Montse, te envío, como quedamos, la narración de Isaac.
Ha sido el ganador,en el colegio, del “ Premio de Narrativa Sant Jordi 2007 “. Puede que sea amor de abuela adoptiva pero creo que es una escritura tremendamente adulta para un chico de 16 años.
Pienso que hasta el título es acertado “AGUA” es corto y sonoro. Agua resume muy bien el hilo conductor de la historia. El sentirse empapado por la lluvia, el goteo del agua preludio de la muerte, las lagrimas saladas del dolor…
A mi entender tiene todos los componentes de la novela negra . Nos conduce a través de la espera, la humillación, la ira , el miedo, la muerte y nos deja al final, con las rosas y el te quiero, un toque romántico, un toque de amor que en la vida casi siempre está ahí pero, es tan sutil, que la mayoría de las veces nos pasa desapercibido .
Gracias por ponerlo en el Blog
Marilena.
Agua
La lluvia empapaba ya sus cabellos, los rayos cortaban el cielo y ella seguía en pie, erguida, orgullosa. No cabía en sí de ira, después de aceptar su propuesta la dejaba plantada. Era una humillación, era la única que aún resistía sin cobijarse de la lluvia. Calada hasta los huesos, se fue; pero esta vez no a su casa sino a la de su pretendiente. Le iba a oír. Mientras se dirigía a su casa pensaba en como atacarle. Dobló la esquina y enfiló la calle dejando tras de si un rastro de pisadas enfangadas. En cuanto llegó llamó al timbre, pero no hubo respuesta. Recordó entonces que escondía una llave dentro de una falsa piedra. No dudó ni un instante y metió la llave en la cerradura haciéndola girar. Entró gritando sin hallar respuesta, al parecer estaba sola en casa ajena. Subió las escaleras hacia la segunda planta donde tenía su chico la habitación. Había también un baño y de allí venia un incesante ruido, el goteo de agua. Un ruido común anunciaba ahora un desastre. Se dirigió hacia el baño, y de repente se le vino el mundo abajo… allí estaba su chico tendido en el suelo. Un charco de sangre lo rodeaba, y una mueca escalofriante de asombro y dolor al mismo tiempo reinaba en sus facciones. La bañera rebosaba agua y está empezaba a mezclarse con la sangre. Unos temblores recorrían su cuerpo y con un soberano esfuerzo logró cerrar el grifo. No entendía como podía haber pasado, como podía haber sucedido. Le entristeció no poderse haber despedido de él. Las lágrimas empezaron a correrle por las mejillas, para acabar sobre el pecho del chico, de su chico, que ahora yacía inerte en el suelo sin vida. En cuanto se rehizo llamó a la policía, que en seguida acudió. La obligaron a alejarse del cuerpo después de desistir de permanecer junto a él. La policía se llevó el cadáver, revelando la autopsia que había muerto por un golpe en la cabeza.
No se llegó a saber más de la chica, y en la habitación del joven sobre la cama quedaron olvidados un ramo de flores y un te quiero.
Creo que el corto "Agua" publicado en el blog nos está descubriendo un futuro autor de novela de intriga, negra o policíaca, recomiendo su lectura pues hacía tiempo que no disfrutábamos, en tan corto escrito, de tan dispares emociones.
Joana