jueves, 16 de marzo de 2006
Linda Wallander fue recibida entre multitudes negrocriminales
Linda Wallander fue recibida ayer, en la librería, entre multitudes negrocriminales.
La librería y nuestra terraza, la calle, se llenaron de lectores que quisieron ser los primeros en conocer a la hija de Kurt Wallander.
Todos querían el libro - Antes de que hiele, recién salido del horno editorial- en el que Henning Mankell nos presenta a la hija de Wallander a punto de entrar en la policía sueca.
Juan Cerezo, editor de Tusquets, ejerció de jefe de ceremonias.
A su lado, una abrumada Linda, no habituada todavía a las multitudes lectoras y haciendose la pregunta crucial: ¿ Me llegaran a querer tanto como a mi padre?.
No faltaron el vodka y el Aquavit, las bebidas suecas que acompañaron en todo momento a nuestro vino de la casa (negro pero nada criminal).
Y ahora, solo nos falta participar en el sorteo y que los hados estén de nuestra parte. Una vez en Suecia, transitar por la "ruta Wallander" hasta Ystad y confiar en que un exceso de "aquavit" no nos lleve a visitar la comisaria del lugar.

Todos querían el libro - Antes de que hiele, recién salido del horno editorial- en el que Henning Mankell nos presenta a la hija de Wallander a punto de entrar en la policía sueca.

A su lado, una abrumada Linda, no habituada todavía a las multitudes lectoras y haciendose la pregunta crucial: ¿ Me llegaran a querer tanto como a mi padre?.

No faltaron el vodka y el Aquavit, las bebidas suecas que acompañaron en todo momento a nuestro vino de la casa (negro pero nada criminal).
Y ahora, solo nos falta participar en el sorteo y que los hados estén de nuestra parte. Una vez en Suecia, transitar por la "ruta Wallander" hasta Ystad y confiar en que un exceso de "aquavit" no nos lleve a visitar la comisaria del lugar.

