miércoles, 16 de julio de 2008
DESDE LA SEMANA NEGRA : MARC BEHM

A QUEMARROPA
miércoles, 16 de julio de 2008
Marc Behm: aullidos Justicia.
Cada año, cada edición, la Semana
Negra, a través de su equipo directivo, siente la
necesidad de poner las cosas en su sitio, de resarcirse
de una vez por todas injusticias del pasado.
En la tarde de ayer la vendetta literaria estuvo
dedicada a Marc Behm, en palabras de
Paco Ignacio Taibo II él ha sido la mayor figura
literaria del género negro del siglo XX.
Inteligente, desconcertante, capaz de despistar
al lector. Marc era un personaje muy singular.
La venganza ya estaba realizada. La Semana
Negra consiguió en esta edición de 2008 editar
una serie de relatos cortos que hasta la fecha no
se habían traducido al castellano y que el autor
escribió para el volumen Ladrar a la luna, en
2003. Y no sólo eso, sino que ayer se pusieron
1.000 ejemplares del libro Aullidos a disposición
del público asistente a la Carpa del Encuentro.
Aullidos traducido por Lourdes Pérez, pasará a
tener lugar privilegiado en las bibliotecas de los
amantes del género negro. 102 páginas para el
recuerdo, 13 cuentos cortos para leer y releer,
para descubrir a uno de los grandes.
Taibo II, Eduardo Monteverde, Paco
Camarasa y Alejo Cuervo se sentaron ayer sobre
la tarima de Poniente para dar un poco de
luz, para alumbrar la vida de Behm el enigmático.
Nacido en Nueva Jersey en 1925, encontró
en la familia negra gijonesa toda una legión de
defensores, casi de adeptos. Como asegura el
Director de la Semana Negra en el libro homenaje,
Behm era un innovador que rompía los géneros
haciendo buena la frase de Manuel
Vázquez Montalbán de que si algún sentido tenía
practicar la literatura de género era llevarla
a los límites y violarlos. Behm era un brillante
provocador, un antipuritano fervoroso. La decisión
de Taibo II, el compromiso de Ángel de
la Calle y el trabajo de Lourdes Pérez se unieron
para obrar el milagro. Durante la charla
Taibo II preguntó a la audiencia cuántas de las
personas presentes habían leído La mirada del
observador, una de las grandes obras de Behm.
Sólo cuatro manos señalaron al cielo. Desde
ayer, serán mil más lo que se acerquen a la literatura
del norteamericano.
Paco Camarasa, veterano librero, propietario
de Negra y Criminal, recomendó a los presentes
que lo leyeran. Con su lectura los libreros
tendremos más fácil hacer nuestro trabajo porque
estoy seguro que les gustará, dijo.
Asimismo, Monteverde relató que Behm es el
autor más impresionante que me ha descubierto
Taibo II. Su mirada va más allá del enigma,
creo que mantiene una obsesión interesante por
la misoginia y la adolescencia. Alejo Cuervo,
antes editor, también quiso recomendar la lectura
y celebrar la edición. Para Cuervo La mirada
del observador bien merece todos los reconocimientos
posibles.
En los últimos años Taibo II quiso que
Behm viniera a Gijón, a la Semana Negra.
Taibo II recordó cómo le conoció en un café del
barrio parisino de Saint Germain. Según el director
de la Semana Negra se trataba de un tipo
muy normal, delgado, de sonrisa triste. Durante
los últimos siete u ocho años Behm siempre encontró
una excusa para quedarse en París, primero
por la enfermedad de su mujer y después por
la suya. Así y todo, Taibo II logró, sin esperarlo,
escribir una obra a medias, la ya citada
Ladrar a la Luna. Después de aquello, siguió intentando
que el de Nueva Jersey pisara la
Semana Negra. No pudo ser. El año pasado, en
julio, tras la edición número 20, falleció en
Francia, y su muerte tuvo poca resonancia mediática.
Los Aullidos ayer se escucharon en la
Semana Negra y Behm quedará retratado para
los restos en la memoria de aquellos que conseguirán
leerle. Behm no pudo venir, otra vez, pero
sí estuvo.
J. E. T

