miércoles, 25 de noviembre de 2009
Publicado por negraycriminal @ 18:05
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PRÓXIMO SÁBADO
28 de noviembre

a las 13 horas 

encuentro

 

en Negra y Criminal

con

 

FELICIDAD OLAIZOLA

Suboficial de la Unidad de Investigación de la Ertzaintza

 

con motivo de su nueva presencia entre

nosotros en las páginas de su último caso

publicado.

  

Contaremos con la presencia del
“cerebro de la trama”

 su creador

 

JAVIER OTAOLA

 

y los mejillones y el vino de todos los sábados

 

 


Publicado por negraycriminal @ 17:56
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Desde Argentina, desde una pequeña editorial de allá, nos llega Los Compañeros, de Rolo Diez. A mitad de camino entre la biografía y la narración es un libro que nos ayuda a entender la terrible década de los setenta en Argentina.

 

"Rolo Diez es un gran escritor, un novelista de raza, el único narrador argentino que, a mi juicio, ha sabido expresar lo trágico, lo heroico, lo terrible y lo ridículo de esa época de plomo que acuñó la mas reciente dictadura militar. Y lo hace sin tremendismos barrocos, ni realismo pedestres, con estilo sostenido por una imaginación que interroga incansable a la experiencia"

Juan Gelman.

 

Leemos, en el diario, Ajuste de cuentas en México entre narcos: un total de 35 personas murieron el viernes… Y notamos como un libro como El poder del perro, de Don Winslow, traducido por Eduardo G. Murillo, nos ayuda a entender mejor esta terrible realidad. Según la librera uno de los mejores libros del año.

 

“Los cócteles son una bebida tan urbana como los taxis y la novela negra, los tres soportes culturales que hacen tolerable la ciudad. Son exquisiteces urbanas, construcciones artificiales, pócimas que hacen compañía y que ayudan a la transformación del imbécil doctor Jekyll en el anmado Mr Hyde. Corto o largo, el cóctel es la única droga posmoderna aceptable, pues reúne diferentes culturas del alcohol y del color al servicio de la cultura del sabor”

Manuel Vázquez Montalbán, excelente novelista más citado que leído.

 

Y recuerden esta tarde, a las siete, en el salón de actos de Comisiones Obreras, en Via Laietana 16, en el mero centro de la ciudad de Pepe Carvalho, un acto de Homenaje a los esplendidos treinta años de una novela como Los mares del sur, que ha mejorado, como el buen ron, con los años. Al final del acto, habrá orujo frio. Más información en
http://negraycriminal.blogcindario.com/

 

Un lloc incert es la última novela de Fred Vargas y su Comisario Adamsberg, que traducida por Anna Torcal y Salvador Company, ha editado, en catalán, Amsterdam. La versión en castellano se ha retrasado hasta Febrero, por diversos motivos. Les adjuntamos un Excel con la bibliografia de Fred Vargas, para que repasen los que les falten.

 

En nuestra convocatoria para el próximo sábado, de la presentación del libro de Javier Otaola deslizamos dos errores. El primero la fecha: Será el próximo sábado 28 de NOVIEMBRE. Y otro el confundir el colectivo con los miembros. Felicidad Olaízola es pues, una ertzaina que forma parte de la Ertaintza. Gracias Marta por la aclaración.

 

Mientras nos llega el nuevo personaje que Ian Rankin, Premio Pepe Carvalho 2010, ha creado, RBA Serie Negra, edita un libro de transición, pero sin bajar un ápice la calidad y el interés, añadiendo un toque de humor en la línea de Westlake o Block. Puertas abiertas, traducida por el traductor habitual, Francisco Martín Arribas.

