No todos los días los libreros y la gata Lula nos vemos acompañados de autores, lectores, o de simples clientes de paso. Muchos días sentimos lo que es la soledad de una librería de fondo (negrocriminal).
En la imagen, nuestra gata, solitaria en medio de la calle.
En los días en que solo nos acompañan los libros y el silencio, roto por la música de jazz o las sirenas de los barcos.
En realidad no estáis solos. Quienes estamos leyendo algún libro que nos habéis recomendado os estamos acompañando aunque sea desde la distancia.
JAVIER.