Era sábado. Alguien llamó por teléfono: Manuel Vázquez Montalbán había muerto en el aeropuerto de Bangkok, cuando regresaba de Australia.
Hace ocho años, Pepe Carvalho, y nosotros con él, nos quedábamos con un vacío enorme.
Hoy, en su memoria, alzaremos nuestra copa para brindar. ¡Por la caída del régimen¡.