 

Tres hombres sueñan con un atraco perfecto. Un magnate informático tan rico como aburrido, un irascible profesor de arte y un banquero palpablemente nervioso porque siente que la vida se le va de las manos. Mike, Allan y Robert, un trío de amantes de la pintura que encontrarán la ocasión perfecta para llevar a cabo el sueño de sus vidas: robar en la National Gallery of Scotland. Pero no sólo quieren hacerse con algunas de sus obras favoritas, sino que, además, pretenden que el mundo hable de su hazaña: darán el cambiazo con falsificaciones, copias que sólo tendrán un defecto, un elemento discordante, un emblema contemporáneo. Para su tarea, que pretenden ejecutar con guante blanco, se aliarán con un universitario provocador y un gánster de Edimburgo. No será tan fácil: las aguas turbulentas, la oscuridad de los bajos fondos, se interpondrán en su camino. Quizás las puertas ya no estén tan abiertas. La primera novela de Ian Rankin después de casi veinte años dedicados a John Rebus

                                    

 

Saludos negrocriminales y buena lectura





martes, 24 de noviembre de 2009
Publicado por negraycriminal @ 19:12
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Mañana miércoles 25 de Noviembre, a las 19 h.

Acto de Homenaje a Manuel Vázquez Montalbán,
con motivo del 30 Aniversario
de la edición de
Los Mares del Sur



Participan
Anna Selles
Sergi Beser
Andreu Martin
Ignasi Riera
Joan Carles Gallego
Paco Camarasa

Salon de actos de Comissiones Obreras de Catalunya,
Via Laietana 16. Barcelona


Y

UNA REVISTA



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de Lilian Neuman en el suplemento Culturas de La Vanguardia


el último Wallander

“Triste, solitario y final”

  El último caso del célebre inspector de policía de la ciudad de Ystad, Kurt Wallander. Con El hombre inquieto, Henning Mankell pone punto final a la serie iniciada en 1991.

 



 

   No tenía el humor heredado de Chandler, ni el del Phillip Marlowe ya viejo, hermosamente recuperado por Osvaldo Soriano (a quien le robo el título de esta despedida). Y tenía razón Andrea Camilleri al decir que comía como un pobre desgraciado, y que a algunas de sus aventuras a veces les sobraban páginas.  Pero nada de esto,  tampoco su terco idealismo amoroso, o el alcoholismo en el que cayó después de matar a un hombre (El hombre sonriente, 1994), sirven de consuelo. He dado vuelta la última página de esta novela envuelta en una profunda y neblinosa  tristeza, propia de ese lugar de Suecia llamado Escania. 

  Lo cierto es que las pesadas brumas nunca intimidaron a este policía, aunque de ellas surgiese, en medio de una carretera, un horrendo maniquí sentado en una silla (preludio de un perverso crimen al inicio de El hombre sonriente), o un despiadado amante de los rituales (Pisando los talones  1997), o la crueldad adolescente en la notable Cortafuegos (1998). Y también surgían de las brumas la supuesta justicia y el supuesto bienestar de su país, para llenarlo de desasosiego. Las brumas, o precisamente ellas, hicieron de Wallander el hombre que siempre se interrogaría a sí mismo, incluso para descubrir en él prejuicios raciales. Eso sucedía en  La leona blanca (1993), una de las novelas en donde Mankell rinde tributo a su segunda patria llamada África.

  Se va del mundo de la ficción (como ya advirtió Mankell, no se ha muerto) uno de los policías más valientes ante la realidad de la que, no obstante, y a sus sesenta años, afirma no entender nada.  Se va enredado en una trama a lo John Le Carré, porque esta ha sido la evolución y la reconocida deuda literaria y moral del propio Henning Mankell, evidente en estos últimos años en sus libros fuera de la serie Wallander. Se va comprometido e indignado: “Sigo siendo el mismo personaje desconcertado en la periferia de los grandes sucesos políticos y militares. Soy el mismo hombre inquieto e inseguro y me encuentro tan al margen como antes”

 

El caballero Wallander

   Kurt Wallander irrumpió en escena cuanto tenía 41 años, en Asesinos sin rostro (1991). Aquel cuarentón afable abandonado por su esposa ya era ese hombre  inquieto que abordaba las líneas maestras de su creciente poderío investigador. En ese entonces, todavía vivía su maestro Rydberg, a quien citará y recordará a lo largo de toda la serie. Ese hombre que “nunca pensaba de forma rutinaria”, es el responsable de que Wallander nos sacuda del letargo cuando, en medio un caso oscuro como el agua estancada,  abra los ojos e intuya, para concluir con su proverbial frase: “aquí  hay algo  que no encaja”. Ryderg se lo decía una y otra vez: “tienes que buscar conexiones, aún allí en donde parece imposible encontrarlas”.

