La de ayer fue la primera cita cómplice fuera del ámbito de la librería. Nuestro propósito, el de los libreros negrocriminales, es que estas reuniones ludico-cómplices con un autor no se ciñan al ámbito local de la ciudad de Barcelona. Nos gustaría poder hacer lo mismo en otras ciudades: Bilbao, Madrid, Gijón,...o lugares más pequeños pero con una cierta "concentración de cómplices". Nos encantaría poder cenar con nuestros cómplices de allende los mares...pero la economía, no la Macro sino la nuestra, lo va a hacer inviable.
Ernesto Mallo fue un dignísimo primer invitado a las cenas cómplices. Brillante y lúcido, sufríó estoicamente el iterrogatorio de los cómplices y nos dejó a todos con un muy buen sabor de boca.



Ernesto Mallo con Andreu Martín, autor y cómplice