Mi?rcoles, 16 de diciembre de 2009
Publicado por negraycriminal @ 17:44
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El Periódico

16/12/2009
 
CRÓNICA SOBRE DOS RUEDAS POR CIUTAT VELLA

 

Patines, gato y novela negra

 

 Un recorrido para hacer con bicicleta durante los fines de semana, cuando hay menos coches, y que permite disfrutar mejor del entorno: personajes variopintos, sitios interesantes, libros y pescaditos fritos

NICACIO ZAPICO

 BARCELONA

 

 

 

Este es un paseo para hacer en fin de semana, cuando Barcelona no se congestiona con los coches que, durante los días laborales, llegan desde los pueblos y ciudades cercanas. Es cierto que para hacer un recorrido largo por Ciutat Vella tendría que ser en espiral, porque los límites de su geografía son reducidos, pero, al mismo tiempo, los sitios interesantes son muchos.

Le proponemos comenzar ante la puerta del Macba. Al igual que hay palomas en otras plazas, aquí hay patinadores de skateboard haciendo piruetas. También se arriman, pero en un número más reducido, los aficionados al patinete, los que ruedan con patines en línea y las pequeñas bicicletas de acrobacia. En las escaleras del Macba se reúne una fauna variopinta cuyo tema de conversación unificador son las tablitas con ruedas. Si se anima puede intentar alguna prueba son su bicicleta, que del suelo no va a pasar.

Desde allí toma por donde moleste menos, y llega a la rambla del Raval, a hacerle una visita al gordo gato de Botero. Hemos visto a turistas franceses arrimados al redondo minino por su parte trasera, porque corre la voz de que tocarle sus atributos trae fortuna. Si tiene suerte estará en funcionamiento el mercadillo y podrá reponerse del frío con un té y alguna flor de sartén.

Luego toma por la avenida de las Drassanes, se arrima a la entrada del Museu Marítim, y se da un rato para observar y tocar la réplica del Ictinio, ese submarino que inventó Narcís Monturiol. Este quiso venderlo con la idea de rescatar restos de naufragios y tesoros, pero no hubo interés. Tal vez le hubiera ido mejor diciendo que sería una sigilosa y efectiva arma de guerra. Lo cierto que el aparato, que estaba dotado de un proceso químico que le permitía limpiar el aire interior, está allí, al alcance de la mano, para pensar que Barcelona cobijó inventores que siempre buscaban nuevos caminos.

 

Deje atrás el Museu Marítim, tome rumbo paralelo a la costa y hacia la Barceloneta, que si es sábado está de parabienes. En la calle de la Sal, número 5, lo espera Negra y Criminal, la única librería de la ciudad dedicada exclusivamente a novelas y relatos policiacos. Allí encontrará las últimas novedades y libros que han desaparecido de las librerías hace años, aparte del mejor asesoramiento.

 

Mejillones y vino tinto

Además, si es sábado, sobre la una los libreros convidan a mejillones al vapor y vino tinto, vino “negro”, como el contenido de sus libros. No es infrecuente que a esa hora aterrice algún autor, de Barcelona o alguna otra parte del mundo. Aproveche y hágase firmar un libro. Después, unos pescaditos en El Maño, y de vuelta a casa.






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