Y esta capacidad crece en Wallander, entrega tras entrega. Esta última es una de sus novelas más políticas, y más duras con su país, sobre todo durante la guerra fría. Wallander escucha atentamente a su enigmático consuegro -militar retirado-, y también a un afable y mentiroso ex agente de la CIA, y a muchos otros testigos que alimentan un relato sobre espionaje y defensa territorial, sobre la OTAN y el enemigo soviético, y submarinos no identificados, en donde “algo no encaja”.

    Este hombre que pensó seriamente en abandonar la policía para entrar a trabajar en una fábrica de caucho, tuvo su amor para siempre con una mujer llamada Baiba. La joven viuda de un intachable policía letón (asesinado) consiguió que Wallander, en Los perros de Riga (1992),  acudiera, como un caballero andante de los archipiélagos del norte, a la boca del lobo. Llegaron nuevas entregas de la serie, con Wallander recordándola, -siempre fue un tipo dado a las ensoñaciones- y ella regresa, por fin, en este libro. Y ya vera el lector por qué. Y también regresa su ex esposa Mona.

  Wallander sabía de su soledad, pero no sabía como remediarla, del mismo modo que sabía que era diabético pero se olvidaba de controlar su insulina.  Pero, si de verdad hay que decir qué fue lo que más hirió a Kurt Wallander, hay que regresar a Pisando los talones (1997). Allí, un compañero aparece asesinado en su casa.  Saber que un tipo impecable, digno y discreto como Svedberg tenía una vida secreta, conmocionó profundamente a Wallander. “La verdad es que no sabemos nada los unos de lo otros, trabajamos juntos, a veces durante toda la vida profesional,  pero en realidad qué sabemos de nuestros compañeros”. Y eso no es todo: ese joven policía afirmaba que Kurt Wallander era su mejor amigo. Wallander, por supuesto, no tenía noticia de eso. Y para Wallander, tal vez la amistad haya sido su mayor fracaso, mayor que el vivido con Baiba. En este final de la serie sobrevive, como viejo compañero, el agente Martinson. Una breve visita en la que, de repente, comienza a llorar amargamente. Y luego se despide como si nada. La incomunicación, la fugacidad en el trato y la incapacidad de revelar algo de sí mismo al otro fue un gran tema en la serie Wallander.

   Claro que está su hija Linda, y su nieta Klara. Pero El hombre inquieto es una sonata crepuscular, una sonata de espectros. Wallander, como siempre había soñado, vive en el campo, y pasea con su perro. Esta es la imagen con la que debemos quedarnos. ¿Nos rompe el corazón? Claro que sí, porque allí nosotros ya no pintamos nada.

  

 




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José Ángel Mañas visita y posa ante Negra y Criminal








Publicado por negraycriminal @ 12:33
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Mauricio Pisú, uno de nuestros queridos voluntarios, fue el encargado, no solo de presentar el libro de Carlos Zanon, Tarde, mal y nunca

si no, de ayudarnos a repartir el vino
para los muchos asistentes al acto.




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Enviado el: jueves, 19 de noviembre de 2009 11:23
Para: info@negraycriminal.com
Asunto: Re: La diosa ciega

 

Vaig estar dimarts a la xerrada de Montbau. Molt interessant. També trobo molt interessant la presentació que feu d'Anne Holt. He seguit els seus llibres traduïts i és una autora que m'enganxa força, ja esperava aquesta nova sèrie.

Però fa dies que us volia comentar una cosa en què no vaig estar d'acord. Aprofito ara. Presentàveu la Camilla Läckberg dient que agradaria a aquelles persones a qui agradava P.D. James. Discrepo. P.D. James és la reina. Certament, els seus darrers llibres es clonen l'un a l'altre, no pot ser d'altra manera, però això no invalida una carrera interessantíssima, amb una passió pels detalls, les atmosferes i les persones, una vessant poètica, que en la Läckberg ni tan sols s'intueix. Ja n'aprendrà, o no, però de moment, res de res, els seus llibres grinyolen molt. Qui em sembla més propera de P.D. James, tot i les diferències, és l'Elizabeth George. En molts autors i autores actuals es veu la influència de James en l'estructura de les novel.les.

