miércoles, 07 de febrero de 2007
Publicado por negraycriminal @ 10:33
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Cómo buenos detectives, una vez acabado el acto del Premio, seguimos los pasos de Wallander por el antiguo barrio de Carvalho: "el chino", barrio que la modernidad ha bautizado como Raval.

Tranquilo, avanzaba por las estrechas callejas entre aromas de paquistán y leves perfumes de modernas cocinas especializadas en platos de mestizaje de diseño. Era la hora de la cena.


Wallander, siguiendo los consejos gastronómicos de su amigo Carvalho, se dirigió al restaurante Casa Leopoldo. Que aunque es un remedo de la popular casa de comidas que fue sigue conservando la memoria del escritor que la hizo famosa.


" La única revolución cultural de fondo que ha aportado la democracia en España ha sido la recuperación de la memoria del paladar, que goza de mucha mejor salud que la memoria histórica. Detrás del objetivo de salvar las señas de identidad, la que más se ha salvado es la gastronómica, y entre aquel páramo de cocinas esenciales que fue la España del hambre o del boom económico de los dos o tres franquismos hasta ahora censados y la oferta gastronómica actual, media la voluntad de que el placer sea cosa de este mundo. Hay restaurantes y restauradores que luchan por las estrellas de la Guía Michelin o por las buenas puntuaciones de las guías españolas, y otros consiguen la inmortalidad gracias a su condición de ser algo más que un restaurador o un restaurante, gracias a que forman parte de un paisaje de la memoria o de un imaginario.

Si el viajero no quiere alejarse demasiado del corazón mítico de Barcelona, el barrio chino, puede irse a comer a Casa Leopoldo, donde la mejor consigna es decir: "Vengo de parte de Pepe Carvalho y póngame lo que ustedes quieran".
..

Fragmento de
Pasodoble de aniversario
MANUEL VÁZQUEZ MONTALBÁN
EL PAÍS, Cataluña, 6 / 6 / 1999)



Imagen

Una de las muchas fotografías de Manuel Vázquez Montalbán que
cuelgan de las paredes del restaurante.

El inspector sueco que come tan mal en Escania, siguió la consigna de su amigo.
Así fue como Wallander- o lo que es lo mismo, Mankell- cenó uno de los platos del día:

ALBÓNDIGAS CON SEPIA Y GAMBAS


Imagen
Detalle de los azulejos que cubren las paredes de Casa Leopoldo.
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