viernes, 23 de diciembre de 2005
Observadora, adicta al té y jardinera coyuntural
articulo de Mª EUGENIA IBAÑEZ, en la sección de Cultura de El Periódico, Catalunya
La librería Negra y Criminal celebra la irrupción en 1930 del personaje de Agatha Christie
Observadora, adicta al té, jardinera coyuntural, discreta, de fino humor inglés, venerable viejecita de largas faldas y gorros de dudosa estética y siempre amable, incluso con los asesinos: miss Marple. Ése es el retrato más tópico que los millones de lectores se ha formado de la criatura literaria de Agatha Christie, una de las primeras detectives femeninas de la novela policiaca y, sin duda, la más popular, personaje inolvidable que acaba de cumplir 75 años de existencia.
El hito fue celebrado el pasado viernes por todo lo alto en un rincón de la Barceloneta donde se venera a los detectives de la ficción. A la hora del cierre, la librería Negra y Criminal bajó las puertas para extraños y las abrió para los fieles lectores de la ancianita; hubo té, no podía ser de otra manera, y se rompieron las normas marplelianas con un buen whisky y un castizo pastel con velitas. La anciana no pudo asistir porque, ya se sabe, Saint Mary Mead queda un tanto lejos, pero sí lo hizo una sobrina suya que, en su nombre, leyó una entrañable carta de disculpa. Dos colegas de Agatha Christie, Andreu Martín y Alicia Giménez-Bartlett, hurgaron en su memoria hasta encontrar los primeros recuerdos de miss Marple.

Miss Marple cumple 75 años
La librería Negra y Criminal celebra la irrupción en 1930 del personaje de Agatha Christie
Observadora, adicta al té, jardinera coyuntural, discreta, de fino humor inglés, venerable viejecita de largas faldas y gorros de dudosa estética y siempre amable, incluso con los asesinos: miss Marple. Ése es el retrato más tópico que los millones de lectores se ha formado de la criatura literaria de Agatha Christie, una de las primeras detectives femeninas de la novela policiaca y, sin duda, la más popular, personaje inolvidable que acaba de cumplir 75 años de existencia.
El hito fue celebrado el pasado viernes por todo lo alto en un rincón de la Barceloneta donde se venera a los detectives de la ficción. A la hora del cierre, la librería Negra y Criminal bajó las puertas para extraños y las abrió para los fieles lectores de la ancianita; hubo té, no podía ser de otra manera, y se rompieron las normas marplelianas con un buen whisky y un castizo pastel con velitas. La anciana no pudo asistir porque, ya se sabe, Saint Mary Mead queda un tanto lejos, pero sí lo hizo una sobrina suya que, en su nombre, leyó una entrañable carta de disculpa. Dos colegas de Agatha Christie, Andreu Martín y Alicia Giménez-Bartlett, hurgaron en su memoria hasta encontrar los primeros recuerdos de miss Marple.


