Martes, 29 de noviembre de 2005
Publicado por negraycriminal @ 8:00
Comentarios (0)

Hay libros que no saldr?n en los peri?dicos. No habr? noticia de ellos. Ning?n cr?tico literario nos dar? pistas. Por ello, las presentaciones en las librer?as permiten conocer al autor. El debate sobre el libro o las preguntas posteriores no abunda. Casi nadie ha le?do el libro. Pero si ustedes quieren dar su opini?n sobre cualquier libro del g?nero negrocriminal que vayamos a presentar o que hayan le?do, no lo duden m?ndennos un correo electr?nico con su opini?n. Adem?s ahora disponemos del blog de la librer?a que cada d?a actualiza la librera criminal, Montse. De esta forma al menos, ustedes, los m?s de tres mil que formamos esta peque?a comunidad negrocriminal habr?n le?do de la existencia de ese libro.
Hoy les adjuntamos el comentario sobre Una Mina llamada Infierno, el libro de Alejandro M. Gallo, que editado por Laria, presentamos d?as pasados en la librer?a. Nos lo manda Jos? Ram?n G?mez, desde Ciudad Real.


fotos.miarroba.com


El cine negro americano.Los secretos de los cineastas del per?odo cl?sico. Es el t?tulo y subtitulo de uno de los libros m?s interesantes publicados este a?o. Edita Laertes y lo firman Robert Porfirio, Alain Silver y James Ursini. Hay una amplia selecci?n de fotograf?as poco habituales y entrevistas, no s?lo con directores como Fritz Lang, y Billy Wilder, sino tambien con algunos como Sam Fuller u Otto Preminger. Y con productores, directores de fotograf?a, compositores y guionistas de los a?os 40 y 50 del cine que nos gusta a tantos.

No deber?an perderse la presentaci?n del pr?ximo Jueves. Contar con Lorenzo Lunar es siempre un placer, y una alegr?a. Quien no haya le?do a?n Que en vez de infierno encuentres gloria, editada por Zoela, no sabe lo que se esta perdiendo. Pero a su faceta de narrador, Lorenzo Lunar a?ade ahora la faceta de codirector, junto a Eduardo Agust?n Gonz?lez, de Fantoches, revista latinoamericana de Literatura Policial. El numero 0, del a?o 1, ya est? en la librer?a.

Conocemos a Buenos Aires y a muchos de sus novelistas negros. Pero hoy queremos comentarles de la otra ciudad rioplatense, Montevideo. Relegado por errores previos el veterano Vi?as es devuelto a la acci?n con la oferta de "limpiar" a El Navaja. La oportunidad le sabe extra?a: ?l no ignora que criminales y polic?as comparten el mismo barro. Detr?s del encargo hay una trama densa que mezcle el negocio de las drogas, la corrupci?n pol?tica y traiciones cruzadas.
Un mito rioplatense suele hablar de la dignidad, la seriedad, incluso de la bondad de la gente de Montevideo. En sus novelas basadas en su larga experiencia como cronista policial, Renzo Resell? no lo desmiente, pero a la vez revela su contracara. Calles de barrio, celdas sofocantes, oficinas policiales habitadas por la inquina, la sordidez y la traici?n son los escenarios donde se desencadena la acci?n y la tensi?n.Trampa para angeles de barro
, de Renzo Resell? y edita Colihue de Buenos Aires.
Jean Patrick Manchette, es uno de los nombres m?ticos del neopolar franc?s. Naturalmente, est? descatalogado en castellano. Para los que le siguieron o para los que quieran conocerlo entren en esta direcci?n http://manchette.rayonpolar.comY si no lo han le?do, h?ganlo si les gustan los platos fuertes. Hay violencia pero no v?sceras. Y una intento de ensanchar los l?mites del g?nero.

Les rese?amos algunos de los t?tulos que ya est?n en edici?n de bolsillo, y que han ido saliendo estas ?ltimas semanas
Luna Funesta, de Michel Connelly, en Zeta.
Pompeya, de Robert Harris, en Debolsillo
El Se?or del caos, de Jonathan Rabb, en Zeta
El juego de las Horas, de David Baldacci, en Zeta.
El Codice Secreto, de Lev Grossman, de Zeta
Identidad desconocida, de P. D. Cornwell, en Zeta.
Juego de asesinos, de P. J. Tracy, en Puzzle.
No se lo digas a nadie, de Harlan Coben, en RBA.
Las raices del mal, de Anne Perry, en Zeta.
Un juego de ni?os, de Donna Tart, en Debolsillo
Regreso a Breakheart Hill, de Thomas H. Cook, en Puzzle.
La Historia del loco, de Katzenbah, en Zeta.
La Huella, de Patricia Cornwell, en Zeta
Bovedas de aceri, de Isaac Asimov, en Debolsillo?
Las siete Iglesisas, de Milos Urban, en Zeta.


Saludos negrocriminales






Comentario sobre Una mina llamada Infierno de Alejandro M. Gallo, de Jos? Ram?n G?mez, desde Ciudad Real.





Una mina llamada infierno


Para los que de alguna manera hemos crecido escuchando historias sobre la mina y nos apasiona la novela negra, un argumento como el que esgrime este relato se nos hace francamente inevitable.

Lo primero que destaca de este libro es el certero realismo que encontramos en el, el mundo descrito por A. Gallo no tiene ni un ?pice de exceso, no as? quiz? su at?pico personaje principal el joven inspector T. Ramalho, un h?roe demasiado amargado para su tremendo nivel cultural.

El escenario principal es un pueblecito ficticio de la cuenca minera leonesa, donde est? situada la mina llamada por los propios obreros ?Infierno? a donde es destinado Ramalho para investigar el asesinato de los integrantes de una antigua cuadrilla que trabaj? all?, nuestro joven h?roe, casi an?nimo en el pueblo, se infiltrar? en la mina como uno mas y se convertir? en el eje principal que tire del hilo de Ariadna hasta descubrir las intrincadas historias que se mezclan en este apasionante relato.

A lo largo de la historia nos movemos por un entorno duro pero acogedor, crudo, llen? de desesperanzas, vidas rotas por el gris?, pero tremendamente humano, donde la descripci?n de los personajes secundarios que pululan de una u otra forma a lo largo de la historia y sus desencantos le dan al argumento ese todo de humanidad que lo hace mucho mas creible.

Alejandro Gallo nos relata en esta su segunda novela hechos hist?ricos y sociol?gicos que no debemos dejar pasar aunque un d?a no muy lejano las historias de la mina pierdan su eco en nuestra memoria.

En resumen, una novela interesant?sima, quiz? la primera novela negra que tiene como escenario directo la mina y su mundo, con un argumento con peso, impregnado de filosof?a, que te atrapa desde las primeras p?ginas con su humanismo cautivador.


Jose Ram?n G?mez Cabezas

Comentarios