sábado, 20 de noviembre de 2010
Publicado por negraycriminal @ 11:28
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El Periódico / Sábado, 20 de noviembre del 2010

CATALINA GAYÀ

Entrevista a

Enrique Murillo

 

Editor. Hace poco más de dos años fundó Los Libros del Lince y ya se ha «ahogado», dice, «tres veces». Pide al Gobierno un mundo más ecológico y, claro, creativo.

 

-¿Qué le pide al nuevo Gobierno?

 

-[Silencio de cinco segundos.] Que siga haciendo bibliotecas. Trabajamos en una industria del vicio. ¡Yo leo porque cuando era pequeño leía! Harry Potter ha creado una generación de lectores, de la misma forma que yo soy de la que leyó a Verne.

-¿Algo más?

-Siempre he pensado que cuanto menos se metan las administraciones públicas en la cultura, mejor.

-¿Puede ser más concreto?

-Mire, este país necesita utilizar la ecología y la investigación en biomedicina para aporrear el enorme talento que tiene esta sociedad y hacerla vivir de algo que no sean los ladrillos. Tiene que morir, de una vez por todas, la cultura del «vamos a hacer dinero porque el que no se dedica a hacer dinero es estúpido».

-Siga con las propuestas…

-Hay que fomentar el diseño gráfico, otra de las grandes cosas de Catalunya, y la pequeña agricultura ecológica. Lo que no necesitamos es más maíz transgénico. Esta es una sociedad muy viva porque ha sido integradora. Ahora hay mucha gente que ha venido de fuera. Poner trabas a la gente que tiene dificultades para aprender idiomas, que los hay, y a los que envían dinero a sus parientes, sea dónde sea, porque hay un exceso de celo en la protección positiva del catalán es un error. Tiene que protegerse, pero según cómo se haga es gravísimo.

-Algo más.

-¡Cambiar la ley electoral! Mi voto en Girona se pierde cada vez que voy a votar. Siempre he sido un votante de izquierda. A veces, es verdad, de la izquierda asustada que vota socialista para que no suba la derecha. Pero de la izquierda de la socialdemocracia no me fío nunca. ¡Ahora acaba de demostrar que no es de fiar!

-Me sorprende. Pensaba que hablaríamos más de libros.

-La crisis económica es mucho más fuerte de lo que admite el Gobierno. Salir de la crisis, y en esto me gusta lo que dice Joan Herrera, necesita una combinación de inversiones en aquellas cosas que son productivas. ¿Dónde está la economía productiva? En la industria cultural, pero esta no necesita ni ayudas ni subvenciones, que siempre van a la persona equivocada, lo que necesita es crédito. El mundo de la edición está contaminado por el gran presupuesto de las administraciones públicas.

 
 

-Explíquese, por favor.

-El Gobierno debe conseguir que las instituciones crediticias hagan su parte de función social y que se atrevan a dar crédito incluso con riesgo.

-Editar en tiempos de crisis...

-El subsector de la lectura seria, que no está reñida con el entretenimiento, sobrevivirá. Quizá no sobrevivamos todos, pero siempre habrá editores que leerán un manuscrito y sabrán apreciar algo diferente.

 
 

-O sea, también ha habido letra especulativa.

-Claro, en paralelo a la burbuja de la construcción hubo una burbuja de la cultura o de la industria del libro: el dinero especulativo se vio atraído por la edición, pero eso ha hecho que también haya espacio para un tipo de editor que es puente entre escritor y lector. El editor debe ver aquello que, de tan diferente, al principio te genera rechazo, superar los miedos y publicarlo.

-Siga con la la burbuja, por favor.

-Las grandes superficies se han convertido en los grandes vendedores de libros. A eso se suma que salen los grandes ventas como Quién se ha llevado mi queso, Zafón, Falcones, Larsson, Harry Potter, Dan Brown...

-¿Cuándo revienta la burbuja?

-La Navidad pasada. El libro que vendió más ha alcanzado el medio millón de copias. Solo hace un año, siempre había un libro que vendía un millón de ejemplares. Imagínese cómo ha afectado esto a un sector que vivía vacas gordas y del que Barcelona es la capital. A partir de aquí, hemos empezado a pasar hambre. El librero ha facturado menos y lo que ha hecho ha sido regular estocs. Algo justificado, pero que nos ha afectado a todos. Ahora, una librería tiene que estar en el paseo de Gràcia para vender, cerca de Chanel y Armani, pero el producto que vende vale 20 euros. ¿Cuánto tiene que vender?

-Mucho. ¿Qué hace el editor pequeño en tiempos de crisis?

-Extremar la prudencia y pedir crédito. Por eso le digo que el Gobierno tiene que presionar a la banca para que dé créditos. Este año pensaba editar 20 libros. Luego tuve que reducir la previsión a 14. El eslabón más frágil y humano -traductores, correctores- lo están pasando mal.

 


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