Viernes, 23 de marzo de 2012
Publicado por negraycriminal @ 18:02
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Como saben ustedes, mañana, a la hora habitual, la una de la tarde, habrá la presentación de una novela antigua. Perdida en aquella pesadilla megalomaníaca que fue Ediciones El Andén. Afortunadamente, Libros del Lince recupera una de las mejores novelas que hemos leído en los últimos cinco años. Y hemos leído unas cuantas. Sé que mi padre decía, es una de esas novelas que se te quedan en el recuerdo. Nadie podrá decir que es una novela prescindible, que es el término que en los clubs de lectura utilizamos para decir que una novela es ni fu ni fa.

 

Mañana su autor Willy Uribe, estará acompañado por Carlos Zanón. La librera cuando elaboraba el cartel de la convocatoria hablaba de momento excepcional: y lo es porque mañana en la librería tendremos el honor y el placer de contar con dos de los mejores narradores negrocriminales actuales, pero que leyéndolos sonríes al pensar en tonterías del tipo “la novela ha muerto”. Creemos que Carlos Zanón y Willy Uribe seguirán escribiendo, lo que significa que hay futuro.

Realidad y fituro.

 

Sé que mi padre decía. El Bilbao alejado del Guggenheim. El silencio de Ellroy, si la leyera, porque es tan dura como las suyas pero mucho más legible. Más corta. Más difícil de crear, más agradecida de leer. Una historia de traiciones y chantajes. Algo ya leído, pero la capacidad de un narrador estaq en darle la vuelta a lo manido, en poner alto el listón, en elaborar algo nuevo con materiales conocidos.

 

Les esperamos mañana, a compartir mejillones y vino con Willy Uribe, Carlos Zanón, y Enrique Murillo, el editor de Los Libros del Lince ( ¡ GRACIAS¡Gui?o. Y si no pueden estar con nosotros pueden pedirnos un ejemplar dedicado. Vale la pena tener el libro y tenerlo dedicado.

 

Hoy, 23 de Marzo, nos acordamos de Salvador Vázquez de Parga, que tanto hizo por la difusión de la literatura popular. Nos entristecemos al pensar que su inmensa biblioteca, el trabajo y esfuerzo de años, se perdió. No era una piedra romana… era una inmensa biblioteca dedicada a la literatura popular, aquella que no tiene pedigrí, pero que quizá tenga vida..

 

Seguramente No llames a casa, de Carlos Zanón, y Sé que mi padre decía, de Willy Uribe no entraran en las aulas universitarias. Así nos va.

 

La librera homenajea a Leonardo Sciascia en http://gastronomianegraycriminal.wordpress.com/

 

 

Saludos negrocriminales y buena lectura

 


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