S?bado, 31 de mayo de 2008
Viernes, 30 de mayo de 2008
Publicado por negraycriminal @ 19:43
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¿ CONOCES A ESTE AUTOR ?
LA RESPUESTA EN COMENTARIOS



Jueves, 29 de mayo de 2008
Publicado por negraycriminal @ 12:42
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ASÍ DE DESESPARADO ANDA PACO, EL LIBRERO, POR CULPA DEL CORREO QUE NO ACABAN DE ARREGLAR.
TANTOS DÍAS SIN PODER MANDAR SUS CARTAS. CARTAS DE LIBRERO. TANTOS DIAS SIN COMUNICAR SUS SENTIMIENTOS DE LECTOR NEGROCRIMINAL.
LLEGAN NOVEDADES, SE INAUGURAN COLECCIONES, Y PACO GUARDA SILENCIO.
UN SILENCIO IMPUESTO POR LA INGENIERÍA INFORMÁTICA.

ALPARECER-DE LOS INFORMÁTICOS- LA PRÓXIMA SEMANA ESTARÁ YA EN MARCHA EL CORREO QUE LLEGA EN ESTOS MOMENTOS A 4.500 LECTORES ANSIOSOS.

ANIMO, PACO. NO DESESPERES, YA FALTA POCO






Publicado por negraycriminal @ 12:26
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Negra y Criminal es una librería versatil.
Tan pronto puede parecer el centro del mundo negrocriminal barcelonés por la densidad de autores, lectores, y a veces hasta compradores, como, en días como el de ayer, se puede convertir en feliz guardería de niños ( ante la desesperación del librero. Al fondo de la imagen y parapetado tras el ordenador)











Mi?rcoles, 28 de mayo de 2008
Publicado por negraycriminal @ 7:04
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  ESCRIBIR VUESTRA RESPUESTA EN COMENTARIOS.

   EL PREMIO ES  VUESTRA SABIDURÍA NEGROCRIMINAL EXPUESTA AL MUNDO.



Martes, 27 de mayo de 2008
Publicado por negraycriminal @ 20:59
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 Sydney Pollack (1 de julio de 1934 – 26 de mayo de 2008)

 



 Horace McCoy (14 de abril de 1897 – 15 de diciembre de 1955)


 


Publicado por negraycriminal @ 18:04
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Hola, aquí os remito el primero de los Boletines de esta Semana, que como bien sabeis se celebrará del 11 al 20 de julio. Seguro que os gustará (y mucho). Saludos, Julian.




 

 

Después de tantos años nuevos cambios, nuevos movimientos. Para un festival itinerante no sólo no es sorpresa sino que es de agradecerse. Los cambios obligan a mover las neuronas a pesar de los mil y un problemas técnicos que plantean. Estaremos al borde (y más que al borde) de la Playa de Poniente de Gijón.

Era evidente la tentación de crear un lema como: “Debajo de las carpas se encuentra la Arena”, de suaves reminiscencias sesenta y ocheras.


El  nuevo escenario, ya lo veréis, es de una gran belleza y posibilita integrar de alguna manera el Acuario de Gijón y el Museo del Ferrocarril.

Quisimos que los problemas de logística no afectaran a la columna vertebral del encuentro, su espacio literario y que incluso las actividades vinculadas a la literatura y la promoción de la lectura no sólo no disminuyeran sino que aumentaran. Lo hemos logrado.

El Encuentro literario se construyó como una mesa de dos patas llamada “Hallazgos y reencuentros”.

Entre los reencuentros, quizá lo más destacable será la presencia del norteamericano George RR Martín, quizá la figura más importante de la literatura fantástica contemporánea, un autor de culto y de masas, cuyas ediciones de la saga Canción de hielo y fuego se agotan una tras otra.


A él se suman la recuperación del novelista argentino Juan Sasturain, la presencia de los autores españoles José Carlos Somoza, Fernando Marías, Juana Salabert, Carles Quilez, Nerea Riesco. Alfonso  Mateo Sagasta, Javier Azpeitia, David Torres, Vicente Álvarez, Jerónimo Tristante, Juan Bolea, Julio Murillo, Empar Fernández, Francisco Galván, Fermín Goñi, Alejandro M. Gallo, Kama Gutier, Ricardo Menéndez Salmón y Juan Ramón Biedma, un autor que fue descubrimiento de la Semana Negra.

Junto a ellos la mexicana Sanjuana Martínez, cuyo último libro ha provoca un escándalo público en México, e los españoles José Luis Muñoz, Joaquín Pérez Azáustre, Frank Quazar, Nacho Guirado.

Nos acompañarán también el colombiano Mario Mendoza, los argentinos Juan Gasparini y Raúl Argemí, el norteamericano David Hall, los cubanos Amir Valle, Lorenzo Lunar y Rebeca Murga, el británico Mike Carey y el peruano Goran Tocilovac, que volverá a estar a cargo de uno de los talleres.

José Manuel Fajardo José Ovejero y Antonio Sarabia develarán en Gijón la historia secreta de Noelia una fotorreportera.


Un grupo muy importante de narradores de ciencia ficción y fantasía española encabezado por Elia Barceló, Juan Miguel Aguilera, Rodolfo Martínez, Rafael Marín Trechera, el ganador del premio Minotauro de este año Fernández Giordano, Víctor Conde, Marc R. Soto y Daniel Mares.

Y esta es sólo la punta del iceberg de una lista que se irá ampliando conforme varios autores invitados confirmen su asistencia.


Los hallazgos. Este año hemos puesto el centro de nuestro interés en un muestrario de autores y novelas excelentes que por razones múltiples (publicados en editoriales pequeñas con poca fuerza de promoción y distribución, editados en países latinoamericanos sin distribución externa,  editados en colecciones erróneas, o cualquier otro motivo) han pasado desapercibidos, no son conocidos, o no han recibido la atención que merecen de los lectores. Sería nuestra lista de hallazgos, de descubrimientos de relanzamientos:


En principio la lista incluye al novelista norteamericano James Sallis, que una parte de los lectores de culto de novela negra reconoce fácilmente como uno de los grandes maestros. Estamos hablando del novelista policiaco chileno Roberto Ampuero, primera figura y bestseller en su país y apenas publicado fuera de él. Estamos hablando de un par de jóvenes escritores como la española Mercedes Castro, autora de “Y punto”, una singular novela policiaca y del novelista histórico y extraño erudito colombiano Juan Esteban Constaín. Estamos hablando del novelista cubano Jaime Saruski, no conocido en España, autor de una  estupenda novela histórica sobre la invasión pirata de Walker a Nicaragua; del español Santiago Posteguillo cuya novela sobre las legiones romanas se ha convertido en un libro de culto entre los aficionados, del británico Steve Redwood, que revisa el paraíso bíblico en clave de fantasía,  del novelista italiano Massimo Carlotto, extremadamente popular en su país. Estamos hablando del periodista cubano Angel Tomás González, que tras un largo periodo de espera finalmente aparece en España con su primera novela “Los Ángeles tocan maracas”, del novísimo y brillante narrador colombiano Nahum Montt, de los argentinos Leonardo Oyola y Carlos Salem y de varios más cuyos nombres iremos añadiendo en la medida en la que los confirmemos.

Dos libros aparecidos en los últimos meses sobre la guerra civil y sus secuelas serán presentados en Gijón, lo de Antonio Brevers: “Juanín y Bedoya, los últimos guerrilleros”” y Juan Carlos Arce: “La noche desnuda”

Intentaremos tener de nuevo con nosotros a Ángel González de una manera diferente, trataremos de volver su ausencia una presencia y recordar su poesía en las voces singulares de otros, una lista de “otros” fuera de lo común”.


El recital de poesía de este año correrá a cargo de Luis García Montero, Joaquín Sabina y un tercer autor aún no confirmado. Mantendremos la tradición de los recitales nocturnos que tanto éxito ha tenido.

Tras el éxito del formato de tertulias, que hemos experimentado en ediciones anteriores, haremos girar las tres primeras en torno a la idea del mal, el enemigo, el personaje negativo, los monstruos.

Este año la producción editorial de la Semana Negra será superior a otras ediciones. Publicaremos una antología de Marc Behm que se presentará en el homenaje que haremos al autor recientemente desaparecido, los catálogos de nuestras exposiciones, un libro sobre el cine de culto de vampiros mexicanos, un texto sobre la Autobiografía en el cómic.


El libro que la Semana Negra edita con el apoyo de Pepsi, será este año un volumen doble dedicado a los narradores alemanes de entre guerras y a la visión del periodo de la república de Weimar desde nuestros días. La concentración del talento de esa generación de narradores antifascistas y nuestra revisión, producirán un llamado a la memoria. Esperamos un libro inolvidable. Estará con nosotros el autor de la antología Carlos Fortea, y la especialista Ana Pérez.

Todas las ediciones de la SN serán gratuitas y se entregan a los asistentes a las presentaciones.

Este año añadiremos un nuevo premio literario a los premios Hammett, Walsh, Memorial Silverio Cañada y Espartaco, que se entregan todos los años. En colaboración con la Asturcón entregaremos el premio Celisius 232 (la temperatura a la que arde el papel de los libros, en un claro homenaje a Bradbury) a la mejor novela publicada en el año anterior de ciencia-ficción o fantasía de un autor hispanoparlante.

