Martes, 25 de octubre de 2011
Publicado por negraycriminal @ 18:47
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Victoria, hija de Francisco González Ledesma, fue la encargada de leer el discurso de agredecimiento que escribió su padre a GETAFE NEGRO agradeciendo el haberle sido otorgado el II Premio José Luís Sampedro.

 

Mis queridos amigos de trabajo e ilusiones, nada me agradaría más que estar con ustedes y darles las gracias personalmente por la distinción que entre todos me han otorgado, pero mi enfermedad me impide desplazarme hasta su ciudad y saludarles con el cariño que ustedes se merecen. Les ruego acepten mi gratitud y mis excusas. Como, además, Victoria tiene mejor aspecto que yo, creo que todos salimos ganando.

Me alegra comprobar que la salud de este Festival y el de la Novela Negra es mejor que la mía. Hoy es un día hermoso para mí y al mismo tiempo amargo. Estar enfermo no es nunca agradable pero hay veces en que, además, es inoportuno. Recuperarse de un ictus, si me permiten la comparación, es un poco como escribir una novela. De pronto, descubres que tienes que partir de cero, que la vida te ha puesto ante una página en blanco. Las primeras líneas uno las escribe con puño firme, decidido a seguir adelante, pero pronto empiezan los titubeos, las dudas, el miedo a que lo que hoy nos parece bien no nos lo parezca mañana.

Y es que durante el proceso de recuperación hay días gloriosos, como los del escritor que cree haber encontrado la fórmula perfecta de un texto, y días de gran desánimo, como cuando uno descubre que no es tan bueno como pensaba.

Como en toda buena novela negra, se siente la presencia de una amenaza, de un enemigo invisible que debemos acorralar, pero también la compañía de cómplices dispuestos a regalarnos pistas, a ponernos en el buen camino. El desarrollo de la recuperación, como el de la trama, está lleno de sorpresas inesperadas, de pequeños triunfos que cambian la perspectiva que teníamos de todas las cosas y grandes alegrías como las que este jurado ha tenido la benevolencia de otorgarme.

Perdonen la disertación.

Les cuento esto porque en mi vida, al igual que en mis novelas, intento que no falte el humor. A veces es amargo, como el que destila Méndez, mi personaje más conocido, pero siempre funciona como un elixir que permite acercarse a la realidad sin que duela. Si en 1898 los españoles tuvieron que aprender a decir “todo se ha perdido menos el honor”, yo me atrevo a decir que “todo se ha perdido menos el humor”.

Sepan ustedes que aunque simulo ser un gran pesimista, (en muchos de mis libros así lo parece) en el fondo escondo a un voluntarioso optimista, a un insensato que desde muy joven quiso escribir, incluso cuando los censores y una larga dictadura le impidieron hacerlo. En mi vida he escrito, con mayor o menor éxito, muchas novelas y, aunque en algunas el proceso no ha sido fácil, en todas he logrado salir victorioso. Así que no duden ustedes en que confío en poder asistir al próximo acto que organicen.

Con personas como ustedes y festivales como este, uno recuerda que el oficio de escribir puede también estar lleno de esperanza.

Yo la tengo.

Muchas gracias de nuevo a la ciudad de Getafe y a todos ustedes por la atención que han tenido conmigo.

Hasta pronto amigos.

Mejor dicho, hasta siempre.

 

Francisco González Ledesma

 

Francisco González Ledesma en Negra y Criminal y en días más felices. Le echamos mucho de menos.

 

 

 

 


Comentarios
Publicado por Nahum Montt
Viernes, 28 de octubre de 2011 | 15:15

Amo la literatura gracias a Silver Kane. Muchos años después descubrí que Silver Kane era Francisco González Ledesma, que era español y sobre todo, un gran ser humano. Él me enseñó que la literatura siempre nos salva.