NEGRA Y CRIMINAL. UN EJEMPLO A ESTUDIAR
Era habitual encontrar referencias sobre la librería barcelonesa Negra y Criminal en las mejores revistas literarias de este país, del “Qué leer” a “Quimera” y, también, en los suplementos culturales de los periódicos nacionales, del Babelia y ABCD a El Cultural. Era igualmente sencillo encontrar referencias sobre ellos en muchas y diversas webs librescas y hasta en programas de televisión y radio.
Donde jamás podía esperar encontrarlos era en un suplemento de El País... dedicado al SIMO, una feria de informática, ordenadores y otras cosas por estilo, teóricamente alejadas del mundo de la literatura policíaca. Y allí estaban, Paco y Montse, los factotum de Negra y Criminal, muy serios, mirando al objetivo de la cámara, con un fondo repleto, eso sí, de libros y más libros.
Les mandé un mensaje muy afectuoso y, meses después, cenando en Barcelona, lo comentábamos entre risas.
- “Que somos una PYME, Jesús” – me decía Paco. “Y nosotros, sin saberlo, hasta que nos lo dijo la redactora del periódico. Por lo visto, somos un ejemplo de PYME adaptada a la modernidad y la tecnología, por la cosa del Internet.”
Y es que Paco es un zorro. Va con esas gafas de gruesos cristales, haciéndose el despistado, disimulando, como si fuera un achantado tecnológico del siglo XX cuando resulta que su librería, Negra y Criminal, es el mejor ejemplo de negocio del siglo XXI, si hacemos caso de los postulados de Jeremy Rifkin, uno de los gurús fichados por ZP para la confección de su programa electoral.
En primer lugar, NyC es un negocio especializado. Se trata de una librería de género, en la que sólo se vende una modalidad de libros que, podríamos decir, llevan la etiqueta negra. Y, por supuesto, los dueños de la librería están altamente especializados en el producto que venden. No sólo saben, sino que disfrutan con su trabajo, leyendo novedades, estando al tanto de las noticias que surgen en el mundo entero con respecto a este género literario, etc.
Además, NyC está abierta al mundo, a través de Internet. Y no sólo porque Montse y Paco vendan a través de la Red, que también, sino porque se curran muy en serio tres vehículos de comunicación virtuales. Por un lado, una web muy completa, con buscador y un fondo de catálogo permanentemente actualizado. Además, tienen un Blog, a través del que difunden las muchas actividades que realizan, bien ilustrado y de actualización constante. Y, sobre todo, porque periódicamente envían esa Carta del Librero en que, de forma tan poética como informativa, mantienen a todos sus clientes debidamente al día de cuanta novedad acaece en el mundo de la literatura de género policíaco.
Una Carta del Librero que llega a centenares de personas cuyas direcciones de correo electrónico, Montse y Paco han ido recopilando con paciencia de artesanos, como todo el que les haya visto en la Semana Negra de Gijón, bolígrafo y cuaderno en ristre, puede acreditar.
A través de Internet, Montse y Paco han creado una comunidad virtual que, en la época de la Web 2.0, resulta esencial para poder sobrevivir. Y el cliente de NyC, además de poder acceder cuando quiera a la web/blog de la librería, de tanto en tanto recibe un envío personalizado de esa Carta del Librero, que le hace sentirse como miembro de un club especial, exclusivo y especializado.
Porque Montse y Paco tienen claro que, más que clientes, ellos tienen amigos con los que comparten una pasión por la literatura de género. Por eso, y utilizando –a nivel personal y humano - el sistema de Amazon, Paco conoce a sus clientes, sabe qué libros y autores les gustan, de forma que puede aconsejarles, recabando luego opiniones y comentarios sobre los mismos, para seguir creciendo como lector y librero, lo que, efecto bola de nieve, también enriquece a los lectores.