Una novedad importante será la exposición dedicada a reproducir la batalla de Gaugamela, protagonizada por Alejandro Magno, con millares de soldados de plomo. La haremos en colaboración con el Museo L´iber de los soldaditos de plomo de Valencia y las intervenciones de José Ángel Mañas y Javier Negrete.

Otra novedad será una nueva carpa dedicada al mundo audiovisual: largometrajes, microcortos, documentales audiovisuales, que se sucederán a toda velocidad, atrayendo a públicos interesados y casuales.

En el apartado del cómic habrá dos exposiciones, la primera confirmada será sobre la obra Blacksad de Guarnido y Canales, el cómic español más conocido actualmente en el mundo. Contaremos además con una larga lista de autores que incluye a: Michael Gaydos, Mariel Soria, Carlos Giménez, Eduardo Ocaña, Luis García, Joan Mundet, Nacho Casanova, D´Israeli, Miguel Gallardo, Ivo Milazzo, Jorge García, Quim Pérez, Ricardo Machuca, Boldú,  Ricardo Machuca, Douglas Braithwaite, Alfredo García, Carles Santamaría, Alex Gallego, Sonia Pulido, Antonio Navarro, Toni Guiral.

Uno de nuestros temas será la autobiografía en el cómic.

En resumen, un gran festival literario en medio de una fiesta popular, en los que la fiesta de la cultura no se riñe con las culturas de la fiesta.


Acompañarán al encuentro literario los elementos habituales de la Semana Negra: terrazas, bares, gastronomía, mercadillo interétnico, grandes y pequeños conciertos. Y como es normal en el Festival se injertan otros dos festivales, la Astrucon y el prestigiado festival de Fotoperiodismo.


Empezamos a informar, apenas el principio.

 

 


Lunes, 26 de mayo de 2008
Publicado por negraycriminal @ 20:42
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La fiscal Nathalie Khokholkoff y el juez y antiguo administrador general del Palacio de justicia Jacques Charlot nos introdujeron en los entresijos del Palais de Justice que comparte manzana

(los palacios son así ) con el famoso 36 Quai des Orfebres, dónde tenía su despacho el comisario Maigret en alguna de las ventanas del primer piso.




Delante del 36

En el restaurante donde se restauran los jueces y fiscales ( nunca los abogados)La robe et le Palais, uno de los platos preferidos de Maigret : Ris de veu.

  

“(...)Ils savourèrent leur ris de veau qui était délicieux,…”

 en La folle de Maigret

 

 La copa del final, un calvados. Un homenaje al comisario de Simenon.




 

Publicado por negraycriminal @ 20:19
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París se permite una Bibliothèque des littératures policières porque París es una ciudad que tiene memoria y quiere guardarla. En Francia no hay géneros menores.

Tanto el género negrocriminal como el cómic conviven en armonía con la poesía y la literatura de culto. No hay ninguna librería pequeña, mediana o gran superficie ( FNAC) que no tenga una gran sección de polar que así se llama en aquellas tierras nuestro género preferido.

Casi 100.000 volúmenes, primeras ediciones, carteles promocionales de las editoriales en los años 40 y 50, toda la Série Noir de Gallimard, revistas, tesis doctorales; todo lo escrito sobre Simenon o sobre Maigret en el mundo mundial...Un mundo apasionante. Una reserva muy especial conservada a 20º de temperatura y Catherine Chauchard y Alain Regnault son los someliers y cuidadores de este inmenso tesoro negrocriminal francés.


Publicado por negraycriminal @ 20:16
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ABAJO, A LA IZQUIERDA DOS REVISTAS ESPACIALIZADAS DE ESPAÑA.
LA GANGSTERERA Y LHCONFIDENCIAL ( EDITADO POR LA BÓBILA)






LA CAVA DE LIBROS. 20º




LA PRIMERA EDICIÓN FRANCESA DE COSECHA ROJA DE HAMMETT





FANTOMAS



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El Belleville de Pennac en el que hoy su tribu Malaussène quedaría totalmente diluída entre la inmensa Babel humana del barrio.


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Ediciones B 2004




Punto de Lectura 2008



Publicado por negraycriminal @ 13:26
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GUERREROS URBANOS: TORMENTA DE HOSTIAS.

Pere Pérez

48 Páginas. Blanco y negro

Dolmen Editorial

 

 

            Parece que los Premios del Salón Internacional del Cómic de Barcelona, desde hace varios años, siguen atentamente la temática negro-criminal. En el último Salón, además del Premio al Mejor Dibujo a Jazz Maynard (del que ya hemos hablado en estas páginas), también ha habido dos premios en la categoría popular a “Guerreros Urbanos. Tormenta de Hostias”, concretamente los Premios al Mejor Tebeo Español y al Autor Revelación.

            Protagonistas del álbum: un grupo de jóvenes aficionados a los videojuegos, las birras, la música heavy y los canutos. Trama... algo convencional: se encuentran entre las manos con una mochila cargada de billetes, con el cadáver de un pequeño traficante, y con el gran jefe de los traficantes y sus mas temidos secuaces, lanzados a por ellos.

            Es decir un argumento típico de novela negra.

            Y sin embargo es un álbum que atrapa desde la primera viñeta, sobre todo por su frescura. Un dibujo muy cuidado, en el que destaca la muy cuidada ambientación y los exteriores, una puesta en página muy correcta y un lenguaje que respira verosimilitud por todos sus poros.

            Por que, hablando de género negro, mas que realismo hemos de hablar de verosimilitud, de la capacidad de hacernos creer que aquello es posible. Y el álbum, aunque tiene una violencia que difícilmente podría ser verdad... es verosímil.

            Nunca hemos leído algo así en los periódicos, pero cualquier día podemos tropezar con una noticia así.

            Una excelente primera obra, para un autor del que esperamos seguir viendo nuevas obras.

 

                                               JuanJo Sarto.

 


Domingo, 25 de mayo de 2008
Martes, 20 de mayo de 2008
Publicado por negraycriminal @ 18:22
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Nom et Prénoms : MAIGRET, Jules Joseph Anthelme ( ou François )

Date et lieu de naissance : en 1887 à Saint-Fiacre dans l’Allier ( ce qui n’empêchera pas de n’avoir que 58 ans en 1967 ! )

 

Père : régisseur du château de Saint-Fiacre, décédé en 1904 ( pseudonyme du château de Paray le Frésil ! )

 

Mère : sans profession, décédée en 1895

 

Etudes, Expériences et Carrière : Jules, A 17 ans est recueilli par sa tante à Nantes où il fait des études de médecine durant deux ans. Sa tante décédée, il part pour Paris.

A 22 ans, son voisin de palier, l'inspecteur Jacquemain, lui propose d'entrer dans la police.

Il commence comme agent cycliste puis la surveillance de la voie publique : rues, métro, gares, grands magasins. ( il ne parvient pas à arrêter son premier voleur !)

Il est ensuite nommé à la brigade des moeurs, ensuite à la brigade mondaine, puis au service des garnis ( surveillance des hôtels ).

En 1912, il se marie avec Louise, une Alsacienne dont la sœur vit à Colmar et dont le fils fera une brève carrière dans la police !

Toujours en 1912, il entre au commissariat du quartier Saint-Georges, dans le 9ème arrondissement, comme secrétaire.

En avril 1913, lors de sa Première enquête, il découvre le 36 quai des Orfèvres.

A trente ans, il est nommé inspecteur à la brigade spéciale par le grand patron de la P.J. Xavier Guichard, ancien ami de son père . Il entre définitivement au quai des Orfèvres.

Il y deviendra commissaire, puis commissaire divisionnaire, chef de la brigade spéciale. Il manque de disparaître dès 1934, mais il reviendra pour de nouvelles aventures jusqu’en 1972 !

A trois ans de la retraite, on lui propose le poste de directeur de la P.J. qu’il refusera.

Il prendra sa retraite à Meung sur Loire, dans le Loiret.

 

Surnom : le raccommodeur de destinée

 

Enfants : Aucun ( ah si ! les inspecteurs Lucas, Janvier et Le petit Lapointe !)

 

Signes particuliers : la pipe et le chapeau

 

Age ( dans les romans ): entre 45 et 60 ans.

 

Domicile: 132 boulevard Richard Lenoir, Paris, XIè ( adresses donnée dans un seul roman ! )

 

Point de ralliement: la Brasserie Dauphine.

 

Plat préféré: la blanquette de veau.

 

Langues : Anglais ( parlé ), Allemand ( quelques rudiments ), Breton ( compris )


Sa devise : Je ne sais rien du tout


http://monsite.wanadoo.fr/commissairemaigret/


Publicado por negraycriminal @ 18:10
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Hola, Paco. ¿Qué tal?

Te envío un documento de presentación del concurso ‘Captura en una imagen al inspector Tabor Süden’.

¿Tú podrías hacernos el favor de darnos una mano divulgando la info de la convocatoria a través del blog de Negra y criminal?

Como verás en el documento que te adjunto, las bases del concurso se pueden descargar en el
 blog de Plataforma editorial.

