LOS PRESAGIOS DE LILIAN NEUMAN SOBRE PRESAGIOS HAN RESULTADO CIERTOS.
DOY FE DE QUE ME HA FASCINADO LA NOVELA DE KARIN FOSSUM...LA MEJOR NARRADORA NEGROCRIMINAL NORDICA, EN LA LÍNEA DE PATRICIA HIGHSMITH.
PARA QUIEN LE GUSTE ESTA FORMA INQUIETANTE Y PERVERSA DE NARRAR.
AHORA ESTOY LEYENDO MUERTE Y VIDA DE BOBBY Z...DE DON WINSLOW ...ME LO ESTOY PASANDO GENIAL.
VUELVO A FELICITAR DESDE AQUÍ EL EXCELENTE TRABAJO DEL EDITOR RODRIGO FRESAN QUE SABE CUIDAR A LOS SEGUIDORES DE SU COLECCIÓN ROJA Y NEGRA
LA LIBRERA
PD. Recuerden que estos libros también pueden comprarlos
en Negra y Criminal
PUBLICADO EN LA VANGUARDIA Feb 2011
“Presagios”
Karin Fossum
Roja & Negra.
Traducción de Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo
237 páginas
17,90 Euros
“La reina de los nórdicos”
Cuando todavía no vivíamos el aluvión de novelas negras nórdicas, ella sola, la desconocida Karin Fossum (Sandefjord, Noruega, 1954) -poeta primero, prolífica novelista después-, nos dejaba entre tristes y helados, conforme acompañábamos al inspector Konrad Sejer en su investigación en una pequeña comunidad noruega, en la novela No mires atrás (Grijalbo, 1999).
Hay más libros de ella –El ojo de Eva, la higsmithiana Una mujer en tu camino- y todos son buenos, muy buenos. Pero es que en Presagios recupera ese talento especial, el de crear la atmósfera de un pequeño pueblo casi de sueños. Un lugar sereno, con la naturaleza y sus prodigios. Con el bienestar y sus detalles. Y a continuación nos convierte en espectadores de su lento y seguro proceso de descomposición.
El notable escritor noruego Jo Nesbo la señala como su autora de referencia. Lo mismo el sueco Johan Theorin. No es para menos: esta historia fascina desde el estremecedor inicio, con esa joven esposa, madre de un bebé, atareada en su cocina y disfrutando de un idilio con la vida que está a punto de romperse en mil pedazos. De a poco, como en un gran teatro, Fossum nos presenta a otros integrantes de este lugar. Una dama de cierta edad, muy agradable, que celebra cada año que pasa, que la encuentra entera y sana. Un matrimonio y su pequeño hijo, que sueña con una excursión aventurera. Y también ese chaval que no quiere a nadie, sólo a su abuelo enfermo, al que va a visitar cada día. Un chico que convive con una madre alcohólica a la que desea ver muerta (y el lector acaba odiándola con la misma intensidad).
Y, entre ellos, la figura de Konrad Sejer, que empieza investigando un horrible y desconcertante episodio, para comprender que es la punta de un hilo secreto, serpenteante y meditado, que atraviesa las vidas de quienes han osado ser felices.
Implacable historia en donde el quién y el porqué del crimen van quedando en segundo plano. Lo que importa es el efecto, la lenta y sediciosa manera que tiene la muerte, la tragedia, el golpe inesperado, la noticia macabra, de asomarse para recordarnos que nadie está a salvo. El horror asoma sus garras en esta novela. Y termina clavándose, con todas sus fuerzas. Nos deja helados este libro, aún cuando el apacible y sagaz Sejer nos brinde un poco, sólo un poco de sosiego.