Lawrence Block, Matt Scudder, y un vaso de bourbon
“No lo vi acecrcarse, Estaba en Armstrong´s en la mesa habitual del fondo. Los clientes de la hora de comer se habían marchado y el nivel de ruido había disminuido. Ponían en la radio música clásica y ahora podías oírla sin esforzarte. Fuera, hacía un día gris, soplaba un viento cruel, el aire prometía lluvia. Un día bueno para estar metido en un bar de la Novena avenida, bebiendo café fortalecido con bourbon y leyendo en el post la historia de algún loco que apuñaló a un transeúnte en la Primera Avenida.”
El que habla es Matt Scuder en Cuchillada en la oscuridad.
Son muchas las series y muchos lo personajes protagonistas salidos de la pluma de Block. El más reciente John Paul Keller, un asesino profesional con mucho encanto y sentido del humor. Pero de entre todos ellos nos quedamos con Matt Scudder.
Scudder, antiguo policía que ejerce de detective privado sin licencia, lector de Dylan Thomas, visitante de iglesias, pero sobre todo, visitante de bares.
Nos gusta beber con Matt Scudder en los bares de Nueva York y pasear con él por la cinematográfica y novelada ciudad.
Matt Scuder no deja de beber, y mucho, en toda la novela pero en cuanto a la comida es pura supervivencia, se alimenta a base de hamburguesas y sándwiches recalentados en microondas. Solo una vez, en toda la novela, se levanta sin resaca y con un hambre de lobo. Es en el capitulo catorce.
"Me desperté fresco y con la cabeza despejada y con un hambre feroz. Tomé bacon, huevos y patatas fritas en el Red Flame".
Pero para el detective sigue siendo más importante la bebida
"Cuando crucé la calle 14 me metí en Dan Lynch’s y tomé la primera copa del día. Había pensado antes en cambiar de whisky, que una vez más me había ahorrado una resaca, pero había pedido un bourbon con un corto de cerveza para acompañarlo antes de que me acordara de mi decisión. Lo bebí y disfruté de su calor. El salón tenía un vivo olor a cerveza y me gustaba eso también".
Matt Scudder suele acabar todos los días borracho pero a pesar de ello no se considera alcohólico sino un bebedor. Siempre intenta jugarle un pulso a la bebida.
"Había bebido lo justo, para variar. No tanto como para estar ciego y perder la memoria. Pero lo bastante para dormir sin sueños".
Los sueños llevan siempre a Scudder a aquella bala suya que rebotó y mató a una niña puertorriqueña de seis años.
"La sensación de opresión seguía en el pecho.
El coñac, me dije. Probablemente sería una buena idea dejarlo. Mantente en lo que estás acostumbrado. Mantente en bourbon.
Fui a Armstrong’s. Un poco de bourbon embotaría el efecto del coñac. Un poco de bourbon embotaría cualquier cosa".
Pese a tanto alcohol, al final, Matt Scudder resuelve el caso.
Para acompañar la lectura de Block sugiero o bien agua mineral, con o sin gas, para los abstemios, o un vaso de Jim Bean Black, deun Four Roses o incluso un Jack Daniel´s.
Con o sin hielo. Matt Scudder lo tomaría sin.
El bourbon es un whisky fabricado a partir de un 51 por cien de maíz. El condado de Bourbon está en Kentucky (Estados Unidos). Hace tiempo que no se produce whisky en el lugar del que ha tomado el nombre, que a su vez, tiene su origen en un homenaje a Francia a través de la parte francesa de la familia real borbónica. Un homenaje de los colonos americanos al país que se alió con ellos y contra los ingleses en su lucha por la independencia.