Lunes, 31 de enero de 2011
Publicado por negraycriminal @ 11:53
Comentarios (0)  | Enviar

?

ABC.es Cultura

29/01/2011

Sergi Doria

El crimen que dur? seis d?as

Desde el pr?ximo lunes y hasta el 5 de febrero se celebra la sexta edici?n del Encuentro de Novela BCNegra

Paco Camarasa es el librero que m?s sabe de novela negra y en su librer?a ?negrocriminal? de la marinera Barceloneta cuecen mejillones de un negro nacarado, brillante como el momento que atraviesa el g?nero que se invent? Poe en la rue Morgue. En 2006, Camarasa situ? a Barcelona en el mapa negro peninsular, junto a Gij?n (julio) y Getafe (octubre); desde entonces, los seis d?as que van del 31 de enero al 5 de febrero no se los salta ni Baltasar Garz?n, que el pr?ximo jueves explicar? c?mo funciona la delincuencia globalizada y, a lo mejor, c?mo instruir un sumario.

De epicentro, el Raval m?s g?tico. La antigua capilla del que fue Hospital de la Santa Cruz: a pocos metros de lo que fue el Barrio Chino que pateaba Pepe Carvalho en busca de confidentes, reincidentes y recetas de Casa Leopoldo. Su sapiencia gastron?mica le permit?a esquivar la paella. ?Los valencianos son los inventores del arroz guisado en compa??a y no son los inventores de esa truculencia a la que llaman paella de pollo y marisco en muchos restaurantes?? Lo escribi? V?zquez Montalb?n en ?El delantero centro fue asesinado al atardecer?. Volveremos con su protagonista al barrio umbr?o, esos soportales de la plaza Real donde I??rritu rod? ?Biutiful?, ese personaje de Bardem baqueteado por la vida con los pantalones mojados de sangre.

?C?mo es la imagen de un asesino? Santi Tugores y Daniel Mart?nez, polic?as cient?ficos de la Comisar?a General de Investigaci?n Criminal esbozar?n el ?ltimo d?a de enero, a la ca?da de la tarde, los restos de una mirada que condujo al naufragio, la fisiognom?a que descalific? las teor?as deterministas de Lombroso. En un papel blanco ir? apareciendo el retrato robot en el que los investigadores intentar?n aprehender la turbia mente del asesino.

Diversos son los m?viles criminales y diversas sus lenguas. Hoy, la novela negra es transversal, advierte ?lex Mart?n, coautor con Sebasti? Bennassar de ?Crims.cat?, antolog?a catalana tan negra como la butifarra: ?Se est? convirtiendo ?si no lo ha hecho ya? en el g?nero social de nuestro tiempo: aspectos como la globalizaci?n, la denuncia social, la violencia de genero, la corrupci?n polic?aca, la inmigraci?n, las nuevas tecnolog?as, la quiebra del mercado inmobiliario, la memoria hist?rica? ?ltimamente todo tiene cabida en el g?nero negro?. En Catalu?a, la realidad supera la ficci?n: la corrupci?n financiero-pol?tica del ?caso Millet? se conjuga con los dos asesinos ?en serie y m?ltiple respectivamente? que ensangrentaron Olot y el terremoto inmigrante de Salt, inquietante r?plica de la banlieu francesa. En Alemania, la novela negra crece al mismo ritmo que ese PIB del que se jacta, con raz?n, Angela Merkel. Cuando escuchan la palabra Kriminalroman, los alemanes abren bien los ojos: una tradici?n que brill? en los a?os expresionistas de Caligari y Mabuse, cuando Isherwood dijo adi?s a Berl?n en un cabaret y resonaba, de fondo, el hitleriano Horst Wessel.

Culpa criminal o inocencia

La Capilla Negrocriminal congregar? a Volker Kutscher que recrea la Alemania prenazi con su comisario Rath en ?Sombras sobre Berl?n? (Ediciones B); a Rosa Ribas (autora espa?ola que publica en alem?n) y Zoran Drevenkar, que presenta ?Sorry? (Seix Barral), premio Friedrich Glauser a la mejor novela negra en Alemania, Austria y Suiza: cien mil lectores ya han sentido el v?rtigo de balancearse entre la inocencia y la culpa criminal. Y es que la pregunta de este escritor croata residente en Berl?n remueve conciencias: ?Se puede pedir perd?n a un cad?ver? ?Y cu?les son los l?mites del perd?n? No es Sartre, sino cuatro emprendedores berlineses quienes fundan la agencia Sorry, dedicada a contactar con las v?ctimas, hasta que uno de los asesinos les pide ampliar el servicio?

El ingl?s negrocriminal ya lo descubri? el editor Germ?n Plaza en 1945 al lanzar su colecci?n de Autores Brit?nicos. Actualmente, la hora negra no la marca el Big Ben londinense, como era costumbre, sino la Milla Real de Edimburgo. En la escocesa isla de Lewis, el detective Fin McLeod investiga el macabro asesinato de un antiguo compa?ero de clase y repasa crueldades de la adolescencia. Lo cuenta Peter May en ?La isla de los cazadores de p?jaros? (Grijalbo). Y de isla a isla y mato porque me toca. En la sueca ?land son? para Johan Theorin ?La hora de las sombras?. La toponimia se completa con Ystad, Goteborg, Fj?llbacka, Kiruna? Nombres mucho m?s dif?ciles de recordar que Ikea, pero con protagonistas imborrables como Kurt Wallander, Martin Beck, Rebecka Martinsson o Lisbeth Salander. Criaturas imaginadas por los Mankell, Larsson (Stieg y Asa) o Mari Jungstedt, que desvelar?, por fin, el viernes 4 de febrero por qu? se mata tanto en Suecia.

Y si sabemos qu? bien com?a Carvalho, la sueca Birgitta Sander cuenta en ?Chicas, cerillas y fogones? (Comanegra) que al detective de Mankell le encanta la anguila ahumada con huevos revueltos de la regi?n de Scandia, mientras que la abogada Martinsson prefiere la trucha ?tambi?n ahumada? y el d?o Salander-Blomkvist, el salm?n a la media sal del restaurante Kvarnen de Estocolmo. Entre tanto crimen conviene reponer fuerzas? Comer y beber. ?Va por ti, Hammet, en tu cincuentenario!

?


Comentarios