Es una lástima que no puedas participar. Aunque de golpe alguien de la librería se anima a hacerlo.

De antemano muchas gracias por tu ayuda.

Un saludo.
Martín.

 
[ http://elojofisgon.blogspot.com ]
un blog sobre las tendencias del mercado editorial


 


Concurso ‘Captura en una imagen al inspector Tabor Süden’





 

Como en Plataforma editorial somos conscientes de que la lectura de un libro es sólo un primer paso en la relación que establecemos con éste, queremos invitar a nuestros lectores a participar en un concurso alrededor de los dos títulos del escritor alemán Friedrich Ani que hemos publicado hasta el momento: La promesa del ángel caído y El bebedor del tranvía.

 

Se trata de un concurso de creación de imágenes —fotografía y/o ilustración— en las que se haga un retrato del inspector Tabor Süden. Las imágenes ganadoras serán escogidas por un jurado conformado por el autor Friedrich Ani, el librero Paco Camarasa —de la librería Negra y Criminal— y el editor Jordi Nadal.

 

Las participaciones deben enviarse en formato .jpeg en un CD introducido en un sobre sellado a la dirección de Plataforma editorial: Plaça Francesc Macià, 8 i 9. 5ª, D. 08029 Barcelona.

- Admisión de imágenes: hasta el lunes 30 de junio de 2008

- Presentación del fallo del jurado: lunes 14 de julio de 2008

 

A medida que vayamos recibiendo las imágenes iremos publicándolas en nuestra galería de Flickr: http://www.flickr.com/photos/plataforma_editorial

 

Podéis consultar las bases del concurso en la página Web de Plataforma editorial.



 


Publicado por negraycriminal @ 13:23
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"¿Cuantas veces te he dicho que cuando eliminas lo imposible, lo que quede, aunque improbable, debe ser la verdad?"


Sherlock Holmes en 
Estudio en Escarlata









Lunes, 19 de mayo de 2008
Publicado por negraycriminal @ 17:05
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LOS LIBREROS NEGROCRIMINALES INSISTIMOS.

OFRECEMOS UN SERVICIO GRATRUITO DE ASESORAMIENTO PREVIO (GUARDANDO EL MÁS RIGUROSO SECRETO)
QUE EVITARÍA REPETICIONES COMO ESTA:




pubicado el 2002




publicado el 2008



Publicado por negraycriminal @ 7:30
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ELASESINO DENTRO DE MI

Jim Thompson







PRÓLOGO

 

JIM THOMPSON Y EL ASESINO DENTRO DE SÍ

 

 

 

Nacido el 27 de septiembre de 1906 en Anadarko, Oklahoma, hace algo más de un siglo, James Myers Thompson fue siempre Jim. Para usar el «James» ya estaba su padre, corrupto sheriff del condado entonces, borrado en México en los años siguientes, petrolero tramposo en Texas después, figura ambigua y poderosa que, cuando murió en un asilo y comiéndose el relleno del colchón (sic) hacia 1941, dejó al hijo que empezaba su primera novela en deuda, culposo y absolutamente referido.

Todo no deja de ser un verdadero picnic psicoanalítico para los críticos que no se han privado de rastrear huellas autobiográficas en una obra —tres decenas de novelas concisas, violentas y inconfundibles— que es sólo y nada menos que la modulación obsesiva de unos pocos temas en unos contados escenarios: los lugares y oficios múltiples que conoció, poblados de asesinos cerebrales, alcohólicos y desgraciados marginales sin salida. Un mundo opresivo de personajes determinados por el contexto social y/o la fatalidad de una índole perversa. Nadie podrá olvidar al Lou Ford de El asesino dentro de mí, ni al Nick Corey de 1280 almas, los pavorosos y reflexivos narradores de sus novelas más emblemáticas, psicópatas confesos con el asesino dentro de sí...

Sin embargo, el testimonio de su familia —cuando murió en 1977 dejó mujer y tres hijos— y de quienes lo conocieron de cerca ha coincidido siempre en mostrar a un Thompson amoroso y solidario que sacaba de sí mismo, a la hora de ficcionar, oscuridades sin fondo. Acaso para mostrar la vigencia del postulado tácito en cada una de sus tramas: «Nunca nada es lo que parece». Maltratado por el tabaco y el alcohol precoces, hombre sensible a las inquietudes sociales de su tiempo e incluso adherente fugaz del ordenador en los treinta, el autor de las autobiográficas Chico malo y En bruto estuvo habituado a ver, desde siempre, la cara de la desgracia. Juan Carlos Onetti, buen lector de policíacas, debe haberlo tenido entre sus favoritos del género.

Una particularidad de la narrativa de Jim Thompson es el soporte que eligió para publicarla. Tras sus tres primeros intentos durante los cuarenta con la tradicional edición de tapa dura dentro y fuera del género criminal, a partir de 1952 y en algo menos de cuatro años, produce por encargo para la editorial Lion una serie impresionante de trece novelas en formato de bolsillo —publicaciones de 25 centavos—, que constituyen el corazón de su obra. Nadie en ese momento, excepto Robert Bloch y algún otro crítico, vio lo que estaba pasando ahí: Hammett ya fuera del juego, Chandler agotado tras El largo adiós, algo nuevo y salvaje que no era el fascismo de Spillane irrumpía desde la selva del kiosco.

Las ráfagas de bonanza que significaron para Thompson que el joven Stanley Kubrick primero lo eligiera —se confesó su admirador— para que metiera mano en el guión de la inicial policíaca Atraco perfecto (1956) y luego del memorable alegato antibélico de Senderos de gloria, con Kirk Douglas, al año siguiente, no alcanzaron para que su carrera despegara. Tenía cincuenta años, viviría veinte más, y mientras escribía ocasionalmente y sin demasiado entusiasmo para la televisión, el cine volvería a reclamarlo con adaptaciones —tardías— de su propia obra. Famosamente, Peckinpah hizo La huida con Steve McQueen y Ali McGraw en 1972, y Burt Kennedy —con menos ruido— El asesino dentro de mí en 1975. Pero él ya casi no estaba. Tampoco estaba, hacía rato ya, cuando Stephen Frears hizo una obra maestra con Los timadores. Le hubiera gustado el papel que hizo Angelica Huston, seguro.

Para leer a Thompson en castellano —para descubrirlo, bah— hubo que esperar más que con otros de su talla. Desde mediados de los setenta empezaron a difundirlo editoriales como Grijalbo y José Batlló. Después, el Club del Misterio de Bruguera. Ya avanzados los ochenta se lo tradujo masivamente, aunque no siempre con prolijidad: Cosecha Roja, de Ediciones B; Etiqueta Negra, de Júcar, y un par de colecciones más monopolizaron los títulos de Thompson. Y es durante esos años —la década inmediata a su oscura muerte en 1977— que se produce, también en Estados Unidos, su redescubrimiento. Él mismo lo había previsto así cuando, antes de morir, no había un solo título suyo en las librerías de su país.

En realidad, la fama de Jim Thompson, como ocurrió con la de David Goodis —con quien tiene muchos puntos en común—, fue un «invento francés». No es casual que el mítico Marcel Duhamel, director de la Série Noire de Gallimard, le tradujera su primera novela dentro del género, Sólo un asesinato —una prolija y bien escrita variación sobre el tema de El cartero siempre llama dos veces—, ya en 1950, un año después de su publicación original, y que después eligiera 1280 almas —insólitamente reducida en francés a 1275 âmes...—, una de las mejores y más emblemática de sus novelas, para celebrar el número 1000 de la colección, en 1964. Claro que para entonces lo mejor de Thompson ya estaba escrito.

También de Francia llegaron los tributos mayores y más respetuosos a la hora de ponerlo en la pantalla. En 1978 Alain Corneau hizo Serie Negra, su versión de Una mujer endemoniada, y el excelente Bertrand Tavernier ambientó en África las sordideces de 1280 almas en Coup de torchon. En los últimos veinte años —me entero por Javier Coma, que de esto sabe demasiado— no han dejado de llevarlo a la pantalla en su país, sobre todo a la chica.

Dice Max Allan Collins —uno que se hizo cargo de los argumentos de Dick Tracy a la muerte de Chester Gould y que sabe y suele escribir con autoridad sobre autores de novela policial norteamericana— que acaso Jim Thompson sea a James Cain lo que Chandler fue a Hammett. Si éstos, entre otras cosas, trabajaron sobre la figura del detective, le dieron humanidad, espesor y psicología. Thompson —como Cain— partió del otro lado del relato, de la fatalidad que lleva al crimen. No hay detective ni investigación, y la autoridad suele ser, precisamente, el asesino. Y ahí, paradójicamente, se cruza —en negativo— la sombra de David Goodis. El autor de Senda tenebrosa, El anochecer o Viernes negro contó sus maravillosas historias sombrías «desde la víctima». Y su paranoia tiene mucho en común, es el complemento exacto de los sádicos psicópatas de Thompson. Ambos, en esos coloridos libritos baratos que saturaban los kioscos yanquis de hace algo más de medio siglo, contaron como nadie la pesadilla en que devino ese sueño americano postergado sin término.

