Vino Ricardo Bosque y triunfó con Manda flores a mi entierro No solo fue la estupenda presentación a cargo de la estupenda Cristina Fallarás, ni el posterior dialogo que se estableció entre autor y presentadora, ni las personalísimas dedicatorias (no paró de firmar) del autor con inclusión en cada libro de un punto/balacera (su blog negrocriminal). Ayudó tambien al esplendor del acto el soporte gastronómico que Ricardo Bosque trajo de Aragón.
A los tradicionales mejillones (3 k) se sumaron: metro y medio de longaniza de Graus y un cariñera de alta estirpe.
Nos gustaría que todos los sábados fueran como este.
el autor, Ricardo Bosque, posando en el quicio de la librería