Jueves, 27 de noviembre de 2008
Publicado por negraycriminal @ 10:22
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Mankell
es Mankell, ya forma parte de nuestro vocabulario cotidiano, aunque se sorprenderían ustedes de las múltiples formas que pueden llegar a llamarlo: Henri Maikel, Markel, etc… pero Stieg Larsson es, de momento, “el sueco ese”, el “de los hombres que…”, “el otro sueco”. Y es sólo un aperitivo de la avalancha de suecos y suecas que se nos viene. Si ustedes tienen un original y conocen a alguien en Suecia, mejor residiendo en un pueblito de nombre complicado, haga que lo envíen desde allí, ya que seguro que tienen más posibilidades.

 

La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, de Stieg Larsson, como saben ustedes, está protagonizado por un periodista Mikael Blomkvist y una ayudante muy especial, la detective por libre, Lisbeth Salander. No podemos traerles, desgraciadamente, ni a Stieg Larsson, ni a su periodista. Pero hemos invitado este próximo sábado a uno de los mejores periodistas de investigación que conocemos: Carles Quilez, el autor de Atracadores, Psicopata, Mala Vida y coautor junto a Andreu Martín, de Piel de policía y Asalto a la virreina. Periodistas que protagonizan libros, periodistas en la realidad. Carles podrá dedicarles Mala Vida, mientras ustedes tratan de sonsacarle sobre la novela que acaba de terminar, sobre las fuentes de información de un periodista, sobre si hay manipulación o no, sobre el secreto de sumario que algunos jueces y juezas aplican, sobre sobornos, … sobre todo aquello que el les podrá comentar el sábado pero que no dirá nunca en público, y que lógicamente negará haber dicho..

 

La versión catalana del segundo volumen de Millennium se titula La noia que somiava un llumí i un bidó de gasolina, la publica Columna y la ha traducido Albert Vilardell.

 

“Alcohol: beber para olvidar. Los anglosajones o detectives llegados del frío prefieren el whisky, el burbon, la cerveza o los combinados fuertes. Los mediterráneos, un buen vaso de vino

Bar: sin el aroma de los cafés matutinos, los detectives “no son persona”. “. Daniel Vázquez Sallés. Enciclopedia Negra, para el suplemento cultural  de El Periódico de Catalunya.

 

James Easton era un agente de banca y bolsa de cierto renombre en la ciudad de Nueva York. James Easton era, en realidad, un marrullero. Siempre jugaba a la baza fácil y bvien remunerada. Para Easton los negocios eran los negocios. No sentía el menor escrúpulo de conciencia al meter mano en algo que no fuese demasiado limpio. ¡ Había que vivir ¡. Vivir costaba “pasta””. No se habla de alguno  de los ingenieros financieros de la actual crisis. Es un párrafo de Liquidando que es gerundio, de Frank Caudet, escrito en 1982, y que está en la sección de “novelas de a duro” de la Biblioteca Montbau, de Barcelona.

 

Jaume Perich, el genial humorista y excelente lector negrocriminal  le comentaba a Andreu Martín sobre Ross MacDonald: “este autor tiene un defecto y una virtud. El defecto:que siempre cuenta la misma historia. La virtud :que cada vez la cuenta mejor”.  El martillo azul, es la ultima de sus novelas, que con prologo de Fernando Marías y traducción de Aníbal Leal, afortunadamente nos rescata RBA Serie Negra. Para nosotros es incomprensible que la amplia obra de Ross MacDonald esté agotada.

 

Una valiosa pintura, atribuida a un célebre pintor desaparecido misteriosamente muchos años atrás, ha sido robada. Y Lew Archer es el encargado de recuperarla. Quien se ha apoderado del cuadro pretende demostrar que la pintura es reciente y que, por lo tanto, el pintor sigue vivo; otros afirman que se trata de una falsificación. El mundo de los coleccionistas y comerciantes de arte despliega toda su capacidad de intriga, al tiempo que Lew Archer va descubriendo una complicada y siniestra historia familiar, iniciada alrededor de una mina de cobre en el desierto y de una hermosa mujer cincuenta años atrás, y silenciada hasta entonces a fuerza de dinero.

 

Como dice Andreu Martín, “a Archer/MacDonald  no le interesa tanto descubrir quién es el asesino, como desvelar la verdad de las vidas de sus personajes”. Nos da envidia los que aún no han descubierto a Ross MacDonald, y no conocen a Lew Archer, que para nosotros tendrá siempre el rostro de Paul Newman.

 

 

 

En nuestra web siempre que podemos ponemos el título original, dada la creatividad de los editores españoles al titular. Si tienen en sus manos Empieza el calor y Cuando el calor aprieta, de Chester Himes, no se alegren. Es la misma novela.

 

¿Es buena la Mala vida?. Ustedes mismos pueden responderse.

 

Saludos negrocriminales y buena lectura




Comentarios
Publicado por Luis G
Jueves, 27 de noviembre de 2008 | 10:30
Esa moda es cierta, pero alguno de "los otros suecos" bien valen una lectura desprejuiciada. Camilla Lackberg y "La princesa de hielo", sin ir m?s lejos, superan de largo en trama y ambientaci?n a Larsson.