Jueves, 08 de noviembre de 2007
Publicado por negraycriminal @ 13:13
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----- Original Message -----
To: NegrayCriminal
Sent: Tuesday, November 06, 2007 3:15 PM
Subject: Una novela de barrio


Amigos Paco y Montse
No se si sabr?is que abr? un blog hace unos meses.
http://bienzobas.blogspot.com/
En ?l escribo mis opiniones sobre lo que leo. Y,?c?mo no! he escrito mis sentimientos sobre Una novela de barrio.
Te lo env?o aqu? por si te gusta y se lo quieres dar a leer a ....
Ledesma. ?Qu? novela de barrio!

Salud

Enrique Bienzobas




No hay grandes personajes. No surgen en esta historia mafiosos internacionales ni redes organizadas a nivel internacional. No hay trata de blancas, ni de negras, ni de amarillas? No aparecen aqu? los grandes c?rtels de la droga, ni de las armas, ni de la especulaci?n urban?stica? Nada de eso discurre en Una novela de barrio. S?lo, y es m?s que suficiente porque lo es todo, es el barrio. El barrio es el mundo, el universo. La vida. Dos viejos emprendedores que hab?an de hacer juntos una quiniela. Una vecina que dice no tener bastante con su pensi?n. Un coche que intenta aparcar junto a una familia de gatos. Una nena ?miss ombligo- que habla con Dios por su m?vil.

El barrio.

La vida del barrio, (Poble Sec, Vallekas, Tetu?n, Carabanchel?). Lo que queda de ?l. Aquello si que era pueblo, M?ndez. Lo malo es que cuando los barrios cambian, sus nuevos habitantes entierran su historia. La Espa?a ?el barrio- del hambre, ya no es lo que era. Ahora el hambre la sufren los de fuera. ?S?lo? El hambre y la represi?n, como en Ca?ada Real, o en El Egido, o en? ?Da igual! En cualquier, lugar a donde el incierto destino de inmigrantes en busca del para?so del Capital, les localice.

Si a Juan Madrid le gusta decir que es un narrador de historias. Y es cierto. De Francisco Gonz?lez Ledesma podr?amos decir que es un constructor de historias. Con pocos datos: dos antiguos colegas que asaltan un banco y matan a dos rehenes, uno de ellos un ni?o de tres a?os. Uno va a la c?rcel el otro escapa. Con eso y el barrio, ha construido una historia de la vida real, de la calle. Una historia de amor, de venganza, de odio, de bares, de putas, de marqueses, de madames, de salarios que no llegan a fin de mes, de casas tan peque?as que el gato tiene que dormir fuera, de polic?as que no creen en la ley.

Volvemos a ver a Amores, el periodista de la mala suerte, con su voz temblorosa y su seseo, pero que, cuando se refiere a los cl?sicos del Siglo de Oro, pronuncia bien la zeta. A ellos, pues M?ndez siempre est? presente, se le une esta vez el anticipado. Uno al que le dieron la jubilaci?n anticipada y abri? un bar con el dinero, un bar que llam? El Anticipado, donde da una cazalla que es mejor no tomar. Sin embargo he notado al jefe de M?ndez, el comisario principal, se?or M., m?s dispuesto a favor del inspector a punto de jubilarse que en otras ocasiones. Incluso los expedientes los lleva de forma algo m?s ligera. Quiz? al final de la vida profesional, que ser?, seguramente, el final de su vida f?sica, habr?n empezado todos a comprender a Mendez, incluso la Loles, quiz? un amor secreto de M?ndez.

Narrada en tercera persona, en ocasiones en primera y a veces en segunda persona. La historia es tan agradable de leer que uno no puede soltar el libro de las manos. Hay pasajes que son inolvidables. La discusi?n entre Miralles y Eva Exp?sito, guardaespaldas y su ayudante, es mucho mejor que cualquier ?discusi?n? que se pueda realizar en el Parlamento. Antiguamente la pod?amos encontrar en revistas marginales de la izquierda revolucionaria, hoy nadie se las plantea. Y mucho menos en las tertulias medi?ticas, esas en las que cualquiera (periodista importante, claro) puede hablar de cualquier cosa. Eva se pregunta por qu? protegen a los poderosos a costa de sus vidas. Llegando a la conclusi?n de que es por un pedazo de pan. Es la historia de los perdedores, de los so?adores. Los otros, los realistas que no sue?an, como por ejemplo Le?nidas P?rez, son capaces, con su hipocres?a por delante, triunfar en la vida.

Personajes tan maravillosamente desarrollados como Ruth, antigua madame de prost?bulo de barrio proletario y hoy se?ora marquesa de torre de barrio burgu?s venido a menos gracias a la especulaci?n. Mabel, la que nunca fue ni?a y que so?aba mirando al techo, mientras otros gastaban un amor comprado. Eva, la ayudante que ama en silencio y que fue rescatada de m?s abajo del arroyo. David Miralles, el perfecto guardaespaldas que solo falla en el amor. El Anticipado, con su sabidur?a popular que penetra la realidad m?s que muchos sabios universitarios?

Y el amigo M?ndez. Ese que no estudi? en la academia, sino en las esquinas de los viejos tiempos donde o aprend?as o te mataban. El polic?a que se cisca en la ley. Ha perdido ahora su ambig?edad, como cuando pensaba aquello de los buenos tiempos de la Brigada Social barcelonesa, cuando la bofia s? que era la bofia (Las calles de nuestros padres). Uno se pregunta c?mo es posible que quiera a un polic?a (incluso cuando ya Guillermo Orsi nos hab?a dicho que Nadie ama a un polic?a). Y es que la bondad, la sabidur?a, su humanidad? todo en M?ndez nos satisface.

Hablar del final de esta historia de barrio es hablar de algo trepidante. Confieso que he le?do el final en varias etapas. Es tal la tensi?n que se desarrolla que uno tiene que hacer esfuerzos por no saltar tres renglones, cinco. Una p?gina. Como yo, cuando la tirantez me puede, suelo adelantar la lectura. Esta vez no lo he querido hacer y he interrumpido el final varias veces, para reducir la tensi?n. ?Qu? bueno el final! Es verdad que se parece un poco a las historias de Bond, James Bond. Pero en el barrio. En una casa donde dos mujeres, la madame y su ni?a, que nunca fue ni?a, se odian, pero donde no dudan ninguna en proteger a la otra. ?El barrio! ?Nuestro mundo!

?Qu? final!

GONZ?LEZ LEDESMA, FRANCISCO: Una novela de barrio. Editorial RBA. Barcelona, 2007. 297 p?ginas

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