De todos esos textos feroces, acaso sea El asesino dentro de mí, publicado en 1952, su testimonio más elocuente.

 

JUAN SASTURAIN


Publicado por negraycriminal @ 7:11
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OCHO MILLONES DE MANERAS DE MORIR
Lawrence Block




Prólogo
 

NO TODO VALE

 

         Una de las cosas que más me atrajo de Ocho millones de maneras de morir, cuando la leí en los años ochenta, fue el título y su por qué. No obstante, como me sorprendió la justificación del autor, me resisto a hablar de ello en el Prólogo. Quiero que les sorprenda tanto como a mí.

 

         Porque eso es lo que yo busco en una novela negra, que me sorprenda, que me pille desprevenido y me arrastre de sobresalto en sobresalto hasta la apoteosis final. Porque, al margen del análisis social inherente al género, si hay algo que realmente lo caracteriza y define es su esencia lúdica. Si juegas al juego de la novela negra, te emocionará, te escandalizará, te divertirá, aprenderás que el mundo no es tan bonito como lo venden pero está lleno de placeres como, por ejemplo, el de leer novela negra.

 

         Los autores nos acercamos al género sabiendo que es un juego establecido entre quien escribe y quien lee. Pero hay autores convencidos de que juego es sinónimo de bobada sin importancia y, por tanto, admite cualquier cosa; como si la palabra juego redujera el nivel mental de creador y público con el de un niño tonto. Como el ajedrez es un juego (parecen decir), no hay que tomárselo en serio. Pongamos las piezas en hilera, al otro lado de la habitación, y bombardeémoslas con una canica. Ganará quien derribe más.

 

         Otros autores, en cambio, creen que el juego será más divertido cuanto más conflicto haya entre el respeto a las reglas y la consecución del triunfo.

 

Si todo vale, no tiene sentido hablar de póquer, ruleta, tute, baloncesto, bridge, ajedrez, dados o novela negra.

 

 

En los orígenes del género, hubo grandes improvisadores que aprendieron las reglas sobre la marcha. Se habían incorporado a las filas de una novela policíaca inglesa, de enigma, muy rígida y limitada, puro pasatiempo. Pero eso no era suficiente para los Chandler, Hammett, Cain o Thompson que se aburrían con las simples charadas y querían construir sus obras con elementos sacados del mundo real. Así, Raymond Chandler elaboró un decálogo con la única intención de transgredirlo en cada línea que escribía, y llegó a redondearlo con un consejo como éste: «Cuando no sepas cómo hacer progresar un relato, haz que se abra una puerta y entre un hombre con una pistola». O, anécdota famosa, cuando Faulkner y Hawks, durante la redacción del guión de El Sueño eterno, le preguntaron quién era el asesino de cierto personaje de la novela, Chandler respondió que no tenía ni idea.

 

En el ámbito de la novela negra, los estereotipos folclóricos van desapareciendo engullidos por un afán realista: encontramos menos mujeres fatales de opereta, los protagonistas reciben menos porrazos de aquellos los dejan inconscientes y sobreviven para futuras novelas, y el tic del whisky en la mano acaba convirtiéndose en puro y duro alcoholismo.

 

Claro que esta nueva veneración por el realismo esconde otro tipo de peligros. El de esos autores, rigurosamente fotográficos, hartos de escenas poco creíbles en las novelas policíacas, que abominan de los diálogos ingeniosos, los juegos de palabras y cualquier tipo de erudición porque saben que los policías y los delincuentes no hablan de esa forma artificiosa. Y, como el trabajo de la policía no es heroico ni brillante ni divertido, sino rutinario y tedioso, donde la paciencia y el sacrificio son esenciales, terminan escribiendo novelas rutinarias y tediosas,  dando por sentados la resistencia, el sacrificio y la santa paciencia del lector.

 

Lawrence Block (1938, Buffalo, estado de Nueva York) pertenece a la escuela norteamericana de autores que han sabido encontrar ese punto medio entre el romanticismo y la aventura emocionante de los clásicos y el realismo estricto y verosímil que hoy día hace de la novela negra uno de los mejores métodos de análisis de nuestra realidad.

 

Cuando nos encontramos en la Semana Negra de Gijón, o en Nueva York, coincidimos en las principales reglas del juego literario y negro.

 

Él sabe inventarse héroes modernos, como el Matthew Scudder de  Los pecados de nuestros padres, Tiempo de crear, tiempo de matar u Ocho millones de maneras de morir, y sabe convencernos de que podríamos encontrarlos en algún rincón de su ciudad en cualquier momento. Habla, en obras formidables como su Hit Man, de hechos insólitos en los que reconocemos una realidad paradigmática que nos ayuda a entender la realidad que nos rodea; y sabe compaginar perfectamente el humor y el desparpajo de las aventuras de Bernie Rhodenbarr, como en el caso de El ladrón que citaba a Kipling o El ladrón que leía a Spinoza, con el suspense y las emociones imprescindibles del género. 

 

Ocho millones de maneras de morir  fue llevada al cine en 1985 por Hal Ashby, con guión de Oliver Stone y Jeff Bridges, Andy García y Rosanna Arquette en los papeles principales. Fue el último largometraje de ese director que nos había maravillado con Harold y Maude en el 1971 y Bienvenido Mr. Chance en 1979, y que murió prematuramente en 1988, a los 59 años.

 

Leer esta novela de Larry Block no es sólo un placer sino que creará de inmediato la necesidad de buscar sus otros libros para continuar disfrutando con ellos. Por suerte, es un autor con una larga obra a sus espaldas.

 

 

 

Andreu Martín

Publicado por negraycriminal @ 5:36
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UN EXTRAÑO EN MI TUMBA
Margaret Millar


PRÓLOGO

 

El misterio de la propia identidad

 

 

 

 

 

Margaret Millar, nacida en 1915 en Ontario (Canadá ) , con el apellido Sturm, fue la esposa de Kenneth Millar, más conocido por su seudónimo literario, Ross McDonald. Esta circunstancia, inevitablemente, vino a proyectar sobre ella una sombra que acaso le impidió ocupar el lugar que le correspondía, tanto en la literatura norteamericana como en el género de crimen y miste-rio, del que fue una excepcional y muy inteligente cultivadora. A su muerte, en 1994, dejó tras de sí una considerable bibliografía compuesta por una treintena de títulos, entre ellos A Beast in View, galardonada con el Premio Edgar en 1956. Sin embargo, así se las gasta el implacable mercado editorial; una rápida prospección en Amazon nos revela que en su lengua original tan sólo se encuentra disponible en edición reciente (2006) un libro que reúne dos de sus narraciones, Do Evil in Return y An Air that Kills. Para acceder al resto de su obra no queda sino rastrear en el mercado de segunda mano. En nuestro idioma han visto la luz una decena de sus títulos, la mayoría editados hace una veinte-na de años.

Por ello tiene un sentido especial la presente edición de Un extraño en mi tumba (A Stranger in My Grave, 1960), que permite al lector hispano disfrutar de una espléndida novela y de una autora que supo combinar la destreza en el retrato de personajes y la construcción de tramas de intriga con una precisión y pul-critud sobresalientes en el uso del lenguaje. No en vano Marga-ret Millar era licenciada en lenguas clásicas, y en cuanto a su capacidad para la penetración psicológica y la puesta a punto de sólidas maquinarias argumentales, hay quien sostiene que su impulso y sus consejos fueron cruciales para que su marido, al que hoy reconocemos como clásico del género, se acercase a él y alcanzase los logros que público y crítica le atribuyen.

Un extraño en mi tumba es la historia de unos personajes que no terminan de saber muy bien quiénes son. Ése es el misterio primordial, al que se superpone la intriga criminal propia-mente dicha. La ignorancia de asuntos capitales de su existencia condiciona a Daisy, la protagonista, que desencadena los acontecimientos cuando sueña con su propia tumba, en la que aparece inscrita como fecha de su fallecimiento un día de diciembre de varios años atrás. Pero también afecta, aunque no quiera aceptarlo, al peculiar investigador Stevens Pinata, hijo de padres desconocidos, que lleva por nombre el apellido de un cura del or-fanato donde se crió y por apellido el nombre de un juego infantil. El duelo y los enjundiosos y afilados diálogos entre estos dos personajes, a quienes reunirá el azar en la inusual investigación de lo que hay detrás del misterioso sueño de Daisy, bastarían para sostener la novela, pero en ella hay mucho más. Su bús-queda se desarrolla en paralelo con la de otro personaje no me-nos memorable, Stan Fielding, el padre que Daisy tuvo y perdió tras la separación de su madre. Un hombre lleno de defectos («siempre corriendo detrás de la verdad, sin acabar de alcanzarla nunca, y delante de la justicia, sin que tampoco le acabase de alcanzar»Gui?o , que una y otra vez ha recurrido al auxilio de su hija sin serle jamás de mucha ayuda, y que ve llegado el momento de demostrarle que la quiere y está ahí, conduciéndola y protegién-dola en su empeño de desvelar el enigma.

