Lunes, 18 de diciembre de 2006
Publicado por negraycriminal @ 19:05
Comentarios (1)  | Enviar
CR?NICA LA CR?NICA


Hombres de hierro

AGUST? FANCELLI 18/12/2006

Imagen

foto: jordi barreras

La inquina que Enrique Vila-Matas siente por los n?meros redondos es alargada. La librer?a Negra y Criminal decidi? avanzarse unos meses a las celebraciones -si es que las va a haber- por los 25 a?os de la publicaci?n de la novela Un d?a volver? homenajeando el jueves pasado a Juan Mars? con una mesa redonda que reuni? junto al autor a sus buenos amigos Javier Coma, Joan de Sagarra y el citado Vila-Matas. La mesa era efectivamente redonda, bajita, de caf?. Sobre ella, la botella de Jameson y el hielo para De Sagarra (y tambi?n para Mars?, que se permite alg?n chupito de vez en cuando), el agua mineral para ese hombre nuevo que es Enrique y, naturalmente, la coca-cola para ese experto en c?mics, novela negra, cine, jazz y cultura de consumo en general y made in USA en particular que es Javier Coma. No faltaba el cenicero para el habano de De Sagarra, y tampoco una fotograf?a enmarcada de Humphrey Bogart, pitillo en ristre, sobre el lema "queda terminantemente permitido fumar". Atrezzo necesario para un debate cuyo objetivo era dilucidar si Un d?a volver? es o no una novela negra: naturalmente, no hubo conclusi?n en firme, pero la charla dej? en los asistentes -una cuarentena, pero es que no caben m?s en el diminuto local- una difusa sensaci?n de haber transcurrido un buen rato.

Abri? el fuego De Sagarra trazando lazos entre los ponentes a trav?s de una sugestiva teor?a de los "barrios prestados"; esto es, de c?mo, por ejemplo, Vila-Matas hab?a adoptado los escenarios de esta y otras novelas de Mars? -Gr?cia, Guinard?, el parque G?ell, el Carmel- desde que se estableci? en la Travessera de Dalt ("la travesera del mal" en la po?tica vilamatiana) o de c?mo el mismo De Sagarra hab?a tomado prestado el barrio de infancia de Vila-Matas, el paseo de Sant Joan, el colegio de los maristas, el extinto cine Chile, las terrazas del Bauma y el Morryson, etc?tera. Luego se fue directo a glosar la figura del protagonista de la novela, ese Jan Julivert Mon, aspirante a boxeador y atracador de bancos por causas m?s o menos nobles -en general, menos- que regresa derrotado al barrio tras a?os de prisi?n y que el cronista asegur? que ten?a la cara de Jean Gabin o, todav?a mejor, de Lino Ventura. Evoc? tambi?n la dedicatoria de la novela: "A Pep Mars?, mi padre, que me ense?? a combinar la concienciaci?n con la escalivada". "Eso de la concienciaci?n era muy propio de la transici?n", concluy? el periodista. La novela, ambientada en la d?cada de 1950, apareci? en efecto en 1982, en las proximidades de las victorias electorales de Jordi Pujol y Felipe Gonz?lez, cuando quedar?a inaugurado el tiempo del "gran desenga?o" tras los sue?os de contracultura de la d?cada anterior.

Coma cit? en cambio el final de la novela, esos "hombres de hierro forjados en tantas batallas" que definen toda una posguerra, para exponer a continuaci?n que si Un d?a volver? no es estrictamente novela negra, s? tiene muchos elementos de un g?nero que la editorial Bruguera hab?a divulgado a partir de 1975, con Dashiell Hammett y Raymond Chandler como autores se?eros. Entre ellos, Coma destac? que la narraci?n de Un d?a volver? se sustenta sobre los di?logos y las reacciones de los personajes, "el behaviorismo", as? llam? a esta t?cnica.

Tom? el relevo Vila-Matas para completar la cita de Comas que, in extenso, dice as?: "Hombres de hierro forjados en tantas batallas, hoy llorando por los rincones de las tabernas". No aclar? el escritor si as? acab? ?l aquella tarde en que, reci?n instalado en el barrio, conoci? a Mars? en un bar de la plaza de Rovira, por la ?poca en que se public? la novela. "Me contaste la historia y yo me qued? muy impresionado. Para impresionarte yo a ti te cit? lo de los hombres de hierro y las tabernas, pero no me dijiste nada y me qued? muy cortado", evoc? Vila-Matas.

No eludi? Mars? ninguna de las cuestiones lanzadas por los contertulios. Es verdad, hab?a escrito su novela en plena transici?n, pero no hab?a escrito sobre la transici?n, tarea reservada en su opini?n a historiadores y soci?logos y sobre la cual mantiene serias dudas de que "pasar p?gina" haya constituido la mejor soluci?n. "Un d?a volver? es un ajuste de cuentas con la memoria personal, no con la colectiva. La memoria colectiva del franquismo deber?a estar resuelta a d?a de hoy, pero est? pendiente", opin? el escritor al filo de la ley que ha empezado a debatirse en las Cortes. Sobre la negritud de su novela destac? que se hab?a sentido mucho m?s influido por el cine que por la literatura y al respecto aludi? a su padre, desratizador municipal de salas de proyecci?n, gracias al cual pudo ver muchas pel?culas gratis con s?lo presentarse como "el fill del Mars?". Y acab? regresando a sus queridas aventis, narraciones de acontecimientos inventados trufadas con personajes y situaciones reales. Con estos mimbres est? hecha Un d?a volver?. Con ?stos y con el "talento natural para narrar" equiparado por Vila-Matas al de "Maradona para jugar al f?tbol". Hombres de hierro para hacernos so?ar.

Comentarios
Publicado por jajaja
Lunes, 02 de junio de 2008 | 23:24
HOlaaaaa Rebotado