Martes, 27 de noviembre de 2007
Publicado por negraycriminal @ 7:49
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Original Message -----
To: [email protected]
Sent: Tuesday, November 20, 2007 12:05 PM
Subject: Saludos y articulo.


Hace un par de semanas tuve el placer de visitar por primera vez la libreria Negra y Criminal, era una de las cosas que planeaba hacer en mi viaje a Barcelona...


Creo que no podre repetir de nuevo la experiencia hasta dentro de alg?n tiempo, pero he hecho un peque?o relato que cuenta mis experiencias aquel dia de una manera aproximada al est?ndar del g?nero negro, aunque todavia me queda mucho para conseguir algo que merezca la pena. De todas maneras, te dejo el relato para que lo leas:

http://filin.blogspot.com/2007/11/negra-y-criminal-la-visita.html

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Fragmento del relato de Ivan Garc?a



(...)" La hora me acercaba a lo que hab?a ido a visitar. As? que era el momento de comer. Pero primero quer?a localizar la tienda. Me acerqu? al punto de informaci?n de la boca de Metro de Barceloneta, y m?s o menos situ? la tienda por los datos que recordaba. La suerte me volv?a a sonre?r cuando ca? en la cuenta de que hab?a estado aqu? antes. Concretamente el a?o pasado, en un albergue al fondo del paseo de Juan de Borb?n. Y me acordaba de donde quedaban las cosas, aproximadamente. La casualidad hab?a querido que el lugar por que el transitaba hace un a?o escondiese en sus callejones el sitio que iba a visitar el a?o siguiente.

Una vez orientado me acerqu? a un Kebab, no buscaba nada m?s que rellenar el buche a un precio razonable. Pese a las ofertas que me pod?a ofrecer el cercano centro comercial, me decant? por un local pr?ximo a la zona, cuyos precios parec?an razonables desde fuera. Aunque luego no lo fueran tanto en el interior. A pesar de ser uno de los Kebab m?s completos que haya probado en mi vida, con lombarda fresca, salsa abundante, carme crujiente y cebolla suave e intensa; los siete machacantes que me sajaron por el bocadillo turco me dolieron en el alma. Alguna vez en la vida tienes que caer para aprender.

El buche lleno botaba de satisfacci?n, en contrapartida con la cartera, que se quejaba de la cuchillada. Y me dirig? al callej?n donde se encontraba la tienda. La zona inspiraba una mezcla curiosa de sensaciones. De todos es sabido que Barcelona me infunde un tipo de sentimientos muy curiosos, tiene una identidad individual (quiz? como todas las ciudades), que marca al viajero de fuera, y que coexiste sin hacerse notar en todos los residentes de all?. Los callejones de arquitectura particular se dispon?an en paralelo separados por unos edificios de corte singular, muy estrechos y alargados. Lo curioso es que los edificios parec?an dispuestos de aquella manera solo para separar las calles y evitar que la gente se confundiese al andar por la zona.

Y llegu? a la puerta, no sin antes tener que importunar a algunos viandantes con preguntas sobre la localizaci?n de la calle, ya que algunas se mostraban despojadas de placa de identificaci?n, lo que supongo no ser?a problema para el residente, pero si para el visitante.


Tras la puerta se escond?a una tienda llena de detalles. Toneladas de libros en las estanter?as que necesitaban de alguien que les diera el placer de ser usados. Una decoraci?n que te localizaba en alg?n rinc?n de cada una de las obras que all? se conten?an. Humprey Bogart en la tele interpretando el papel de uno de esos detectives cuyo carisma personal se sale de cualquier tabla de baremos. Y una misma pasi?n en todo lo referente a lo que hab?a ido a buscar: novela de g?nero negro y criminal.

Una timidez inh?spita recorri? mi cerebro, entrando en la tienda y dando el paseo t?pico fingiendo saber lo que buscas. Pero pronto me percat? que era un novicio en este g?nero, y necesitaba de alguien que me ense?ara la punta del iceberg. Y entabl? una agradable charla con el due?o de la tienda, quien se ofreci? a ilustrarme el camino del g?nero.

El tiempo flu?a caprichoso entre nuestra conversaci?n, en la que le comentaba lo que hab?a le?do y escuchaba para aprender de lo que me dec?a. Cinco libros cayeron en mi mano, dos de los cuales ya han sido insaciablemente devorados. Me llev? tambi?n la camiseta de la tienda, promocionarla no es una idea que me disguste. El caso es que ya ten?a lo que quer?a, hab?a ido a visitar la tienda y hab?a conocido al due?o de uno de mis rincones favoritos de Espa?a. Mir? de nuevo el reloj a la salida, y dej? patente la promesa de que la pr?xima vez que visitara Barcelona, volver?a a ir a la tienda".span>
Comentarios
Publicado por Filin
Viernes, 30 de noviembre de 2007 | 11:49
Un placer haber estado alli, a ver si me saco de la manga tiempo para volver por alli ^^.