El blog de Negra y Criminal

martes, 18 de octubre de 2005

Anecdotas y evocaciones de MVM/ Raúl Argemí


Paralelo 38-Sur. Aun no había definido el nombre ni la apariencia del comisario retirado de “El Gordo, el Francés y el Ratón Pérez”, cuando se cruzó en mi camino “La soledad del manager”. El malo, el que le torcía el brazo a Pepe Carballo, era rico, tenía la conciencia del poder que da ser rico, y se apellidaba Argemí, igual que yo.
Con lo que, en una suerte de venganza vaya uno a saber de qué, mi comisario pasó a llamarse Vázquez Montalbán, “el Gallego” -para los amigos “Pepe”- en una hibridación del autor y su personaje más conocido. Además, como las represalias deben ser meticulosas, para mantener cierto estilo que las diferencie de la brutalidad, le puse cara. La misma que, en las ediciones viejas, muestra a Manuel Vázquez Montalbán con unos anteojos “setentistas”, de marco oscuro y grueso. Sólo que el original, amante de la buena mesa, era gordito; y su sosías había sido desinflado por la dispepsia y los males de estómago que acarrea haber perdido el poder. Estaba condenado al vaso de leche.
En aquel paralelo 38-Sur, no cruzaba por mi cabeza que pudiera conocer a Manuel Vázquez Montalbán. Pero sucedió, siete u ocho años más tarde, en “Negra y Criminal”. Y, alentado por Paco Camarasa, le regalé un ejemplar de “El Gordo, el Francés y el Ratón Pérez”, aclarándole que encerraba una suerte de “vendetta familiar”, de la mejor escuela mafioso literaria.
Supe, luego, que su comentario fue: “Podría haberme hecho otra cosa, no policía”. Su sentido del humor, aunque parco, lo ponía a salvo de cualquier venganza.

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  • Fecha: martes, 25 de abril de 2006
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  • Hora: 0:12

Autor: Horacio Palma

Necesitaría comunicarme con Raúl Argemí
horaciorpalma@yahoo.com.ar