Un momento de la charla de Dennis Lehane.
Dennis Lehane dedicando en la SN.
LEHANE Y SU ÚLTIMA CAUSA PERDIDA
(...) pudieron ver y oir muy de cerca a un tal
Dennis Lehane, que entre otras novelas
ha escrito las “desconocidas”:
Mystic River, Shutter Island, Gone
baby gone, Un trago antes de la guerra,
Cualquier otro día, Lo que es sagrado
o La última causa perdida. Algunas
de esas obras han sido llevadas
a la gran pantalla con enorme éxito,
caso de Mystic River, dirigida por
Clint Eastwood e interpretada por
Sean Penn, Tim Robbins y Kevin
Bacon, o Gone baby gone, dirigida e
interpretada por Casey Affleck y
Morgan Freeman o Shutter Island,
dirigida por Martin Scorsese y protagonizada
por Leonardo Di Caprio.
El encargado de presentar a Lehane
al público que abarrotó la Carpa
del Encuentro fue Paco Camarasa,
veterano librero, alma de Negra y Criminal.
Durante buena parte de la hora
de tertulia, Lehane explicó alguna de
las claves, de sus recursos a la escribir,
sobre todo a la hora de abordar La
última causa perdida. Once años después
de la última entrega de la saga,
tras cinco libros, Lehane quiso mirar
atrás para rescatar del olvido a Patrick
Kenzie y Angie Gennaro, sus
protagonistas ahora casados y con un
hijo. La última causa perdida es la
apasionante secuela de Desapareció
una noche. Pero Lehane no sólo recupera
a los personas, los lugares, los
ambientes, sino que la narrativa, la intriga
axfisiante, la nueva búsqueda de
Amanda, ahora una adolescente que
parecía haber recuperado su vida.
En opinión de Paco Camarasa, Lehane
aporta en esta novela más rabia,
más ironía, más furia en las entregas
anteriores. Para el autor, “la razón es
simple, cuando te haces mayor, cuando
creces, dejas a un lado las chorradas,
no pierdes el tiempo con ellas, y
mis personajes también se han hecho
mayores”. Asimismo, el escritor norteamericano
salió al paso de las afirmaciones
de Camarasa, quien aseguró
intuir un par de constantes en sus
obras: el maltrato infantil o los niños
desprotegidos y la violencia. De esta
manera, Lehane aclaró que “con respecto
al maltrato a los menores, tengo
que decir que lo viví de pequeño no en
mi persona y ni en mi familia, pero sí
lo pude observar en otros niños de mi
entorno y además trabajé como monitor
en un centro de acogida infantil,
etapa que me marcó mucho. En cuanto
a la violencia, me molesta que la
gente que aboga por ella, por los conflictos
suele ser aquella que es ajena a
esa violencia, no se juegan nada. Recuerdo
ver un día una pegatina que me
llamó la atención y en ella se podía leer:
“Si está de acuerdo con la guerra,
¿porqué no mandas a tus hijos?”
Camarasa recordó a Eastwood, las
películas, sus inicios, pero no huvo
mucho tiempo. El propio Lehane aseguró
que nunca había soñado con tanto
éxito y repercusión. “La primera
vez que vine a España dormí en Madrid
en una habitación mugrienta, encima
de un sex-shop en un barrio conflictivo.
Ahora estoy aquí, me habéis
traído del otro lado del mundo para
hablar conmigo y aquí estamos, ¿cómo
no voy a ser optimista?”. Que se
repita.
J. E. Trácenas / A quemarropa