martes, 19 de septiembre de 2006
Un lujo. Ayer, en el Club de Lectura de Crimen con sabor latino...
Cuando en el Club de Lectura llega el día y la hora de confrontar la opinión de cada lector sobre la obra leída, es fantástico poder contar con la presencia del autor.
Los lectores no se dejan intimidar y no sienten ningún pudor en decirle al autor lo que piensan de su libro.
El autor, para enfrentarse a su público sin focos ni distancia, requiere de un cierto valor y tener un respeto total por la opinión de sus lectores. Éstos, destripan sin pudor el libro, hablan de lo que les ha parecido el tema, los personajes, la forma de escribir, la coherencia del relato...Por un día el libro deja de ser del autor y es de los lectores. Los lectores lo hacen suyo.
Esta vez el autor no sufrió mucho.Todo fueron halagos para
Santiago Roncagliolo y su Abril rojo. Ambos obtuvieron un nueve alto por parte de los lectores de Negra y Criminal. Contar con él ayer el en Club fue un auténtico lujo.

Los lectores no se dejan intimidar y no sienten ningún pudor en decirle al autor lo que piensan de su libro.
El autor, para enfrentarse a su público sin focos ni distancia, requiere de un cierto valor y tener un respeto total por la opinión de sus lectores. Éstos, destripan sin pudor el libro, hablan de lo que les ha parecido el tema, los personajes, la forma de escribir, la coherencia del relato...Por un día el libro deja de ser del autor y es de los lectores. Los lectores lo hacen suyo.
Esta vez el autor no sufrió mucho.Todo fueron halagos para
Santiago Roncagliolo y su Abril rojo. Ambos obtuvieron un nueve alto por parte de los lectores de Negra y Criminal. Contar con él ayer el en Club fue un auténtico lujo.

En el próximo Crimen con sabor latino
El comisario De Luca de Carlo Lucarelli

