En LA PARIDA DE L’ANDREU
«René Famularo no volvió a contestar. La imaginó junto al teléfono mirando hacia un costado. No podía hacerlo de otra manera: se dio cuenta de que nunca la había visto de frente. También, —si cabía— que la había oído y conocido de soslayo, y que se había despedido de perfil.
» Suele pasar con ciertas mujeres, pensó. Con las que se te hacen inolvidables.» (JUAN SASTURÁIN, Pagaría por no verte.)