 

Una abraçada, gràcies per les vostres orientacions, la vostra pàgina, per tot plegat. Us felicito per treballar en una cosa que us apassiona.

 

Montse





lunes, 23 de noviembre de 2009
Publicado por negraycriminal @ 20:06
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En 1939 se publicó por primera vez en el Reino Unido la novela más famosa de Agatha Christie, Diez negritos. Desde entonces, se han vendido más de 100 millones de ejemplares.




RBA Libros conmemora este aniversario con una edición especial limitada y la convocatoria del concurso

Escribe tu propio final de Diez Negritos




El jurado del concurso "Escribe tu propio final de Diez negritos" ha elegido, de entre los 49 manuscritos recibidos, el relato ganador por su originalidad, calidad, y concordancia de estilo con el espíritu Agatha Christie. La autora es María Gas de Cid. El jurado está convencido de que este final habría sido del agrado de la gran dama de las letras inglesas.

Además, la prima de Miss Marple, residente en Marbella, considera el relato "correcto y coherente".

El jurado también quiere agradecer enormemente a todos los concursantes su participación, y les anima a alimentar la buena costumbre de escribir.

 

 


EL OTRO FINAL

Escrito en Oakbrigde el domingo 11 de abril de 1965

Si todo ha ido tal como estaba previsto, ustedes deben haber recibido este escrito y la carta que lo acompaña el 8 de agosto del 2009, justamente 70 años después del día en que empezó todo.

Yo hace, como mínimo, cuarenta años que he muerto, o al menos eso espero.

Escribí la carta que adjunto a este escrito al día siguiente de que todo acabara y la he escondido durante treinta años. En esta primavera de 1965 soy ya una persona anciana de 74 años, sola, y cada vez con menos fuerzas. Esto se acaba y no quiero que la verdad muera conmigo. 

A mediados del mes pasado llegó a Oakbridge, Guillem Llobet, joven abogado de Barcelona, serio, discreto, observador. Viene a descansar, dice. Pasa su tiempo paseando, leyendo, participando en las tertulias de la cantina del pueblo. Ha debido venir a olvidar algo o a alguien, nadie entiende qué le ha traído a Devon,  pero me parece una persona en quien confiar, y yo ya no tengo tiempo para esperar que aparezca alguien mejor. Él, además, a diferencia del resto de visitantes que llegan por el pueblo nunca me ha preguntado por los sucesos de la isla.

Cada noche al salir de la cantina me acompaña al acantilado y se sienta conmigo a contemplar la isla, no habla, mira y escucha y me pregunto si oye lo que oigo yo. Después de algunos minutos se levanta para irse, me aprieta el hombro y me dice

– Ahora tendría ya que descansar.

Por todo esto le daré esta noche la carta y le pediré que la haga llegar a quien pueda difundirla el 8 de agosto del 2009. Habrán pasado 70 años desde entonces y no quedará ya nadie …70 años es el tiempo en el que se olvida a alguien después de su muerte, es el tiempo entre la propia generación y las dos posteriores. Por esto elijo esta cifra, quiero que se me recuerde, que se sepa que tenía una misión y que la cumplí.

Y que lo hice por ella, que aún me llama como entonces, la oigo cada noche desde mi rincón en el acantilado, grita mi nombre, y siento su soledad y su desesperación, como los sentía aquellos días, y aunque ahora sí puedo coger mi barca y llegar hasta la isla, ahora ya es tarde, ahora ya no puedo hacer nada por salvarla.

