El puente ha hecho que todos huyan de la ciudad.
En medio de nuestra soledad hemos recibido la visita de Marcos Tarre, Bala morenaacompañado de su bella esposa e hijos.
Y nos trajeron, de su Venezuela, un exquisito chocolate, y un café lleno de aromas que, sin movernos de Negra y Criminal, nos ha hecho viajar a la cuenca río Caroní, que es allí donde se cultiva.
El Caroní un largo río que desemboca en el gran Orinoco. Un río lleno de lentos meandros de poca pendiente y que de vez en cuando se encabrita y se lanza al vacío en grandes saltos de agua que tiene nombres tan hermosos como el Salto del Angel, o el Cuquenán o el salto de La Llovizna.