Domingo, 05 de diciembre de 2010
Publicado por negraycriminal @ 18:52
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CON EL LEO CALDAS DE OJOS DE AGUA POR VIGO...

??_ Disculpe, ?ngel.?Est? usted en contacto con Patrulla en las ondas - le record? Losada

_? Quiere realizar alguna pregunta al inspector Caldas?. " P.13

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??(?) Con caligraf?a infantil, unas letras de forja de hierro clavadas en la piedra formaban una palabra: Eligio.

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Leo Caldas empuj? la puerta.

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Desde que varias d?cadas atr?s Eligio se hiciera cargo del establecimiento, sus paredes r?sticas ven?an siendo refugio de lo m?s excelso de la ciudad. La redacci?n del diario Pueblo Gallego, a pocos metros, hab?a atestado la taberna de periodistas atra?dos por el buen vino de la casa. Poco a poco, se hab?an acercado a la estufa de hierro del local juristas, intelectuales, pol?ticos, poetas y pintores.

Desde su rinc?n, Lugr?s hab?a dibujado medusas, caballitos de mar y barcos sumergidos en el m?rmol de la mesa.?

?(?) Junto a los barriles de roble apilados en el suelo irregular, hab?an conversado ?lvaro Cunqueiro, Castroviejo, Blanco Amor y otros hombres insignes.?

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?Con Eligio en el cielo, la taberna hab?a pasado dignamente a mano de Carlos sin perder el espiritu antiguo de su suegro ni el ambiente ilustrado que con ?l hab?a adquirido.?

?P.39

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??Cuando el inspector Leo Caldas sali? de Eligio pasaban de las nueve y media de la tarde. El sol ya se hab?a puesto, pero el d?a todav?a conservaba luz.

Eligio no s?lo era una especie protegida por el aroma a piedra, madera y sabidur?a. Su secreto mejor guardado no estaba a la vista , sino en la peque?a cocina apartada de los ojos del visitante, en la que preparaba el pulpo m?s tierno de la ciudad. Leo caldas hab?a cenado en la barra, charlando con Carlos, mientras los catedr?ticos debat?an en la mesa contigua.???p. 83

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?(?) Caldas atraves? la calle Pr?ncipe, cruz? la Puerta del Sol y pas? bajo un arco que en otro tiempo hab?a sido una de las puertas de la ciudad vieja.

Descendi? por el empedrado dejando a la derecha la biblioteca universitaria y la casa episcopal. Tom? la calleja que llevaba a la concatedral, en direcci?n opuesta al templo, y baj? por la calle Gamboa. En el n?mero 5 estaba el Grial.

Desde fuera podr?a haber pasado por una taberna inglesa, con listones de madera oscura enmarcando?la peque?a fachada blanca?.?p. 84

?( Ahora en el Grial no?hay p?sters ni m?sica de jazz, el cartel de Grial esta por reponer despu?s que una tormenta lo mand? a volar y rescat? de debajo el que hab?a tenido anteriormente, el de una peque?a y c?lida librer?a.?)

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Jos?, qui?n regent? la librer?a y ahora se ocupa de dar de beber al sediento,??t?o orgulloso del sobrino escritor. ?l cuida nuestros vasos y , m?s tarde, saca de un caj?n secreto unos libros que nos muestra con? cari?o.

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