Viernes, 30 de junio de 2006
Publicado por negraycriminal @ 13:01
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Un hombre llamado Inkstead me sac? algunas fotos para Harper?s Bazaar hace un tiempo (nunca pude descubrir por qu?) y una la que yo estaba con mi secretaria sentada sobre mis rodillas sali? realmente muy bien. Cuando reciba la docena que ped? le enviar? una. Quiz? convenga aclarar que la secretaria es una gata persa negra, de catorce a?os, y la llamo as? porque ha estado conmigo desde que empec? a escribir, por lo general sent?ndose sobre el papel que quiero usar o los escritos que quiero revisar, a veces saltando sobre la m?quina de escribir y a veces mirando tranquilamente por la ventana desde un rinc?n del escritorio, como diciendo: ?Lo que est?s haciendo es una perdida de tiempo, compa?ero.? Su nombre es Taki (originariamente era Take, pero nos cansamos de explicar que era una palabra japonesa que significa bamb?, y debe pronunciarse en dos s?labas), y tiene una memoria como ning?n elefante puede haber intentado tenerla. Por lo general es cort?smente distante, pero de vez en cuando se pone de humor discutidor y habla durante diez minutos sin parar. Ojal? yo supiera lo que est? diciendo, pero sospecho que se resume en una versi?n muy sarc?stica de: ?Podr?as hacerlo mejor?. He amado a los gatos toda mi vida (no tengo nada contra los perros salvo que necesitan mucha diversi?n) y nunca he podido entenderlos del todo. Taki es un animal completamente aplomado y siempre sabe a qui?n le gustan los gatos, nunca se acerca a alguien a quien no le gustan, y siempre va directamente hacia cualquiera, por tarde que llegue y desconocido que sea, que realmente los quiera. No pasa mucho tiempo con ellos, no obstante, se limita a un monto moderado de caricias y juegos. Tiene un truco curioso (que puede o no ser excepcional), y es que nunca mata a ninguna presa. Las trae vivas y deja que uno las tome. En diversas ocasiones ha tra?do a la casa presas como una paloma; un loro azul y una gran mariposa. La mariposa y el loro estaban enteramente indemnes y siguieron su vida como si nada hubiera pasado. La paloma le dio algunos problemas, pues al parecer no quer?a ser transportada, y ten?a una peque?a mancha de sangre en el pecho. Pero la llevamos al veterinario y estuvo bien muy pronto, S?lo un poco humillada. Los ratones la aburren, pero los atrapa si ellos insisten, y, despu?s yo tengo que matarlos. Tiene una especie de cansino inter?s en los topos, y puede observar con cierta atenci?n una cueva de topo, pero los topos muerden y despu?s de todo, ?qui?n quiere un topo? As? que se limita a simular que podr?a atrapar uno, si quisiera.
Va con nosotros a todas partes donde viajamos, recuerda todos los sitios donde ha estado antes y en general se siente a gusto en cualquier lado. Uno o dos lugares le cayeron mal, no s? por qu?. Simplemente no se adapt? a ellos. No tardamos en entender las alusiones. Lo m?s probable es que en este sitio haya habido alg?n asesinato brutal, y que estar?amos mucho mejor en otra parte. El asesino podr?a volver. A veces me mira con una expresi?n peculiar (es el ?nico gato que conozco que lo mira a uno a los ojos) y tengo la sospecha de que lleva un diario, porque la expresi?n parece decir:? Hermano, en general se te ve muy satisfecho contigo mismo, ?no? Me pregunto qu? sentir?as si yo decidiera publicar algo de lo que he venido anotando en mis ratos libros.? En ciertos momentos tiene el gesto de levantar una pata delantera y dejarla colgando, mir?ndola especulativamente. Mi esposa piensa que est? sugiriendo que le compremos un reloj de pulsera; no lo necesita por ning?n motivo pr?ctico (sabe la hora mejor que yo) pero despu?s de todo las chicas necesitan tener alguna joya.
No s? por qu? estoy escribiendo todo esto. Debe ser porque no se me ocurre ninguna otra cosa o ( aqu? es donde se pone siniestro) ? lo estoy escribiendo en realidad yo? Podr?a ser que?No, debo de ser yo. Digamos que soy yo. Tengo miedo.

P.S.: Estoy trabajando en una adaptaci?n a la pantalla de La dama en el lago para la MGM. Me aburre a muerte. Es la ?ltima vez que hago un gui?n de un libro que yo mismo escrib?. Es como revolcarse sobre huesos secos.

RAYMOND CHANDLER

Carta a Charles Morton

19 de marzo de 1945

El simple arte de escribir
Cartas y ensayos escogidos






Comentarios
Publicado por Invitado
Viernes, 10 de octubre de 2008 | 16:23
Como admiradora de Raymond Chandler y de los gatos, tengo que decir que me ha encantado. ?Gracias!