 

RELATO DE LOS HECHOS DEL 8 DE AGOSTO DE 1939 EN LA ISLA DEL NEGRO

Me llamo Fred Narracot. Nací en Oakbridge en 1890 y tenía 9 años cuando llegó a Devon la epidemia de cólera. Parecía que sólo había casos en Londres pero llegó a Devon de forma brutal, dos casos en la misma familia, una muchacha de mi edad y su abuelo…murieron antes de 3 días y así empezó el pánico …. la gente se encerraba en sus casas, y cualquier signo de debilidad era interpretado como un síntoma, nadie se acercaba a nadie …

En aquel tiempo vivía con mi madre, nunca conocí a mi padre, ella no hablaba de él y yo había aprendido a ignorar su existencia, ella era todo lo que yo necesitaba. Trabajaba cosiendo y bordando la ropa de otras mujeres, la recuerdo siempre sentada al lado de la ventana que daba al este, curvada sobre la tela, moviendo hábilmente la mano, mientras yo contemplaba admirado aquellos dibujos que nacían como por arte de magía entre sus dedos, aquellos vestidos que surgían de lo que parecían sólo pedazos de tela antes que ella los tocara. Levantaba la vista y me sonreía, siempre me sonreía, nunca había problemas y nuestra vida era un juego que los dos compartíamos.

Hasta aquella mañana de 1899 en que me llamó desde la cama incapaz de moverse, su cara era una mascara blanca con dos enormes manchas azules bajo sus ojos.

- Corre, avisa al doctor y no vuelvas a casa esta noche, espera que él te diga que estoy bien.

Aquella mañana la bajaron junto a 4 personas más, tambaleándose, hasta la playa, la subieron a una barca y la llevaron hasta la Isla de Negro.        

-          Cuarentena – me dijo el doctor – es lo mejor para ti y para el resto del pueblo.

Nunca más la vi, y pasaba los días y las noches en el acantilado mirando fijamente la isla, espiando cualquier movimiento, llamándola y oyendo, o imaginado su voz, llamándome a mí.

La segunda mañana de su ausencia cogí una barca para llegar hasta la isla y rescatarla, pero fui incapaz de dirigirla hacia la isla y la corriente me llevaba a la deriva mar adentro.

El barquero que llevaba provisiones a los aislados cada día y las dejaba en la playa vió pasar mi bote y me rescató.

-          Hijo – me dijo mirándome seriamente mientras yo temblaba de frío
 y de fracaso en el fondo de su barca – ahora no hay nada que puedas hacer,
sólo esperar. Has de saber que nadie puede ir a la isla sin mi.
Yo llevo los moribundos a la isla y también te llevo a ti, que debes vivir,
hacia el continente. Imagina que soy  el barquero de los dioses del Nilo,
aquel que decide sobre la vida y la muerte, y por esto a partir de este momento
te prohibo que vuelvas a intentar pasar.

No estoy seguro si creía lo que decía o simplemente intentaba asustarme para que desistiera. El hecho es que en aquel momento decidí, con la fuerza y la determinación de un niño asustado y desesperado, que yo, Fred Narracot sería el siguiente barquero, que tendría su mismo poder para decidir sobre la vida y la muerte y así podría ir a rescatar a mi madre sin depender de él ni de nadie. Yo sería como el barquero de los dioses, el guardián de la isla, el que decidía quien iba y quien volvía.

En la tarde del tercer día de la marcha de mi madre, vi al barquero volver de la isla con el médico.

Corrí a la playa hacia él y al acercarme me frenó de repente el olor de desinfectante y de humo que salía de sus ropas y la profundidad de sus ojos que miraban hacia su interior y que ni me veían… me volví por instinto hacia la isla, una columna de humo negro se alzaba desde la parte sur….la verdad se me hizo evidente y caí en la arena, las piernas no me sostenian y el miedo crecía en frías oleadas desde mi vientre hasta mis brazos, mis piernas, mi cerebro…Estaba solo, para siempre… pasé dos semanas en la cama, con fiebre, delirando, no recuerdo nada de lo que pasó aquellos días. Pero poco a poco una idea empezó a llenar mi cerebro, arrinconando el miedo, y recordé al barquero y recordé que si yo quería podía ser el más poderoso, porque ahora ya sabía como tener el control de la vida y de la muerte.

Empezé a trabajar como su ayudante y en unos años acabé siendo el barquero de Oakbridge, el que conocía como nadie las corrientes y los vientos, el que era capaz de navegar con cualquier viento, con cualquier tempestad, porque mi vida y mi libertad estaban ligadas a mi capacidad de ir y venir de esa isla.

