viernes, 26 de mayo de 2006
CARTA DE MARIO CONDE ( EL CUBANO)
Carta que Mario Conde, protagonista de La neblina del ayer y de las demás novelas policiacas de Leonardo Padura, ha hecho llegar a Tusquets Editores, a través de Leonardo Padura, para agradecer el premio Brigada 21-2006 a la mejor novela en lengua española publicada a lo largo del año 2005.
La Habana, 24 de mayo de 2006
Queridos amigos de Brigada 21 y demás allegados negrocriminales:
La tarde en que me dijeron que La neblina del ayer tenía posibilidades de ganar el premio Brigada 21, me embargó una gran emoción; ya saben los síntomas: en mi caso, un vuelco en el estómago, temblor en las piernas, frialdad sudorosa en las manos y, mi original aportación, un dolor agudo en la tetilla izquierda. Esa misma tarde, después de ponerle comida a mi perro Basura, corrí a casa del flaco Carlos para darle la noticia. Descorchamos una botella de ron, y nos sorprendió la madrugada recordando la dramática historia de la cantante Violeta del Río, allá en La Habana de los años cincuenta; recordamos también a mi amigo Juan el Africano, a quien nunca más volveré a ver, y las horas que pasé escuchando ese apasionado bolero titulado Vete de mí (que cantó Violeta del Río, que Bola de Nieve convirtió en un clásico y que ahora se oye, me han dicho, en la versión de Cigala y Bebo Valdés); pero yo, sobre todo, recordé lo que sentí al tocar con mis manos los valiosos volúmenes de la biblioteca de la familia Montes de Oca, donde precisamente se escondía la clave del misterio. No creo que se deba a la casualidad el que esta obra –impregnada de una “euforia libresca”, como ha afirmado alguno– reciba, quizás, un premio en una biblioteca; si es así, sin duda se cerrará el círculo.
Sea como sea, esa tarde Carlos y yo decidimos, para esperar el veredicto del premio, organizar un banquete, aderezado con toda la fuerza de nuestra imaginación cubana. Y ahora, cuando ya me han informado de que han concedido el premio a La neblina del ayer, ahora, decía, mientras les leen a ustedes mi carta, acá estamos reunidos, muy alterados y felices, Carlos y yo con Tamara, Candito, el Conejo, Yoyi el Palomo y, por supuesto, Josefina, estupenda cocinera que nos ha preparado, de primero, jigote camagüeyano y, de segundo, pavo relleno a lo Rosa María (si quieren la receta, está en las páginas 124-128 de La neblina). ¿No les llega ya el aroma? Seguro que sí: ése es el aroma de mi gratitud.
Un fuerte abrazo de su amigo
Mario Conde

