Jueves, 07 de abril de 2011
Publicado por negraycriminal @ 19:07
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Lilian Neuman en La Vanguardia


"Natura quasi morta"

Carme Riera

??Muerte en el campus?.

?? Venerable osad?a, la de esta escritora de importante trayectoria, catedr?tica de la Universidad Aut?noma que decide contar un asunto criminal muy serio y muy grave (y muy sangriento) que se desarrolla, justamente, por los pasillos, despachos, ba?os y jardines del campus de esta, su universidad, a la que convierte en un lugar de pesadilla.

? ?Es interesante su nota al principio del libro, en donde Riera se refiere a la desaparici?n, en 2007, de un estudiante de erasmus del que nunca se volvi? a saber. Y no fue ?ste el ?nico caso de ?desaparici?n. Es posible que estos hechos reales le hayan disparado la imaginaci?n ?y tambi?n la reflexi?n, y la iron?a (y una sutil mala leche)-, para desarrollar un caso que empieza, tambi?n, con una desaparici?n.

? Qu? se ha hecho de ese estudiante rumano, por qu? no aparece por ninguna parte. Primera pregunta de la que ser? una escalofriante serie de inc?gnitas. Aqu? muere gente, sus cad?veres aparecen de muy horrible manera, y al final no habr? profesor con algo de seny que, si es que se atreve a ir a trabajar, no lo haga encerr?ndose con llave en su despacho.

?Ni as?, de todos modos, se est? a salvo. Y la verdad es que el campus acaba volvi?ndose un lugar claustrof?bico y letal. Un misterio de gigante habitaci?n cerrada. ?C?mo lo consigue esta escritora, editora de los diarios de Carlos Barral (entre otros importantes trabajos de y sobre literatura), que ya en L?estiu del angl?s se acercaba al mal con una intriga muy distinta de ?sta, pero tambi?n cargada de amenaza? Lo consigue con una narraci?n que avanza como una maquinaria impiadosa, una cr?nica de los hechos que no admite tregua (en otras palabras, que ley? con detenimiento el g?nero, adem?s, como aqu? lo agradece, de acudir a dos ineludibles como Francisco Gonz?lez Ledesma y Andreu Mart?n). Primero, esa estudiante italiana y sus dos amigos denunciando la inexplicable desaparici?n de su compa?ero (con una impagable comparecencia en TV3). A continuaci?n, el hallazgo de un primer cad?ver (que no es el del estudiante). Esta es una novela de crimen con todas las letras, de esas que se leen de una sola vez porque no es posible que est? pasando lo que est? pasando (se vuelve uno medio paranoico, porque mientras alguien se distrae un poco, ya hay otro cad?ver por ah?). Y, pese a que aqu? no caben zonas de descanso ni demasiadas digresiones, la autora describe unos personajes que nos lo dicen todo del mundo ?que nos toca vivir: la decana, con el peso de la tragedia en sus espaldas; la inspectora de los mossos ?un personaje realmente bueno-, ciertos cargos diplom?ticos (y mejor no decir nada m?s). Y ?esa m?sica de fondo de los universitarios en plena protesta anti Bolonia, que acaban sonando como una comparsa lejana. Ante la muerte, nada importa demasiado, nada era relevante (y a saber si ?ste no es el crucial asunto que nos aguarda en el fondo, la banalidad fuera y dentro de los claustros, la correcci?n y la derrota). ?

??Queda la impresi?n de que esta escritora se ha divertido realmente con este libro. Divertido seriamente, que es lo que hacen los buenos autores de novelas criminales. Si se me permite se?alar a mi personaje favorito ?entre tanta gente bien pensante-, me quedo con ?ste: ese soberbio catedr?tico, maduro, seductor imparable y unas cuantas cosas m?s. Esos que bien merecer?an una paliza. Aqu? hay unos cuantos que merec?an, sino un buen sopapo, ?una afilada pluma literaria y criminal. Tiemblen todos, porque aqu? la tienen.

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