He estado en ella miles de veces, conozco cada piedra, cada camino, la he andado, dormido y llorado, he buscado frenéticamente las huellas de los últimos días de mi madre, siempre en vano.

Así transcurría mi vida y así alimentaba mi obsesión, cuando Lawrence Wargrave, el juez,  compró la isla a Elmer Robson bajo el falso nombre de U.N. Owen. Fue el juez Wargrave quien lo tramó todo, estaba obsesionado desde muy joven con el cumplimiento de la ley y consideraba su deber de garante de la justicia castigar a aquellos que la burlaban. Con este objetivo había ido coleccionando casos de personas que habían escapado a la justicia a lo largo del tiempo.

Estaba seguro de su poder y de su capacidad para diferenciar el bien y el mal y de impartir justicia. Pretendía hacer un experimento con “sus” culpables, todos los eran desde el momento en que él lo había decidido.  Su plan consistía en invitarlos a la isla con falsedades con la ayuda de Isaac Morris.  Una vez aquí los iba a someter a una fuerte presión psicológica acusándolos públicamente con una puesta en escena teatral y efectista. Desde el aislamiento, el miedo y por su influencia y fuerte personalidad pretendía hacerlos confesar. 

Simplemente quería esto, sentirse como Dios por un día, sentir el poder de hacer que otros hagan su voluntad, asustarlos, humillarlos y así con la certidumbre de saberse descubiertos hacerles asumir su culpa, hacer que a partir de este momento se supieran desnudos y transparentes, esta carga sobre la conciencia, esta certidumbre de saberse descubiertos sería su castigo.

Y me necesitaba para montar la trama, el juego, como él decía. Me necesitaba enormemente. Me lo explicó todo confiando totalmente en mí. Yo tenía que llevarlos a la isla, aprovisionar la casa los días previos, dejar de ir durante el día del experimento, no hacer caso si se emitían señales y convencer al resto del pueblo que en la isla había otra fiesta extravagante como las de hacía unos años.

Me menospreció. Usurpó mi papel, no era él quien debía decidir quién era culpable o no. Aquella era mi isla, yo era su guardián, sólo yo tenía el derecho para decidir quien se quedaba, quien volvía. Wargrave me consideró sólo un medio, nunca imaginó que todo lo que él preparaba se ajustaba perfectamente a mi misión y así mi plan fue creciendo junto al suyo, enredado en el suyo, igual que el agua se adapta perfectamente a la vasija que la contiene, así mis ideas, mi plan se iban adaptando a lo que él tenía previsto hacer con sus invitados. Sólo que mi plan también lo incluía a él y mi plan no contemplaba su retorno.

Su juego consistía en hacerse pasar por un invitado más, serían 8 invitados y 2 sirvientes a los que el anfitrión había dejado solos en la isla. Durante la cena se escucharía la grabación, este sería el punto álgido, y a partir de aquí se abría una noche de confesiones tensas y interrogatorios hábiles. Con un día posterior de aislamiento y reflexión en la isla que garantizaría el derrumbe de todo el grupo.

Pero su juego se complicó de pronto con la muerte súbita de Marston. ¿Suicidio? Imagino su perplejidad cuando vió que los acontecimientos adquirían vida propia, la muerte de Mrs. Rogers aún planteó dudas, ¿otro suicidio,? ¿un accidente? pero después de la muerte del general Macarthur empezó a tomar forma la certeza de que había un asesino en la isla.

Y ni aún en este momento pensó en mí, que me movía por la casa y sus alrededores como un fantasma, que tengo en las plantas de mis pies las huellas de todas las piedras de la isla.

Los acontecimientos posteriores fortalecieron sus sospechas de que el asesino era uno de ellos,  y es natural, de hecho todos los que estaban en la isla eran ya asesinos de una u otra forma y no hay animal más peligroso que un carnívoro acorralado. Eso fue lo que pensaron todos.

Me ocupé también de Morris durante la primera noche y no esperé mucho a ocuparme de Wargrave, pues temía que finalmente me relacionará con las muertes.

Entré en el salón cuando se quedó solo, me puse la peluca y la cortina del baño sobre los hombros, él aún estaba sentado y me miró sorprendido.

