Una ciudad sin
puntos negros
es un aburrimiento,
piensa una en cuanto se acostumbra
a ellos.Una ciudad
sin puntos negros puede
parecer el cielo, y el cielo
se me antoja un páramo
aburrido donde lo máximo
que pasa es una nube.
Hay dos puntos negros
en Barcelona. Uno, en la
Barceloneta y el otro, en
L’Hospitalet.
Claro, el barrio
salobre asomado al
borde de la urbe,ylaciudad
densa y arrabalera, toda
ella afueras. ¿Dónde si no?
Hay que visitar los dos
puntos negros de por aquí,
aprovechar la suerte de
que existan y estén cerca.
Uno, el de la Barceloneta,
es una librería y se llama
Negra y Criminal. El otro
es la biblioteca pública de
La Bòbila, en L’Hospitalet.