  Son estos personajes, y algunos otros, los que forman el mosaico, de delicada factura, que convierte a Un extraño en mi tumba en una novela singularmente completa y compleja, en la que brilla una infrecuente comprensión de la naturaleza mascu-lina y femenina, unida a una lúcida mirada sobre los engranajes averiados de la sociedad en que se desarrolla la historia (la California de los 50 ) y una soltura envidiable para llevar al lector hasta la persuasiva y sorprendente resolución, en clave realista, de un enigma cuyo planteamiento parecía fantástico.

  Resulta especialmente digna de subrayarse la habilidad con que la autora, desde un punto de partida en apariencia ab-surdo y banal, acaba sumergiéndonos en una indagación llena de hondura acerca de cuestiones tan relevantes como la propia identidad, la soledad del ser humano o las relaciones paternofi-liales (que, sobre todo en lo que respecta a la variante padre-hija, están reflejadas con una sabiduría y una emoción difícil-mente igualables). Y todo ello, sin que en ningún momento de-caigan el ritmo y la fluidez de un relato que rebosa naturalidad.

En este como en otros libros de Margaret Millar, los perso-najes descubren que tras la realidad más o menos ordenada en que creían vivir hay otro mundo, cuya visión altera su equilibrio. La irrupción de lo irracional hace que se tambaleen sus certi-dumbres y experimenten desasosiego e inseguridad. La propia autora, al final de sus días, hubo de enfrentarse a algo semejan-te, primero con el Alzheimer de su marido y luego con la deca-dencia propia, que obligó, contra su voluntad de seguir llevando una vida independiente, a internarla en un asilo. Dicen que mu-rió contándose a sí misma sus propias historias. Por suerte, an-tes las había dejado escritas para que pudiéramos apreciarlas, como en estas páginas, en la plenitud de su talento. 

 

LORENZO SILVA

                                               Getafe-Sevilla, 10 de marzo de 2008  


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LA MIRADA DEL OBSERVADOR
Marc Bhem

PRÓLOGO

 

 

Final de la década de los ochenta del siglo pasado. Había desaparecido Bruguera y su colección Novela Negra, donde muchos descubrimos a los «clásicos». Pero aún gozábamos de la existencia de bastantes colecciones: Alfa 7, Destino Suspense, Black dirigida por Javier Coma, Crim Novela Negra, Crimen & Cia, Cosecha Roja de Héctor Chimirri, La Negra de Jaume Fuster, La Cua de Palla de Xavier Coma y Etiqueta Negra dirigida por Paco Ignacio Taibo II.

            Los lectores y los adictos a la narrativa negrocriminal estábamos de enhorabuena cada semana. Autores y propuestas nuevas y diferentes hacían que sufriéramos de estrés lector. Leíamos mucho, compulsiva y desordenadamente. Nuestros bolsillos, en todos los sentidos, lo notaban. Y en aquella época las bibliotecas públicas aún estaban en proceso de cambio. Algunas, desgraciadamente, continúan en la actualidad sin entrar ni siquiera en el proceso.

            En Etiqueta Negra, la mítica y nunca suficientemente añorada colección, nos proponían rescates de malditos, de Thompson, Chester Himes, Julián Ibáñez y David Goodis; traducían a Thierry Jonquet, Lawrence Block y Stuart Kaminsky, de los que habíamos oído hablar mucho y bien pero no habíamos podido leer; aparecían dos títulos de Westlake, al que habíamos conocido en la excelente traducción que Alberto Cardín hizo de Dosmassié, para Laertes. Y entre ellos, el número 15 de la colección fue La mirada del observador, de Marc Behm, del que no sabíamos nada.

            ¿Marc Behm? ¿Quién es Marc Behm? Es difícil imaginarlo, pero entonces no había Google, ni siquiera existía la Semana Negra de Gijón, y ese nombre no salía ni en el Larousse ni en el Espasa. Si tenías la suerte de conocer a alguien del mundo del cine —yo era amigo de los valencianos de Cartelera Turia— te explicaban que era el guionista de directores como Stanley Donen en Charada o Richard Lester en Help, entre otros.

            Pero no importaba mucho. Es bueno conocer cosas de quien te seduce y te fascina, pero no es fundamental. Lo importante, lo realmente importante, es la seducción, la fascinación. Y ésas son las dos palabras que recordaba de aquella extraña novela de ese autor raro de quien no sabía nada. El propio Paco Ignacio Taibo II reconocía en el escueto prólogo: «Si para los lectores de habla española Marc Behm resulta un desconocido, no lo es menos en los Estados Unidos, su país natal».

            Quizá nos habría pasado desapercibida entre la avalancha de libros por leer, pero Silverio Cañada, uno de los tres mejores editores del tardofranquismo y la transición, nos la recomendó efusivamente, con su pasión habitual.

            Después supimos algunas cosas más de Marc Behm: había nacido en 1925 en Trenton, New Jersey, y había estado por Europa no como turista adinerado sino como miembro del ejército en la Segunda Guerra Mundial. Después fue actor de teatro, de televisión, de doblaje. Trabajo que dejó por considerarlo agotador. Se trasladó a Francia, donde fijó su residencia. Y escribió y publicó. Poco, pero contundente.

            La mirada del observador, según el enciclopedista Claude Mesplède, es una de las joyas de la colección Serie Noire de Gallimard y Behm «uno de los autores más sorprendentes y renovadores de los últimos años».

            El Ojo, no sabremos su nombre, es detective de una agencia. Languidece tras una mesa de despacho, contemplando una fotografía de un aula escolar. Sabe que una de ellas es su hija Maggie, a la que busca y con la que sueña desde hace más de veinte años. Su jefe, Baker, le encarga un trabajo sencillo. Los señores Hugo, de Zapaterías Hugo, casa fundada en 1867, tienen un solo hijo, que «tiene una novia. Sus padres quieren averiguar algo de ella. Quieren saber hasta qué punto el chico está comprometido». Y de esa forma El Ojo conoce a Lucy Brentano.

            Ella era una asesina a sangre fría que liquidaba maridos tan pronto como le llenaban la cuenta bancaria. Él era un detective que en cualquier momento podía detenerla, pero se limitaba a seguirla con obsesión, silenciosamente…

            Es posible que piensen que no es un argumento muy original. No hay apóstoles extraños, ningún tipo de catedral, ni de código, la sangre no llega al río y lo hace desbordar, no salen forenses ni la policía científica. Un viejo argumento: una asesina y un detective que la sigue. Pero la maestría de un narrador, la genialidad de Marc Behm, hace que nos seduzca y fascine, que le acompañemos suavemente en la contemplación de algo bello, pero monstruoso e inocente a la vez. Le acompañamos, seducidos y fascinados, sin ninguna consideración ni juicio moral o ético. El Ojo, es también nuestra mirada que lee, pero que, mediante la magia de la palabra, nos transmuta en el observador.

            En 1983, el suplemento literario de Le Monde calificó La mirada del observador como la mejor historia policíaca de la última década. Pero ya se sabe que los críticos tienen la memoria ligera y los gustos cambian, y lo que importan son los lectores. Los mejores lectores negrocriminales de Francia se agrupan en la Asociación 813, y ellos decidieron darle su premio en 1982 a la mejor novela traducida.

            El 12 de julio de 2007, en Gijón, durante la Semana Negra que celebraba alborozada su vigésima edición (los milagros existen), como casi cada año, en alguno de los lugares donde los negrocriminales nos intercambiamos lecturas, pasiones, rechazos, quejas y deseos, hablaríamos de La mirada del observador. Alguien preguntaría cómo conseguirla. Estaba agotada, la editorial había desaparecido y no dábamos con ella en el mercado de segunda mano ni por casualidad. Quién tiene un libro de Behm no lo presta a nadie; mucho menos lo vende.

            El 12 de julio de 2007, en un pequeño pueblo de Francia, fallecía, triste, solitario y final, Marc Behm. Un narrador raro, sugerente, original, distinto y próximo. Un hombre al margen.

            El próximo 12 de julio de 2008, en la Semana Negra de Gijón, uno de los deseos del año pasado se habrá visto cumplido: la reedición de La mirada del observador. El Ojo y Lucy-Joanna podrán tomar contacto de nuevo con sus lectores y lectoras y seducir de la forma en que sólo las grandes novelas pueden hacerlo. Redescubrir el viejo placer de la lectura.

            Pasen y lean.

 

PACO CAMARASA,

librero



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UN CIEGO CON UNA PISTOLA

Chester Himes

prólogo


Disparos a ciegas





Un ciego con una pistola es, con poco lugar a dudas, una

 

de las mejores novelas de Chester Himes. Una novela que

milita en primera línea de las transgresoras, de las que se rebelan

contra los moldes conocidos y previsibles. Una historia

donde la forma y el contenido no pueden separarse, porque

son manifestaciones del mismo barro primordial donde recibieron

el soplo y el alma.

Chester Himes, poco antes de comenzar su autoexilio en

Francia y España –que lo llevaría a morir en la costa de Alicante–

publicó en 1969 Un ciego con una pistola. Era, en

apariencia, una aventura más de su dupla de policías negros

del Harlem: Ataúd Ed Johnson y Sepulturero Jones (Coffin

Ed Johnson y Grave Digger Jones). Pero la apariencia engañaba,

porque el escenario y la Historia con mayúsculas,

habituales protagonistas de novelas anteriores como Una

cruzada en solitario o La tercera generación, imponían su

voz y se jugaba según sus reglas.

