Lunes, 27 de febrero de 2012
Publicado por negraycriminal @ 10:20
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Artículo de Julñio Vallejo en lainformacion.com

Sherlock Holmes vive uno de sus momentos de mayor popularidad. Los responsables de esta peculiar fiebre son el cine y la televisión. Robert Downey Jr. ha conseguido uno de sus mayores éxitos al encarnar al personaje en la gran pantalla. Por su parte, el actor Benedict Cumberbatch ha cautivado a los telespectadores con una puesta al día de las aventuras del investigador más famoso de la literatura. 

Las adaptaciones en imágenes del detective han logrado que los más jóvenes se interesen por la popular creación de Arthur Conan Doyle. No obstante, los escritores de libros para niños y adolescentes llevan ya años utilizando al personaje en sus aventuras.  

Aprendiz de investigador  
Shane Peacock es uno de los que más éxito ha tenido en el intento. Al igual que hiciera el director Barry Levinson en El secreto de la pirámide, el autor canadiense ha decido mostrarnos la adolescencia del detective. 

En la saga El joven Sherlock Holmes, encontramos a un imberbe investigador que ya demuestra sus dotes para resolver asuntos llenos de misterio. En las tres aventuras publicadas en España, el joven ha resuelto el caso de una mujer asesinada en Londres, la extraña muerte de una estrella del trapecio y una desaparición en Hyde Park.  

Esta peculiar versión del personaje, que nace de la pasión de Peacock por la obra de Conan Doyle, es un verdadero best seller en medio mundo y cada libro se espera con verdadera expectación por los fans de la serie. 

Sherlock con niños  
Otra estrategia de los autores para acercar el universo del detective al mundo infantil y adolescentes es rodearle de jóvenes ayudantes. Ese es el caso de la trilogía La pandilla de Sherlock Holmes, donde el famoso detective tutela a un grupo de jovencísimos investigadores que se reunieron tras su momentánea desaparición.  

Holmes y su fiel Dr. Watson son aquí meros secundarios en unas aventuras donde los chavales toman las riendas de los diferentes casos. Fiel al espíritu de las historias de Conan Doyle, la serie es obra del actor y escritor británico Tim Pigott-Smith, que curiosamente dio vida al Dr. Watson en un montaje de Broadway. 

En la misma línea encontramos Sherlock Holmes y los irregulares de Baker Street, una saga escrita por Tracy Mack y su marido Michael Citrin, que sigue las peripecias de un grupo de chavales que ayuda a Holmes en sus pesquisas.  

Las dos colecciones tienen en común el personaje de Wiggins, el líder de la banda de chicos que gravitan alrededor del detective. El chaval nació de la pluma del propio Conan Doyle en la novela Estudio en escarlata y, desde entonces, es una presencia habitual en los peculiares pastiches sobre el detective. 

La pequeña Holmes   
Los escritores no se han conformado con buscarle ayudantes, sino que han descubierto a una hermana pequeña con las mismas dotes deductivas que el archiconocido personaje. Su nombre es Enola Holmes.  

En los tres casos que hemos conocido hasta ahora en España, la joven ha desentrañado las desapariciones de un marqués, una dama o el propio Dr. Watson. La saga es obra de Nancy Springer, una autora de libros juveniles que heredó su pasión de por Sherlock Holmes de su madre.


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