martes, 13 de noviembre de 2007
Clàudia Pujol en compañía del Grissom-Colombo Narcís Bardalet

“Las coses han canviat molt en el últims 20 anys - dijo Clàudia Pujol-. S´ha pasta de fer les autòpsies en cementiris i recollir les vísceras dels cadàvers en pots de Nescafé (els únics hermétics en aquells anys) als moderns laboratoris criminològics”.
Junto al forense Narcís Bardalet, que según la autora del libro Diari d’un forense, es una mezcla de Grissom del CSI y de Colombo, un Colombo que escucha especialmente lo que le dice el cadáver- han reconstruido 10 crímenes cometidos a sangre fría. Crímenes terribles.
Narcís Bardalet nos habló, entre muchas cosas de su oficio, de lo mucho que tienen que contar los dientes, la “caja negra” del cuerpo humano.
Nos dijo también, que hace veinte años le llegaban a la sala de autopsias muy pocos casos de muertes por sobredosis. Muertes que ahora abundan. Ni tampoco tenía que hacer autopsias por soledad. La soledad de los viejos. Personas que a nuestro alrededor viven y mueren solas. Algo que le parece una de las cosas más terribles de nuestra sociedad.
Para devolvernos a la vida el vino y los mejillones nos sentaron mejor que nunca.

