Martes, 30 de junio de 2009
Publicado por negraycriminal @ 19:49
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LA PARIDA DE
L’ANDREU:

« La concentración del poder mediático es tan grande y tan intensa que sólo dos grandes grupos controlan la actividad cultural de este país. (...) Ambos grupos cuentan con un gran número de escritores e intelectuales a su servicio, que cubren, rápidamente, los resortes del aparato cultural oficial. Ellos son los creadores del discurso único. De esa manera, el escritor ninguneado entra en el estrecho territorio de la marginalidad y se desespera. Fuera de los grandes periódicos, de los programas de TV, de las portadas de las revistas especializadas, su obra se achica. Vende cada vez menos y, por lo tanto, sus antiguos editores le pagan menos adelantos. De esta mera el escritor ninguneado tiene que dedicarse a otra actividad si quiere subsistir, sufre depresiones, manías persecutorias e, incluso, brotes paranoicos. Lo normal es que su propia familia se aparte de él y que sus amigos, cansados de aguantarle desplantes y borracheras y de soportar frases cáusticas, acaben por abandonarlo como un caso perdido. Dedicado a la bebida y sumido en la desesperación, odia a la gente, lo que mermará su producción literaria.

« No es difícil imaginar el final de este escritor. Lo habitual es que muera antes de lo previsto, corroído por la cirrosis y el desprecio general que ha provocado su abominable carácter.»

(JUAN MADRID. Adiós Princesa. Ed. B.)

 


Comentarios
Publicado por Invitado
Martes, 30 de junio de 2009 | 22:27
Copio y pego en mi historia cl?nica.
K.K.