Jueves, 23 de febrero de 2006
Publicado por negraycriminal @ 8:12
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?Existen, en la tradici?n de la Polic?a Judicial, una serie de an?cdotas c?lebres que se cuentan invariablemente a los nuevos. Entre otras, una de Maigret, de quince a?os atr?s. Era un final de oto?o, la peor ?poca del a?o, sobre todo en Normand?a, donde el cielo bajo y plomizo acorta todav?a m?s el d?a. Tres d?as y tres noches se hab?a pasado el comisario pegado a la puerta de un jard?n, en una calle desierta de los alrededores de F?camp, esperando a que saliese un hombre de la casa. No hab?a ninguna otra casa a la vista. S?lo campos. Hasta las vacas estaban en sus establos. Hubiera tenido que recorrer dos kil?metros para encontrar un tel?fono y pedir que lo relevaran. Nadie sab?a que estaba all?. Ni el mismo lo ten?a previsto.
Durante tres d?as y dos noches hab?a llovido a mares, una lluvia helada que acab? empapando el tabaco de la pipa. Puede que, en total, hubieran pasado tres campesinos con zuecos que lo hab?an mirado recelosos y hab?an avivado el paso. Maigret no ten?a nada de comer ni de beber, y lo peor fue que, al final del segundo d?a, se qued? sin f?sforos para encender la pipa.?


Maigret y su muerto
Georges Simen?n

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