Hablamos del Harlem que, para los ojos de Chester Himes,

es un campo de concentración de donde los negros no

pueden escapar y, lo peor de todo, ni siquiera lo desean. Una

8

isla de negritud en el país blanco, en la que, a caballo del

paso de los años 60 a los 70, el miedo y el odio fermentan,

y se vuelcan a las calles.

La furia y el resentimiento de los textos de Chester Himes,

muchas veces disfrazados por la ironía, el humor y el

cinismo más penetrante, no ocultan su convicción: los negros

son prisioneros de dos odios. Uno hacia los blancos que los

desprecian y oprimen. El otro, mucho más venenoso, es interior.

Temen que los blancos descubran ese odio, y se odian

a sí mismos y entre sí con la mayor ferocidad, por sentir

ese temor.

Chester Himes era impiadoso con la gente de su color,

porque nació, vivió y murió consciente de ser negro en un

mundo propiedad de blancos. ¿Es posible llamar antisemita

a un judío que se reconoce como tal? Si es posible, entonces

Chester Himes era racista.

A caballo, decíamos de los 60 y 70, los negros –Afroamericanos,

gente de color, morenos, los nombres del «correctismo

» son infinitos– se pusieron en movimiento de

todas las maneras imaginables. Desde el reclamo angélico de

los pacifistas cristianos y el sexo universalista de los hippies,

hasta el furor con ametralladora de los Panteras Negras, y el

fundamentalismo militante de los musulmanes negros.

Chester Himes encierra aquellos movimientos entre las

fronteras del Harlem, y nos propone una semana en la que,

los que tendrían que reconocerse en el mismo enemigo, ocupan

el asfalto para odiarse y destruirse unos a otros.

Todos los extremos confluirán hacia un encuentro de

calles. Desde la cruzada por un amor interracial, que supone

dejarse inundar por el erotismo culposo del blanco

que compra carne negra en Harlem –y del negro que goza

9

del fruto prohibido por la cuerda de linchar–, hasta los

otros, aquellos que creen ir tras el poder, odiando por igual

a blancos y a negros conciliadores, y parecen dispuestos a

borrarlos del mapa a pura bala.

Todos, más el componente delictivo, mafioso y carnavalesco

de cada día, se encaminan hacia el mismo punto del

Harlem, una esquina. Todos distintos, pero tan iguales en

su comunión entre misticismo, delirio e ignorancia; en su

formalismo de iglesia que promete un Paraíso a la medida

de cada fiel.

Es en esa semana preñada de amenazas, cuando un par de

crímenes con un cierto componente racial ponen en marcha

a «los Hombres» más temidos de la barriada, los policías

negros «Ataúd» y «Sepulturero». Con órdenes difusas, pero

que ellos entienden con claridad: si los criminales son negros,

duro con ellos, si por el medio hay blancos, ya se verá.

En una construcción coral de la que Ataúd Ed Johnson

y Sepulturero Jones son más testigos que protagonistas, Un

ciego con una pistola nos muestra cómo sube la espuma de

la rabia y cómo Harlem camina hacia el Apocalipsis. Un

Apocalipsis violento y ridículo al mismo tiempo, pero sobre

todo autodestructivo, porque para Chester Himes el peor

enemigo de los negros son ellos mismos.

Será entonces, en ese camino hacia una posible y tal vez

deseada masacre universal, cuando sucede el episodio que

resume la falta de sentido de casi todo. Un ciego, en el metro,

siente que le meten la mano en el bolsillo y le roban la

cartera. El ciego saca una pistola y dispara. –¿Hacia dónde?

¿Contra quién?– Los pasajeros atrapados en el vagón

caen bajo el fuego, hasta que el metro se detiene y, los que

pueden, huyen. El ciego ha vaciado su pistola.

10

De ese suceso nos dice Chester Himes: «Toda violencia

desorganizada es como un ciego con una pistola». Ataúd Ed

Johnson y Sepulturero Jones dicen aún menos, se limitan a

ver cómo el mundo se derrumba, con una sonrisa fatalista

en sus rostros.

Chester Himes nació en Jefferson City en 1909 y murió

en Moraira, Alicante, en 1984. Entre ambas fechas tuvo

tiempo de saber lo que es el racismo entre su propia gente

y entre los ajenos. Estuvo siete años preso, durante los que

comenzó a escribir, y hasta pudo darse el amargo gusto de

ser reconocido como una de las promesas de la literatura

estadounidense. Probablemente su insistencia en la no

conciliación, en ver sólo al odio como nexo entre blancos

y negros, lo borró de las listas literarias y lo recluyó en las

ediciones baratas y menospreciadas del pulp fiction. Sería

rescatado de esa condena por los editores franceses, y reconocido

como uno de los más brillantes escritores de novela

negra, en tanto novela social. Pero no sería suficiente; se

llevaría a la tumba una rabia inextinguible.



Raúl Argemí




S?bado, 17 de mayo de 2008
Jueves, 15 de mayo de 2008
Publicado por negraycriminal @ 13:20
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> ----- Original Message -----

> From: "zeki"

> To: "NegrayCriminal"

> Sent: Wednesday, May 14, 2008 4:05 PM

> Subject: Concuros relatos Semana Negra

>

>

 Amigos, como todos los años la Semana Negra toma su primer impulso por  estas fechas.

Os mando las bases del concurso de relatos y de la convocatoria del taller

 literario.

Os agradecería que los hicierais circular en vuestros respectivos blogs y

webs. Muchas Gracias

Zeki

 

 

 

 

 

 

XXI Concurso Internacional de Relatos, Semana Negra 2008



La SEMANA NEGRA y el ATENEO OBRERO DE GIJÓN convocan el XXI Concurso Internacional de Relatos Policíacos que se regirá por las siguientes

 

BASES:

1. Los textos estarán redactados en español.

 

2. Todos los trabajos se deberán presentar mecanografiados a doble espacio, con un máximo de 68 caracteres por línea y 32 líneas por página, en papel tamaño A4 y con una extensión máxima de seis páginas. Se admitirán como máximo dos relatos por autor.

 

3. Los trabajos, que no podrán llevar firma ni señal alguna que delate su procedencia, deberán enviarse por triplicado (en caso de envío por correo ordinario) y haciendo constar en el encabezamiento el título elegido al Apartado de Correos 271 (33280 Gijón, ESPAÑA), en un sobre cerrado en cuyo exterior se indique «Para el XXI Concurso Internacional de Relatos Policíacos». El envío deberá ir acompañado de otro sobre cerrado en cuyo exterior figure exclusivamente el título del relato y en cuyo interior figurarán los datos del participante: nombre, apellidos, dirección, teléfono y dirección de correo electrónico.

 

También podrán enviarse los trabajos a través de correo electrónico. En este caso, deberá enviarse mediante una única copia del trabajo en un mensaje a la dirección de correo: [email protected], en cuyo «Asunto» figure exclusivamente el título del relato, adjuntando un archivo con el relato en formato Word que llevará como nombre el mismo título del relato. El participante deberá enviar también, y por cada relato, otro mensaje a la dirección electrónica: [email protected], en cuyo «Asunto» figure el título del relato, adjuntando un archivo en formato Word que llevará como nombre el mismo título del relato y que incluirá los datos personales y de contacto del autor: nombre, apellidos, dirección, teléfono y dirección de correo electrónico.

 

Los participantes que opten por enviar sus trabajos mediante correo electrónico deberán hacerlo desde cuentas de correo que no permitan conocer, en ningún caso, la identidad del remitente.

 

4. Los relatos deberán ser rigurosamente originales e inéditos.

 

5. El plazo de admisión finalizará el 10 de Junio de 2008, admitiéndose los trabajos que hayan sido certificados en correos hasta esa fecha o enviados a través de correo electrónico hasta la misma fecha límite.

 

6. Se establecen cinco únicos premios: un primer premio de 1.200 euros y cuatro accesits de 150 euros cada uno. De este importe se descontarán los impuestos correspondientes.

 

7. La SEMANA NEGRA se reserva el derecho de publicar los relatos premiados, sin que los autores perciban, por ello, derecho alguno, quedando sólo obligada a citar el nombre del autor.

 

8. El jurado estará compuesto por tres escritores y/o críticos participantes en la SEMANA NEGRA, así como una representación del ATENEO OBRERO DE GIJÓN.

 

9. El jurado podrá declarar desiertos los premios si, a su juicio, las obras presentadas no reúnen la calidad necesaria.

 

10. La organización se reserva el derecho de no admitir los trabajos que incumplan alguno de estos requisitos y no se compromete a la devolución de los originales.

 

11. La participación en este concurso supone la aceptación, sin excepciones, de las presentes bases.

 

 

 

 

 

 

CONVOCATORIA PARA ASISTENCIA

 

AL 12º TALLER LITERARIO “SEMANA NEGRA”

 

 

 

 

La Semana Negra de Gijón y el Conseyo de Mocedá de Xixón convocan el concurso para la asistencia al 12º Taller Literario Semana Negra, dirigido a escritores noveles del género negro, de menos de 30 años de edad. Los aspirantes deberán enviar, antes del 15 de junio, un cuento, un capítulo o un fragmento de una novela en curso, de unas cinco páginas a doble espacio, a:

 

 

 

Semana Negra de Gijón.

