"(...)Sherlock Holmes había permanecido callado durante toda la mañana, hojeando sin parar las columnas de anuncios de los periódicos, hasta que, por fin, habiendo renunciado por lo visto a su búsqueda, había salido de su mutismo de no muy buen humor para darme una conferencia sobre mis defectos literarios.
_Al mismo tiempo _ comentó, después de una pausa, durante la cual había estado dando chupadas a su larga pipa y mirando fijamente al fuego_"
Las hayas cobrizas, Las aventuras de Sherlock Holmes,Arthur Conan Doyle