Además, la comunidad NyC se extiende más allá del Atlántico. En un mundo tan especial y complicado como es el editorial, resulta difícil saber qué pasa, literariamente, en Argentina, Colombia o Cuba. En NyC lo saben. Y lo comunican. Además de traer libros de allende los mares, contribuyendo a romper la brecha cultural existente entre ambas orillas, recabando para algunos lectores-coleccionistas títulos teóricamente imposibles de conseguir.
Por eso, NyC está en todos los foros que hay, en España y fuera de España, sobre novela negra. Montse y Paco, sin prisas pero sin pausas, se han convertido en generadores de noticias y de opinión, además de poner un libro en cualquier punto de España en menos de 24 horas, habiéndose dado ocasiones en que sus afortunados clientes teníamos algunos títulos en las manos antes siquiera de que estuvieran en las estanterías de las librerías.
Pero entonces, cabría pensar, ¿para qué mantener abierta la librería, físicamente, en la Barceloneta, con lo que ello conlleva de gastos, molestias y servidumbres? ¿Por qué no operar, directa y únicamente, de forma virtual?
Además de por puro romanticismo y amor por la resistencia, Rifkin lo tiene claro: porque para sobrevivir en el mundo globalizado es necesario seguir ocupando un lugar en el mundo físico. Justo como hace Negra y Criminal, que se ha convertido en lugar de paso obligado por todos los amantes del género negro que visitan Barcelona. Sobre todo desde que, hace años y en solidaridad con los gallegos damnificados por el Prestige, Montse empezara a preparar unos sabrosos mejillones los sábados a mediodía, para deleite de amigos, clientes y escritores, tradición que se ha mantenido hasta el momento y que reúne, todas las semanas, a un buen montón de personas que, entre tragos de vino, contribuyen a fortalecer esa comunidad negra y criminal que tan fuerte se va haciendo.
Los autores organizan presentaciones y firmas de libros en un espacio que se ha convertido en referente, hasta el punto de que si alguien le hubiera hablado a Woody Allen de NyC, seguro que habría reescrito el guión de su película barcelonesa para que saliese nuestra librería favorita, no en vano, las editoriales disfrutan llevando a la Barceloneta a unos escritores que, allí, se sienten como en casa. Y no es sólo personal. También es negocio, que son decenas de libros dedicados los que salen con destino a los lugares más recónditos de la península, tras cada firma.
El espacio físico, por tanto, sirve para dar una realidad palpable al comercio, a la información, al intercambio virtual de bienes, objetos y servicios y, sobre todo, a la amistad. Así, no es de extrañar que el auténtico best seller de la librería sea una camiseta, negra, con la leyenda “Negra y Criminal” impresa sobre ella, en letras blancas. Una camiseta que, aún habiendo levantando polémicas y suspicacias en algunos momentos, por lo trasgresor del texto impreso, es llevada con orgullo por centenares de personas de medio mundo.
Tampoco es de extrañar que los mejores escritores policíacos radicados en España se pusieran de acuerdo para escribir una novela a veinticuatro manos, titulada precisamente “Negra y criminal” o que Paco Camarasa, además de aconsejar a algunas editoriales sobre los gustos del público lector, en base a su acreditada labor como librero, fuese designado Comisario de Barcelona Negra, encuentro internacional de novela policíaca que se desarrolla todos los años en la ciudad condal, además de ser requerido por los programas culturales de diversas televisiones para aconsejar sobre libros a los televidentes.
Y no hemos hablado de la difusión cultural que Paco realiza a través de distintos Clubes de Lectura o que la Asociación Catalana de Detectives Privados le distinguiera con un carné honorífico por la labor divulgativa de NyC.
Un trabajo artesanal y modélico tan importante, el de Montse y Paco, que si NyC no existiera, habría que inventarla. Que uno de los momentos más placenteros del mes es cuando llega ese paquete proveniente de Barcelona, cargado de libros. Unos, que he pedido yo. Otros, dedicados por mis autores favoritos. Otros más, que Paco sabe que me van a gustar. Y que indefectiblemente me gustan. Palabra del librero. Palabra de amigo.
Jesús Lens Espinosa de los Monteros.
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