El blog de Negra y Criminal

martes, 18 de octubre de 2005

Anecdotas y evocaciones/ Àlex Martín y Javier Sánchez

El día que llegó el Bangkok Post

Cuesta creer que se cumplan ya dos años de la desaparición del escritor Manuel Vázquez Montalbán. Aquel 18 de octubre perdíamos premonitoriamente en Bangkok a uno de los escritores más relevantes que ha dejado la historia de la literatura española. La noticia nos sólo nos dejó estupefactos y doloridos, sino que instaló en todos los que le admirábamos como referente intelectual un sentimiento de orfandad que aún hoy perdura. Nos dejaba el cronista sentimental de este país, el articulista que era capaz de hacernos sonreír los lunes por la mañana leyendo sus deslumbrantes comentarios, el gastrónomo que consiguió unificar la cocina tradicional con la contemporánea, el comentador que habló de fútbol sin miedo a ser desprestigiado y el escritor que nos enseñó la España negra de nuestra historia. Aunque, permítannos decirlo, aquel 18 de octubre sí que fue negro, demasiado negro, para todos nosotros. Se marchaba el escritor barcelonés –porque era barcelonés, y a mucha honra, del Raval, hasta los tuétanos- que mejor supo explicar en este país que ser de izquierdas era totalmente compatible con comer en buenos restaurantes. Sus charlas y conferencias en las Universidades eran tan productivas como capaces de colapsar cualquier aforo permitido. Sus artículos, ensayos, novelas y poemas eran leídos con la veneración de quien sabe que se enfrenta al magisterio de uno de los grandes.
Por mucho que cueste enfrentarse a menudo con la triste realidad hoy se cumplen los dos años desde que nos dejó aquel hombre bonachón y vividor que convertía en oro todo aquello que tocaba con su pluma. El legado que ha dejado es inmenso, casi innumerable (poesía, ensayo, narrativa, periodismo, biografías, gastronomía, miscelánea..).
En este acto conmemorativo habrá muchas formas de rememorarlo con anécdotas para quienes tuvisteis el placer de conocerlo, vivencias con el autor o incluso viajes conjuntos. Nosotros, no habiendo podido tener la ocasión de coincidir con él, desde la distancia y la admiración, creemos que la mejor manera de recordarlo es la misma con la que lo conocimos, es decir, a través del personaje que compartió la vida con él. Pepe Carvalho, que no murió con él en Bangkok porque cada día está más vivo en sus novelas, ha sido el ojo crítico por donde los más jóvenes hemos podido conocer la transición de este país. A través del personaje de ficción se nos permitió descubrir a un autor denunciatorio e irónico que adornaba sus tramas para presentar frescos económicos, sociales y políticos de una época en la que no todo fue tan bello como se nos quiso contar desde el poder. Con sus aventuras y narraciones queremos brindar por la memoria de un escritor que nos dejó de forma inesperada. Y, por supuesto, por la caída del régimen. Porque, después de todo lo ocurrido desde 1975, el régimen algún día tendrá que caer.


ÀlexMartínEscribà
JavierSánchezZapatero
Organizadores del Congreso de novela y cine negro en Salamanca

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