martes, 19 de julio de 2011
Publicado por negraycriminal @ 11:50
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Ayer, gracias a la complicidad de  A Contracorriente Films que la presentaba en sociedad, fuimos a ver una de espías. Corrijo. Una, muy buena, de espías: EL CASO FAREWELL

Este es un género que necesitaba del telón de acero para vivir su momento de gloría, tanto en literatura como en cine. Recordemos al John Le Carré de los mejores tiempos.

En el caso de la película francesa, el guión de Eric Raynaud, nos ilustra sobre como funcionaba el espionaje durante los años 80, en plena guerra fría. Nos habla de ideales y de personas, dos cosas algunas veces contrapuestas.  Christian Carion, el director, le da un tono frío  a toda la película y expectante que culmina con algo que pocas veces encuentras en una película o en un libro: un espléndido final.

 

 

Y un descubrimiento, Emir Kusturica, protagonista absoluto, fantástico en su papel, y Guillaume Canet, un buen acompañante. Dos espías de los tiempos en que la ética personal, ¿se acuerdan?, todavía existía.  

Emir Kusturica, para mi un total descubrimiento como actor, con una presencia física explosiva: dureza y ternura al mismo tiempo. Hubiese sido el mejor Wallander cinematográfico. Quizás algún día , algún director…

Nos les contamos la historia. Tendrán de esperar hasta el 5 de agosto, pero no se la pierdan.  Nos agradecerán el consejo.

Los libreros

 

 

 

 


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