El año pasado murió Lula, la gata librera.
Pero nos siguen gustando las gatas, como a Chandler y a otros escritores negrocriminales. Como a Guillermo Orsi, que nos mandó una foto de su preciosa gata Morrina.
Aquí sigue un fragmento de su mensaje:
"...mi gata Morrina, que no se sienta conmigo a escribir, es una gata lo bastante inteligente para poner distancia con mis escritos y divertirse en el jardín o en el monte, y venir a comer o a buscar calor en este largo invierno que ya acaba".
Desde aquí un saludo a Guillermo y a "sus chicas", Morrina y Estela.