 

Ref. Taller Literario.

 

Apdo. de Correos 271, 33280 - Gijón.

 

 

 

También se ofrece a los aspirantes la posibilidad de enviar sus textos por correo electrónico, a la dirección [email protected]

 

 

 

En cualquiera de los casos deberán incluir su nombre, dirección, edad y un teléfono de contacto.

 

 

 

El Taller Literario proporcionará a los asistentes alojamiento (en caso necesario) y manutención durante los días de duración del Taller (días 14 al 17 de julio, ambos inclusive), que se compondrá de aproximadamente 12-15 horas lectivas a cargo de escritores de reconocido prestigio, con la participación de otros autores invitados a la Semana Negra.

 

 


Publicado por negraycriminal @ 12:36
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RAÚL ARGEMÍ Y MARCOS TARRE CONVERSAN SOBRE GUMERSINDO PEÑA
EL PROTAGONISTA DE LA NOVELA ( ATENTADO V.I.P. CUIDADO MIRAFLORES )




EL RON PAMPERO FACILITÓ LA CONVERSACIÓN UNA VEZ CONCLUÍDO EL ACTO.



MARCOS TARRE DEDICANDO A SUS FUTUROS LECTORES


Publicado por negraycriminal @ 11:58
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BIBLIOTECA EL CARMEL - JUAN MARSÉ 

 

Adreça:  C Murtra, 135*145

 

Telèfon: 934072870 / 934072890




 


              CICLE DE CINEMA NEGRE: LA SOLITUD DE L'ASSASSÍ A SOU

 

 

 

dijous, 15 de maig a les 19 h. Projecció de El silencio de un hombre, de Jean-Pierre Melville.

 

 

dijous, 22 de maig a les 19 h. Projecció de Ghost Dog: el camino del samurai, de Jim Jarmusch.

 

 

dijous, 29 de maig a les 19 h. Projecció de Fallen Angels, de Wong Kar Wai.





Biblioteca la Bòbila

 

 

 Plaça de la Bòbila, 1   -   08906 L'Hospitalet

 

Tel. 934 807 438   /   Fax 934 387 667   /   E-mail  [email protected]

 


Mi?rcoles, 14 de mayo de 2008
Publicado por negraycriminal @ 11:03
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hoy miércoles a las 19,30
 
Venezuela

llega a
Negra y Criminal


con la presentación de un libro



 
y de su autor
 
MARCOS TARRE BRICEÑO
 
acompañado por Raúl Argemí


p.d. El vino de la casa hoy tendrá la compañía de un ron pampero 
 
 
 

Domingo, 11 de mayo de 2008
S?bado, 10 de mayo de 2008
Publicado por negraycriminal @ 12:02
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Hermoso y languido día si no para comprar libros sí para leerlos






Viernes, 09 de mayo de 2008
Publicado por negraycriminal @ 16:30
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 SCARFACE: MARCADO DE POR VIDA.

John Layman y Dave Crosland  

120 Páginas. Color

Norma Editorial

 

 

     Las fronteras entre los diferentes medios del negocio del “entertainment” cada vez son mas permeables. Un fenómeno del cine salta al videojuego, a la tele, al comic, a la novela... y posiblemente una década después vuelta asaltar al cine, pero en una versión basada en el último producto de éxito.

     En el año 1983 se estreno una película con este título, aunque aquí se rebautizó como “El precio del poder”, que estaba interpretada por Al Pacino y Michelle Pfeifer, dirigida por Brian de Palma y sobre un guión de Oliver Stone.

     Esta mezcla de talentos produjo una película brutal (su lanzamiento en DVD en Alemania sufrió el recorte de 22 minutos) que nos contaba la llegada a Miami de uno de los cubanos conocido como “Marielitos” y su ascenso hasta lo mas alto de la mafia. La película esta basada en otra del mismo título de 1832, dirigida por Howard Hawks que, a su vez estaba basada en la vida de Al “Scarface” Capone.

     La película se convirtió en un film de culto por su violencia... hasta que el lanzamiento en el año 2006 del videojuego “Scarface: The World is tours”, volvió a ponerla de moda. El vieojuego nos contaba la que sucediña después de fi9nalizar la película, partiendo de la base que Dani Montana no había muerto.

Y a raíz del éxito del videojuego apareció un tebeo que parte del mismo punto, pero que nos lleva por terrenos en los que la parodia irónica se enseñorea de la narración, pero siempre buscando la sonrisa por encima de la carcajada fácil.

     Se trata de una mini-serie de 5 números, editada por la muy activa empresa Idea and Design Works.

 

                   JuanJo Sarto.

 


Jueves, 08 de mayo de 2008
Publicado por negraycriminal @ 17:20
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8/5/2008  CRÓNICA DESDE MÉXICO // TONI CANO

 

El desenfado mexicano y esos celos del charro

 



El disco de moda.

 

 

Mónica apura el paso por la acera sombreada, pero todo le invita a olvidar que tiene turno en la peluquería. Le tientan los aromas y los nombres de los antojitos: gorditas, chalupas, chilaquiles, tlayudas, quesadillas, sopes, molotes, garnachas, huaraches, enchiladas.

Igual que los grupos de gente trajeada que comen en la calle, le sorprenden los árboles gigantescos, los limpiabotas, los vendedores de cestos, plantas, chiles, corbatas, muñequitos, aguacates, frutos secos, o piscinas de plástico.

Todo le asombra, porque acaba de llegar a México. Mónica piensa que, de llevarlo, se quitaría el sombrero ante todos los que andan de un lado al otro con carretillas cargadas de todo tipo de objetos y combaten el bochorno silbando canciones bonitas.

La calle Horacio le muestra a cada paso barrenderos con escobas de paja, jardineros que recortan los setos con formas artísticas, afiladores de cuchillos, reparadores de todo, mimbreros que trenzan asientos de sillas despanzurradas, cuidadores y lavadores de coches, policías y guardias de seguridad armados con metralletas y fusiles.

Los puestos de fritangas con salsas picantes se alternan con los que venden zumos y frutas troceadas -- --mango, papaya, sandía, piña, maracuyá, lichi...-- y los que ofrecen una gran variedad de dulces y frutas confitadas. Los pequeños y humildes autobuses paran en las esquinas en medio de sonidos metálicos y al ritmo de la ranchera o la cumbia que pone el conductor. A Mónica le parecen divertidísimos.

En la peluquería, abierta al trajín incesante de la calle, la recibe el peluquero estrella, José, alto, de piel café, acompañado de otro José, bajito, rechoncho y con mechitas. Ambos, gais y melancólicos. Las empleadas se mueven entre los sillones rojos y el sofá blanco y atienden a elegantes clientas de tez canela, cejas a lo Frida, trajes de firma y tacones altos.

Mientras Mónica espera que le haga efecto el tratamiento hidratante, empieza la función. José, el alto, conecta su portátil y abre la canción Estos celos, que interpreta Vicente Fernández, rey de las rancheras:
(http://www.youtube.com/watch?v=A63E9iVz680&feature=related).

Ay, ay amor... Se arma un verdadero revuelo. Todas, peluqueras, ayudantas, manicuras y distinguidas clientas del barrio residencial de Polanco, todas la cantan al unísono, riendo y divertidísimas: Estos celos me hacen daño, me enloquecen. Mónica se deja llevar, se le eriza la piel.

Cuando el gran charro acaba la canción --Contigo tenía todo y lo perdí--, pasan al cotorreo y se burlan de los desengaños, mientras José aún canta a toda voz con revoloteo de tijeras y cepillos. El otro José, el bajito y rechoncho con mechitas, pulsa enseguida la versión cómica de la pieza  y suben los coros y las risas en la peluquería.

Mónica, que se aprenderá después varias canciones de un disco con medio millón de copias vendidas y millones de descargas en móviles, acaba impregnada del ambiente de la pelu y cae rendida ante el desenfado, la espontaneidad, la libertad de estos mexicanos.

 

 


Publicado por negraycriminal @ 13:05
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Los escritores subrayan la necesidad de conocer el mundo policial para crear novela negra


Conocer los entresijos y el funcionamiento del mundo policial es un requisito fundamental para abordar de forma creíble la trama de cualquier novela negra, según los escritores y expertos en el género reunidos hoy en el IV Congreso de Novela y Cine Negro de la Universidad de Salamanca.

En este sentido se ha manifestado el ex congresista, profesor y escritor Joaquín Leguina, quien ha destacado que la policía es un elemento "imprescindible" en una narración de estas características.

Leguina ha argumentado que las fuerzas de seguridad son un personaje más de la trama "porque si no, cómo se saca del hilo el ovillo", se ha preguntado.

A este respecto, ha señalado que en su serie, protagonizada por el abogado-detective "Baquedano", pensó que podía resolverlo sin la intervención de la policía, aunque se ha dado cuenta de que tiene que "buscar apoyos policiales para que la novela sea creíble".

