De repente llega un paquete desde México. Alguien que nos conoce nos manda ejemplares de un libro. Con una lacónica nota."¿ a ver que os parece ?". No conocemos a la editorial Tiempo Extra editores ( aunque el hecho de que en el diseño esté Vicente Rojo, ERA editores, nos da confianza ), ni al autor, Guillermo Rubio. Es su primera novela. Nos interesa México y la vitalidad con la que sus narradores nos muestran una realidad que cada día supera a la ficción.
Pasito Tuntun, que así se titula esta apasionante narración , nos muestra un momento de las andanzas de Canuto Corella ( ¿ Quizás un homenaje a McBain y su Comisaria 87 ? ), comandante de la Policia Federal Judicial, es decir, palabras mayores. En México los jefes policíales no son de carrera, son contratados y despedidos con el cambio del gobernador o alcalde de turno. Asi pues, la vida es aún más efímera. Al Comandante Canuto Corella le apodan El Yaqui. Y su sola mención hace temblar. Es policía y sicario del cártel que toque ; no tiene lealtades más que para sus amigos. Y si eres asesino a sueldo del narcotráfico lo eres del Poder. Y Guillermo Rubio nos entrega un protagonista que nos seduce a pesar de ser una versión cotidiana del Mal. No es un inmoral, es un ser amoral.Y un personaje que no se olvida fácilmente.
Es ésta una novela violenta.Pero que les permitirá conocer una realidad que no verán, al menos eso les deseamos, por muchos viajes que hagan a México. Una realidad que no se les develará por muchos reportajes sobre los "bajos fondos" mexicanos que lean. Cuando la leíamos nos recordaba, teniendo en cuenta que es una excelente primera novela, a
La Virgen de los sicarios, de Fernando Vallejo ( aquí no hay amor, es pura violencia ) y la sorpresa que nos produjo cuando leímos al Ellroy del sargento LLoyd Hopkins.Quizá algunos de ustedes piensen que el autor juega con ventaja cuando sepan que ha sido policía. Pero eso es bueno para el lector.
Algunos de ustedes nos han preguntado qué significa Qwerty. Nada. Fijense en el teclado de su ordenador, en las letras de la izquierda de la primera linea. Qwerty.Donde comienza cualquier obra. Incluso las de Francisco González Ledesma, que sigue escribiendo a máquina.
http://lasoledaddelcorredordefondo.blogspot.com . Esta es la dirección del blog de José Luis Muñoz, el autor de La caraqueña del maní, Algaida editores.
El martes pasado en TV3, la televisión de Catalunya, se estrenó
Zona Fosca. Un programa que repasará la historia criminal de nuestro país, a partir de los datos de ahora. El primero estuvo dedicado a El Arropiero, un inféliz que ostenta el triste titulo de nuestro asesino en serie mas prolífico.Un programa a seguir.
Hay problemas en el Metro de Paris. Bandas de jovenes violentos de la periferia, llegan hasta las estaciones del centro. Leemos esta noticia y recordamos Metropolice, la corta pero contundente novela que sobre el Metro de Paris, escribió Didier Daeninckx.Y de la que este verano hemos podido rescatar algunos pocos ejemplares, en un almacén perdido. Una novela donde hay poco sol, ¿ y poca esperanza?.
Premio Jaen de Narrativa Infantil y Juvenil. Lo ha ganado la periodista argentina Andrea Ferriz, con una novela negrocriminal: El camino de Sherlock. Narrada a través de la voz de un chico de 16 años, superdotado y apsionado de las novelas y los relatos de Sherlock Holmes. Que los holmesianos no se precipiten, que aún no ha sido editada.
Y vuelve nuestro querido inspector Alan Banks, aquel que Peter Robinson nos presentaba en El Camaleón.La primera novela traducida, aunque su debut se realizara en Gallows View, aún no traducida.Según cómo se mire, la imagen del fuego que consume dos barcas en el agua puede resultar hermosa. De hecho, al inspector Banks le recuerda un verso de Shakespeare. Pero en cada barca se encuentra un cadáver, los restos chamuscados del artista local, excéntrico y ermitaño, y de una joven yonqui e igualmente solitaria. El inspector Banks, un hombre curtido por las tragedias extra-literarias, sabe que no se trata de un accidente, sino de una puesta en escena. La obra de un autor obstinado, por cierto, ya que poco tiempo pasará antes de que otro fuego se lleve un remolque en el campo y con él, como temen Banks y la detective Annie Cabbot, otra vida marginal.
A pesar del patrón evidente, y aunque los primeros resultados de la investigación indican que la intriga se sitúa el mundillo de los falsificadores de obras de arte y estafadores varios, puede que estos crímenes no sean un fin en sí mismos. Entre las llamas, un ojo adiestrado (Banks) podría descifrar un plan para borrar la pista de un espanto mayor. Un ojo experto como el de Banks podría ver incluso la pieza que falta en lo que parece una obra incompleta; la muerte que está por venir, aunque Banks no sepa dónde, cuándo ni por qué. Y aunque el asesino, como dictan las normas del género negrocriminal, podría ser cualquiera. Jugando con fuego. Edita RBA, en su imprescindible Serie Negra
Saludos negrocriminales y buena lectura