con pesimismo y repartiendo leña cuando es necesario. Son Grave Digger Jones y Coffin Ed Johnson, esto es, Sepulturero Digger Jones y Ataúd Ed Johnson, dos polis negros que sirven a la policía blanca y que están siempre entre la simpatía hacia los criminales que persiguen y la presión que reciben desde arriba para que sí, investiguen los crímenes, pero silben mirando al techo si la trama lleva a las tramas de corrupción o crimen organizado relacionadas con el poder del hombre blanco. Aquí asistimos a varios crímenes sin relación aparente, que los dos polis tienen que investigar, mientras diferentes grupos de lucha contra la segregación se enfrentan entre sí en duras revueltas en las calles del Harlem. Por supuesto, alcanzan un par de buenas palizas. Aunque estos dos también reparten lo suyo.

Conocedores de un código que sus jefes blancos ignoran, Grave Digger y Coffin Ed miran con una sonrisa amarga la realidad de su gente, intentando, sin conseguirlo, deshacer entuertos con la impotente actitud de quien sabe que los oprimidos yerran constantemente en los mecanismos con los que se oponen al sistema, dada la invulnerabilidad de quienes detentan el verdadero poder, el económico.

En algún momento de la novela, Anderson, el jefe de los dos policías negros, les pregunta si saben quién es el responsable de los recientes disturbios. Ellos, socarronamente le responden que siempre lo han sabido, pero que no pueden hacer nada, ya que está muerto. El responsable, en su opinión, es Abraham Lincoln: “No debió liberarnos si no quería darnos de comer”.  Cuando Anderson insiste en quién es el culpable, quién incita esa “anarquía insensata”, Grave Digger, simplemente, responde: “La piel”.

Esta es la sexta de una serie de diez novelas con Sepulturero y Ataúd (hay otras estupendas, como Algodón en Harlem y Todos muertos) y la última que Himes escribió antes de trasladarse a Alicante (el viaje debía de estar en proyecto, porque hay ya algún guiño a esa región, en el nombre de un comercio), donde falleció en 1984. La edita RBA en su colección de bolsillo, en una traducción realizada por Ana Becciu en 1978 (y que quizá habría que renovar) y con prólogo de Raúl Argemí, que entiende y comenta a Himes como nadie.

La biografía de Himes es tan interesante como sus libros: hijo de una familia de clase media, fue a la universidad pero se desvió por el mal camino y comenzó a meterse en líos. Le cayeron 20 años de cárcel por atraco a mano armada y fue justamente ahí, en prisión, donde comenzó a escribir. Escribió novelas políticas, novelas carcelarias (Por el pasado llorarás) y novelas, como esta, de género negro, donde se le considera uno de los clásicos; pero, sea cual fuere la orientación, el problema de la desigualdad social (racial) está normalmente de por medio. Como les ocurrió a otros (por ejemplo, Jim Thompson), mientras en Estados Unidos publicaba en pulp, en Francia la crítica le situaba entre los grandes.

¿Por qué este libro se titula Un ciego con una pistola? Pues porque Himes parte de la siguiente anécdota real: un ciego que, tiene un altercado en el metro, saca una pistola y le pega un tiro a alguien ajeno a la discusión que leía tranquilamente el periódico. A partir de ahí, Himes reflexiona acerca de los movimientos de ese momento (oposición a la guerra de Vietnam, terrorismo en Oriente Próximo, los Panteras Negras, Malcolm X, etc.) y llega a la conclusión de que “toda violencia indiscriminada es como un ciego con una pistola”.

Así que si quieres una novela que hable con crudeza y con sinceridad sobre el racismo, la desigualdad y la injusticia, mientras andas en el ojo de un huracán que no te da un respiro, nada mejor que esta estupenda, caótica y, sin embargo, bella novela. Diálogos lacerantes, ironía, humor negro, historias truculentas, radiografía social: Un ciego con una pistola. Novela negra en estado puro.

Alexis Ravelo






Publicado por negraycriminal @ 17:53
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Ya ha comentado la prensa que este año, el Premio Nacional de Cómic ha recaído en “Las Serpientes Ciegas”, de Felipe Hernández Cava y Bartolomé Seguí.

     Por primera vez el Premio recae en una obra que se nutre de la novela negra: un asesino a sueldo que está en New York buscando a alguien que ha huido de la Guerra Civil española...

     Para los interesados, diremos que ya hablamos de la obra, y la recomendamos vivamente, en: http://negraycriminal.blogcindario.com/2009/03/01536-comic-negro-por-juanjo-sarto.html

     ¡Y seguimos recomendándola, por supuesto!