Una opinión compartida por el escritor y guionista mexicano Joaquín Guerrero-Casasola, ganador en 2007 del Premio de Novela Negra L'H Confidencial gracias a su obra "Ley Garrote", quien ha subrayado que "la policía, se llame como se llame en los diferentes países, siempre está ahí, tiene que estar".

Los asistentes al congreso han destacado además la vigencia de la Novela Negra, que, pese a ser un género nacido en los años veinte del pasado siglo en Estado Unidos, se ha convertido en universal con destacados escritores en la mayor parte de los países del mundo.

Para Leguina, se trata de "un género muy afincado y con variaciones", al que dijo que no ve final, ya que dentro de él "caben muchas cosas".

El ex diputado socialista ha reconocido que la novela policiaca tiene un peso específico en la literatura española "con autores muy asentados, con su estilo distinto", que realizan aportaciones a este género: "un reflejo amargo de la realidad".

Durante su intervención en el congreso, Leguina ha abordado la novela negra desde la perspectiva de los críticos literario actuales parafraseando "algunas estupideces que dicen muy solemnemente", para continuar analizando la ciudad de Madrid como escenario de sus escritos.

Guerrero-Casasola, que ha desgranado en su intervención los pormenores de este género en Ciudad de México y el "trasfondo casi novelesco" de esta capital, ha señalado también la gran capacidad crítica de este tipo de argumentos.

La jornada de hoy concluirá esta tarde con la intervención de Juan Carlos Delgado "El Pera", ex delincuente y actual asesor de Conducción de la Guardia Civil.

"El Pera", que con ocho años robaba coches en el sur de Madrid, prologará la proyección de la película sobre su vida y andanzas en el mundo de la delincuencia y su posterior rehabilitación.

La jornada del miércoles, 7 de abril, contará con la presencia del profesor de la Universidad de Stanford, Joan Ramon Resina, uno de los más destacados especialistas internacionales del género negro, así como del escritor Lluís Gutiérrez.

El prestigioso estudioso de la Universidad de Michigan José F. Colmeiro, especialista en la obra de Manuel Vázquez Montalbán, intervendrá el jueves, junto al escritor y periodista Antonio Jiménez Barca, ganador del último Premio Silverio Cañada que otorga la Semana Negra de Gijón a la mejor ópera prima por su novela Deudas pendientes.

El Congreso se cerrará la mañana del viernes 9 con la presencia del escritor José Ángel Mañas, autor de exitosas novelas como Historias del Kronen, Mensaka, Ciudad rayada o Caso Karen.


Publicado por negraycriminal @ 12:59
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Contaba André Schiffrin  ( hijo de Jacques Schiffrin, creador de Editions de la Pleiade, la editorial que luego formó parte de Gallimard )en la presentación de su libro de memorias Una educación política, que para él,  el problema no es que hoy haya menos lectores, pues «se sigue leyendo en la misma proporción, sólo que de otra manera; el problema es que al frente de las grandes editoriales ya no hay editores que, como mi padre, dedicaran dos semanas a leer las galeradas con André Gide, sino hombres de negocios que sólo se preocupan por hacer más dinero y que no brindan un acceso mayor a lectura, ni forman nuevos lectores». La apuesta de Schiffrin sigue estando junto con las editoriales independientes que no rechazan originales con la excusa de que no van a encontrar lectores. Y no es pesimista. «Hay fórmulas nuevas, por ejemplo, las cooperativas de lectores con gustos similares que financian su propia aventura editorial».

Martes, 06 de mayo de 2008
Publicado por negraycriminal @ 13:43
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El autor Frédéric H. Fajardie murió hace pocos dias, el primero de mayo. Era uno de los autores negrocriminales franceses de la hornada post mayo 68. Autor de numerosas novelas no traducidas en nuestro país ( en Negra y Criminal solo tenemos una, Sniper ),  y creador de un personaje,
el comisario  Antonio Corrado Padovani que apareció por primera vez en su novela TUEURS DE FLICS ( 1975 )

En 
el n°3  Noviembre-Diciembre-Enero de 2005/06 de la revista virtual Europolar se publicaba una entrevista a este autor realizada por Elfriede Müller. De ella publicamos el fragmento en la que Fajardie nos cuenta " su mayo 68", el de hace ahora 40 años.

 




E.M.: ¿Fue la revolución fallida del 68 la motivación o la razón que te decidió a escribir novela negra ?

 

F. F: No, no directamente. Siempre escribí y antes escribí novelas no negras. Yo era un gran lector, sobre todo de los americanos: Goodis y Chandler, McCoy. No se me había ocurrido escribir una novela negra, pero los editores, aunque les gustaba mi estilo, que era innovador en aquella época, rechazaban mis libros con críticas como: “pero esa manera de hablar de los parados...” o “ha pasado de un registro de tristeza a un registro de alegría demasiado bruscamente”; yo les decía que lo hacía adrede, que para mí las rupturas de tono son muy importantes, que se puede querer a alguien y reír en su entierro. Y la novela negra, lo comprendí un buen día, era un género que no estaba codificado, ni tan siquiera había sección de crítica literaria en los periódicos franceses: era la libertad total. Y sin darme mucha cuenta —porque antes que yo sólo estaba Manchette, pero Manchette había adoptado una posición de rechazo al 68 y al izquierdismo (no nos entendíamos bien con Manchette), y también Vautrin, pero era un poco socialdemócrata— yo fui el primero, implicado en el 68 y procedente de organización de izquierdas, el primero al que publicaban con esa doble etiqueta de mayo del 68 e izquierdista. Cinco años después ya había más. En las primeras críticas de mis novelas se decían cosas como: “Irrupción de mayo del 68”. No fui consciente porque me divertí mucho escribiendo Tueurs de flics, por ejemplo, pero sentamos unas bases del género que duraron 25 años. Yo contribuí a ello y otros siguieron después. Creamos, codificamos sin ser muy conscientes de lo que hacíamos. El polar, que era muy reaccionario, muy de extrema derecha, cambió con Manchette, con Vautrin, conmigo, dio una vuelta de tuerca ideológica. Y ahora casi se ha pasado. Vale, todos están contra Le Pen, pero creo que no basta con estar contra Le Pen.

 

 

 

E.M.: ¿Qué hiciste en mayo del 68 ?

 

F. F: No estaba organizado, aunque ya era un poco maoísta y participaba en los Comités Vietnam de base, pero desde el 3 de mayo, hice de todo con otros compañeros al margen de las organizaciones. Salíamos todas las tardes a la calle y las peleas con la poli eran constantes. También había un comité de acción, pegábamos carteles, repartíamos panfletos, hablábamos con la gente de nuestras ideas, etc. Pero físicamente — era como una droga— todas las tardes teníamos enfrentamientos con la policía. Pensábamos que mientras duraran las revueltas no se atreverían a desalojar la Sorbona, el teatro del Odeón, todo lo que habíamos ocupado. Pensábamos: «son violentos, así que cuando decidan sacarnos de aquí va a ser una masacre ». Por eso había que mantener la correlación de fuerzas: el problema es que a veces no éramos más que 400 ó 500 peleando en las calles de París, y prácticamente todos jóvenes obreros; había gente que yo conocía, uno o dos estudiantes, pero la mayoría eran obreros jóvenes. Mayo del 68 duró porque había una correlación de fuerzas, un clima de insurrección que mantuvo la tensión en París, pero no eran izquierdistas o intelectuales, eran obreros jóvenes a los que incluso llamaban gamberros. Un ministro dijo que éramos como ratas.

 

 

 

E.M.: ¿Qué queda según tú de mayo del 68 ?

 

F. F: Yo, algunos individuos, mujeres y hombres, y también un mito. Desgraciadamente, mayo del 68 se fue al traste por culpa de los especuladores, de los traidores, de todos los que se pasaron a la socialdemocracia, que hicieron carrera en el periodismo o en otras profesiones. Somos muy pocos los que conservamos el alma de la época en literatura, pero hay muchos más entre los profes, los trabajadores sociales, gente que no está en primera línea. Las élites no son representativas de lo que es esa auténtica corriente, que es un poco de extrema izquierda, y de la gente que trató de cambiar el mundo. Esa gente está mucho más representada en la sociedad francesa que en los medios de comunicación. Lo pagamos caro porque devolvemos a los traidores una imagen muy negativa de ellos y demostramos que había una alternativa, que no era inevitable colaborar con el sistema, que podías ser escritor, incluso reconocido tener lectores y mantener tus ideas. En algunos sitios hay que pagar por haber sido consecuente.





Lunes, 05 de mayo de 2008
Publicado por negraycriminal @ 6:16
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A propósito de "Hasta nunca, mi amor" de Massimo Carlotto.
 
    Carlotto cada día está más de moda. Y por eso estuvo aqui y firmó libros.
    Pero todos aquellos que ahora están disfrutando con su nueva (aqui) novela
entre las manos... quizá no recuerden que los aficionados a los cómics, ya disfrutamos de la lectura de su adaptación a la historieta en dos volúmenes, bajo el nombre de  "Arrivederci Amore".
    Para aquellos que quieran refrescar la memoris, os ponemos el link a la nota que publicamos hace poco menos de un año.   
 

Domingo, 04 de mayo de 2008