Ya al final del encuentro de Clubs, con los restos de mejillones en primer plano
Las lectoras de los Clubs negrocriminales ( los lectores, en los clubs, no llegan ni a un 0,1 por ciento ) nos trajeron cavas y vinos. Un obsequio muy bien recibido que pasó a rellenar nuestra mermada bodega
Pero el obsequio que nos llegó al corazón, sin dañarlo, fue el tierno puñal de ganchillo con onditas de roja sangre de perlé que pasará a engrosar nuestras colección negrocriminal.