-         ¿Eres tú, Fred? -  hablaba en voz baja - ¿Qué broma es esta? -
Añadió con tono de fastidio, como si le estuviera estropeando
la fiesta al haber entendido mal las instrucciones y ante mi silencio,
de repente entendió lo que había pasado, lo que le iba a pasar

-         ¿Has sido tu verdad?, pero ¿Por qué? Se trataba sólo de asustarlos,
hacerlos sentir culpables, este sería su castigo: saberse descubiertos
 y tener que vivir con esto. Era sólo un juego. Fred, por favor…

No le dejé acabar, saqué la pistola y disparé y antes de irme le coloqué a él la peluca y la cortina…

Una vez hubo desaparecido, el resto fue muy fácil, nadie sospechaba que hubiera nadie más en la isla, estaban seguros que el asesino estaba entre ellos, se vigilaban mutuamente, desconfiaban y se sentían más seguros solos que en compañía. Qué estúpidos! No se daban cuenta de que así facilitaban mi misión.

También ella me ayudó, mi madre me cantaba a menudo la canción de los diez negritos, riendo, dando palmas y mirando hacia la isla, le divertía la coincidencia de la letra con el nombre de la isla. Fue por eso que le propuse a Wargrave poner su letra en las habitaciones, eso crearía un ambiente más propicio a la angustia, le dije, y aceptó un poco extrañado de que pudiera tener una buena idea. La exposición inicial de las diez figuritas y el irlas eliminando poco a poco fue un ingrediente irresistible que me reservé para mi propio plan.

Ahora todo ha acabado, la policia dice que es imposible que nadie llegara a la isla con la tormenta, que forzosamente el asesino era uno de ellos, que los diarios y escritos que dejaron en la isla refuerzan esta sospecha, y yo asiento, dándoles la razón como experto en la navegación en la zona. Evidentemente nadie sería capaz de llegar ni salir de la isla con la tormenta. Nadie, excepto yo.

Hoy es un soleado domingo, ya es 13 de agosto, todo el mundo se ha ido, estoy sólo de nuevo, veo su silueta en la noche, oigo el susurro del viento que me llama y voy, iré cuando quiera…y volveré. Porque yo soy el barquero, el que decide sobre la vida y la muerte, el que acompaña al que ha de morir en la travesía final.

Y espero, pronto vendrán otros, querrán ver la isla, querrán pasear por el escenario del horror y sin duda, querrán volver a tierra…y seré yo quien los lleve y seré yo también quien decida quién volverá.

Fred Narracot  -  Barquero  

Oakbridge, domingo 13 de agosto del 1939

 





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FRANCISCO GONZÁLEZ LEDESMA EN LA BÒBILA

 

Martes, 24 de noviembre, a las 19 h.

Encuentro con el escritor de novela negra
Francisco González Ledesma
para comentar sus obras leídas
en los clubs de lectura
de las bibliotecas de L'Hospitalet

Biblioteca la Bòbila

Pl. de la Bòbila, 1

08906 L'Hospitalet

 

Matro: L5 Can Vidalet   |   Trambaix: T1, T2, T3 Ca n'Oliveres   |   Bus: LH2, EP1



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dilluns, 23 / novembre / 2009

Premis FECINEMA 2009

 

 

 Con chaqueta clara Francisco González Ledesma

  

LA PEL•LICULA “UN PROPHÈTE” I EL CURT “PARKING” GUANYEN A MANRESA, EN UNA EDICIÓ AMB 7.000 ASSISTENTS.

 

La història de Malik, un jove àrab condemnat a presó i la seva relació amb la banda de corsos que domina el centre penitenciari, ha estat la pel•lícula guanyadora del Plácido de Plata al millor llarg de gènere negre a l’onzena edició del Festival Internacional de Cinema Negre de Manresa. “Un prophète”, dirigida per Jacques Audiard, ja havia guanyat el Gran Premi del Jurat al Festival de Cannes. D’altra banda, el Plácido al millor curtmetratge ha estat per a “Parking”, de Jorge Molina.

