fragmentos de un artículo de Daniel Vázquez Sallès
El mundo, jueves 7 de abril de 2011
Agitado, no mezclado/ Manuela Vázquez y Venerando Mallons
Por Daniel Vázquez Sallés
Una tarde aparecieron unos carteles en el campus preguntando si alguien había visto a Romain Lannuzel, estudiante francés de Erasmus que había desaparecido sin dejar rastro. La historia es cierta y sucedió hace tres años en la UAB. Este enredo es el que ha servido de excusa para que la novelista Carme Riera haya entrado en el club del roman noir por la puerta grande con Natura quasi morta. En la librería Negra y Criminal, Andreu Martín, consejero de la escritora durante el proceso de creación del libro, hizo de maestro de ceremonias y en su discurso, preparado, supongo, tras escribir la tercera novela de la mañana, dijo una de estas certezas que hacen pupa a los novelistas que han tratado la ficción policiaca como si fuera el estercolero intelectual de occidente y que, tras entrar en el género con ganas de dar lecciones estilísticas y, de paso, tener a alguien que les lea, no solo han defraudado a los lectores, sino que han huido como perros apaleados a la isla de Excelsia. ¡ Hay si la envidia se volviera tiña…!
(…) “Te la l’has llegit?”, me preguntó cuando se dirigía a firmar libros a la mesa preparada bajo los balcones de sábanas arriadas del carrer de la Sal. “Faig un homenatge al teu pare”. Entonces no me la había leído, y ahora voy por el ecuador: la detective se llama Manuela Vázquez. Paco y Montse, los Robín y Marian del sector, agasajaban a los presentes con vino tinto como preludio a los mejillones al vapor, elemento indispensable para todo aquel que quiera pasarse los sábados por la Barceloneta con el deseo de encontrar un nuevo crimen literario con el que quemarse las córneas y elucubrar crímenes imaginarios. Paco, recién operado de la vista,lleva gafas oscuras de pasta por prescripción médica y parece que haya dejado aparcado el yate en los muelles del Port Vell o que sea el puto amo de todo. No en vano, es amo de nuestra devoción y fidelidad…
