El blog de Negra y Criminal

viernes, 28 de octubre de 2005

De Gijón a Marsella a través de un libro

----- Original Message -----
From: "JOSE LUIS ALONSO MARCHANTE"
ent: Thursday, October 27, 2005 10:00 PM
Subject: De Gijón a Marsella, a través de un libro


El texto es, en realidad, un agradecimiento a la mujer que me recomendó el libro, en vuestro stánd.
Estimados amigos:
En la edición de la Semana Negra de Gijón de 2004 alguien de vuestra librería me recomendó un libro. Empecé entonces un viaje que me llevo a Marsella este mismo mes. Lo he descrito en un pequeño texto que os adjunto, por si queréis colgarlo en vuestro blog.
Otro viaje me llevará, bien pronto, a vuestra pequeña librería de Barcelona.

Saludos negrocriminales,

José Luis Alonso

Madrid



De Gijón a Marsella a través de un libro

"Pide que el camino sea largo"


Ítaca C P Cavafis




Nunca sé con exactitud en qué momento comienza un viaje y adónde éste me
llevará Tan sólo más tarde al evocarlo identifico el lugar de partida como si tirara de un
delgado hilo y descubriera de pronto la madeja que está al final
El viaje a Marsella se inició hace más de un año en una tarde calurosa en Gijón
Recorría a primera hora los puestos de libros de la Semana Negra justo en el momento en que la afluencia de visitantes es escasa y uno puede demorarse sin agobios en la
contemplación de los volúmenes Me detuve mucho tiempo en el stánd de una pequeña
librería barcelonesa ojeando pausadamente los ejemplares allí expuestos Tomé uno
entre mis manos de negra portada como debe corresponder a toda buena novela
policiaca y me puse a leer la contratapa Allí estaba escrito el nombre de la ciudad a la
que viajaría Marsella. La inteligente librera debió notar como en mi semblante aparecía una mueca de interés e inmediatamente me recomendó el libro Sin dudas ni largas explicaciones
“Léelo es la primera parte de una trilogía sobre un atípico policia marsellés El autor murió hace sólo diez años” Lo compré evidentemente Y lo leí - En “Total Khéops” de Jean Claude Izzo Marsella se hace personaje Las calles y los. bares por los que transitó el escritor se inmortalizan en las páginas de la novela.
Uno recorre con sus protagonistas Montale Lole Ugo Manu las callejuelas de Le Panier o siente la brisa del Mediterráneo mientras Honorine prepara una foccacha frente al mar.
Después vino “Chourmo” y los personajes se perfilaron aún más mientras que la ciudad
Marsella adquiría la solidez de un lugar ya conocido.
A principios de este mes de octubre tomé mi coche y desde Madrid tragué
kilómetros hasta llegar a Marsella repitiendo en la cassette las viejas canciones de Lili
Boniche La ciudad me recibió con una luz especial que nace del centro mismo del
Mediterráneo y que baña hasta el último rincón de sus pequeñas plazas Viajaba sólo
puesto que determinados momentos no son para compartirlos Con nadie Aparqué en el
Eran los hijos y nietos de españoles italianos argelinos armenios portugueses tunecinos
que habían llegado un día a Marsella para quedarse llenando la ciudad con sus anhelos y
sus desdichas
Poco después entré en Le Panier el viejo barrio situado sobre la antigua ciudad
focea con dos mil seiscientos años de historia Fue como acceder a un territorio secreto a
través de las empinadas escaleras que dan la bienvenida al visitante En Le Panier la vida
transcurría a otro rítmo con sus estrechas callejuelas surcadas en lo alto por alguna
gaviota extraviada El mar se percibía cercano y los vivos colores de las casas recordaban la tradición marinera del barrio de la ciudad.
A partir del tercer día la Marsella que yo había leído se quedó ya definitivamente
atrapada en las páginas de los libros Descubrí entonces mi propia ciudad La que me
pertenecía al caminarla día tras día como si yo también escribiera torpemente mi propia
historia Conocí a Isabel la madrileña que servía los cafés en el Bar des Treize Coins
soñando con abrir un albergue rural en un pequeño pueblo de Burgos Hassan en el Bar
des Maraîchers me explicó cómo debía preparar el pastis y cada noche me ponía uno tras. otro como antes lo hizo con Izzo y con Montale Los vapores del anís flotaban en el
ambiente mientras la música de Coltrane se elevaba levemente por encima de las
conversaciones Sandrine con el corazón exiliado me tomó entre sus brazos y nos
amamos con una mezcla de tristeza y desesperación la de los amantes que saben que
todo viaje termina aunque el camino sea largo.
Ahora en mi casa de Madrid acaricio suavemente el lomo de los libros de mi
biblioteca Cada uno de ellos cuenta una historia todos tienen entre sus páginas algo de
mi y de quiénes los leyeron antes Todos evocan un viaje proponen un viaje.

José Luis Alonso Marchante
2005 Madrid octubre

Comentarios

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  • Fecha: lunes, 07 de noviembre de 2005
  •  | 
  • Hora: 22:50

Autor: Invitado

Me ha gustado mucho, me dan ganas de viajar sola y a donde sea, pero no creo que tenga valor, no me gusta disfrutar tanto de mi soledad, ya sabes.

  • Fecha: domingo, 13 de noviembre de 2005
  •  | 
  • Hora: 19:13

Autor: Invitado

En el pasado hice muchos viajes acompañado y jamás me sentí más sólo. En este, hacia Marseille, me acompañaban los personajes de Izzo, el propio autor y todos aquellos que llegaron a través del Vieux Port. Al poco, también los habitantes la ciudad.