 

La gala de cloenda, que es va tancar amb la projecció de la guardonada “Das Weisse Band”, de Michael Haneke, també va servir per entregar els premis d’aquesta edició:

 

• Al millor cartell i imatge del Festival: Bernardo Jiménez per “La màfia del Casino”

 

• Al millor curt: Jorge Molina per “Parking”

 

• Al millor llarg: “Un prophète”

 

• I els tres Plácido d’Honor per a l’actor Jordi Dauder, el periodista i escriptor Francisco González Ledesma i a l’empresa DDT Efectes Especials ( que té un Oscar pel seu treball a El laberinto del Fauno, que van recollir Montse Ribé i David Martí.

 

L’actor Jordi Dauder, l’escriptor Francisco González Ledesma i l’empresa DDT Efectes Especials, Premis d’Honor del Fecinema

 

 

El Festival Internacional de Cinema Negre de Manresa ha donat a conèixer els guanyadors dels Premis d’Honor del Fecinema 2009 que se celebrarà del 18 al 22 de novembre. Durant el transcurs de la gala de cloenda del certamen l’actor Jordi Dauder, l’escriptor Francisco González Ledesma i l’empresa DDT Efectes Especials seran premiats.

 

Un gran actor

 

El Fecinema ha volgut reconèixer l’actor Jordi Dauder que compta amb una important trajectòria en el gènere negre. La seva popularitat a Catalunya va assolir el seu punt màxim quan va protagonitzar la sèrie televisiva ‘Nissaga de poder’ entre 1996 i 1998, al costat d’Emma Vilarasau. Al teatre s’ha especialitzat en clàssics antics i contemporanis, amb obres de Shakespeare, Calderón, Txèkhov, Beckett i Brecht. Al cinema ha aconseguit premis com el ‘Sant Jordi’ 1990 amb ‘El Puente de Varsovia’, de Pere Portabella, i el ‘Goya’ 2008 amb ‘Camino’ de Javier Fesser. Home polifacètic, ha treballat la poesia guanyant el ‘Premi Martí i Pol’, la narració breu on ha estat reconegut amb el ‘Premi Ciutat de Sabadell’ i la novel•la, autor de l’obra ‘El estupor o a través de las derrotas’, publicada per Montesinos l’any 1996.

 

Escriptor de novel•la negra

 

Francisco González Ledesma és un dels màxims representants de la novel•la negra espanyola. Es va iniciar a la literatura guanyant el ‘Premio Internacional de Novela de Josep Janés’ amb ‘Sombras viejas’, concedit per un jurat on es trobava Somerset Maugham, encara que el llibre va ser prohibit per la censura franquista. Amb ‘Expediente Barcelona’ (1983) va començar les aventures de l’inspector Ricardo Méndez pels barris populars de Barcelona. Darrerament i sota el pseudònim d’Enrique Moriel ha conreat la novel•la històrica amb ‘La ciudad sin tiempo’ i la intriga de caire polític-religiós a ‘El candidato de Dios’. És l’autor espanyol més premiat i entre els seus guardons cal destacar el ‘Premi Planeta’ l’any 1984 per la seva novel•la ‘Cronica sentimental en rojo’, el ‘Prix Mystére’ a la millor novel•la europea, concedit a França l’any 1986, i el ‘Premi Hammet’ l’any 2003.

 

Empresa reconeguda per Hollywood

 

L’empresa DDT Efectes Especials és una marca de referència que ja forma part dels projectes més importants de la indústria cinematogràfica internacional. Els seus responsables seran a Manresa fent una aturada en el seu treball a Londres per a la propera pel•lícula de la nissaga Harry Potter. David Martí, David Alcalde i Tato Pons, amb poc més de vint anys, van entrar en un terreny en què molt pocs s’hi havien atrevit. L’any 2007 David Martí i Montse Ribé recollien l’Òscar al millor maquillatge pel seu treball a la pel•lícula de Guillermo del Toro ‘El laberinto del fauno’. L’empresa ha participat en més de 180 anuncis i en una trentena de produccions cinematogràfiques dirigides per personatges de renom com Pedro Almodóvar, Alejandro Amenábar o l’esmentat Guillermo del Toro.

 

 

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