Viernes, 30 de marzo de 2012
Publicado por negraycriminal @ 18:05
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El domingo pasado Sigueleyendo celebró un estirón. Crecemos. Aquí, las nuevas líneas editoriales, los autores y las fotos del vermut.

Publicado por negraycriminal @ 17:46
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Felicidades por vuestra libreria y vuestra labor de difusión de este género que no tiene el reconocimiento que merece (el dia de la "musclada" adquirí "Tarde. mal y nunca" del Carlos Zanon que me ha encantado por su novedad en la manera de abordar una novela negra... el investigador es lo de menos, además de llevarme a "lugares comunes" y elementos profesionales ... también comunes (y el que esté en el Turno de oficio penal sabe de lo que hablo)...quiero decir con esto que esta novela SOLO la podría haber adquirido aquí pues en otra macro libreria seguro que me hubiera pasado desapercibida...
 
Gracias por vuestro tiempo.
 
 
Mercè

Martes, 27 de marzo de 2012
Publicado por negraycriminal @ 11:33
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El sábado: Para todos aquellos que no se quisieron perder a dos de sus autores favoritos, Carlos Zanón y Willy Uribe, el sábado pasado fue una autentica gozada. Nos felicitamos por haber sido anfitriones de este acto. Después de una larga ausencia de los estantes, la reedición de Sé que mi padre decía, a cargo de Enrique Murillo, bien merecía la esmerada presentación que hizo Carlos Zanón.

 


El domingo: el equipo de Sigueleyendo, capitaneado por Cristina Fallarás, celebraron en la Negra y Criminal su primer aniversario. Un cumpleaños feliz con patatas fritas, mejillones, niños, y mucho, mucho vino….



Lunes, 26 de marzo de 2012
Publicado por negraycriminal @ 11:39
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Primer aniversario de La piedra lunar 

El pasado 14 de marzo cumplimos el primer año de trabajo en La piedra lunar. Un año vendiendo libros, haciendo amigos y promoviendo cultura es algo que no se celebra con un simple brindis el día señalado. Por eso decidimos celebrar en varios momentos y en más de un espacio.

Como el miércoles 14 era un día con compromisos de trabajo, la primera celebración fue en casa. Pero el viernes 16 sí nos reunimos con los amigos de La piedra lunar en nuestra sede; el brindis fue copioso y la alegría se reflejó en canciones y anécdotas, que ya en un año son muchas a contar.

Una feliz coincidencia es que La piedra lunar cumple años el mismo día que nuestro amigo el bolerista José Viscaíno y su peña “Arráncame la vida”, con sede en el Centro Cultural El Mejunje. Por eso el lunes 18 celebramos juntos el segundo aniversario del popular espacio de boleros y el primero de nuestra librería. Ahí, en El Mejunje, nos acompañaron el increíble Rivalta y su Guararey, Lucía Labastida, Marcia y el Indio, y muchos amigos más.

El “cierre oficial” de esta jornada de celebraciones fue el pasado miércoles 21. De nuevo nos reunimos en el espacio de La piedra lunar; esta vez los protagonistas fueron dos de los proyectos más sólidos de nuestra librería: Las tardes de Korad y El poema del mes. Lecturas de poemas de ciencia ficción y fantasía a cargo de nuestra constante Mariana Pérez y la premiación del poema del mes de febrero, lauro que correspondió a la joven poeta Gleidys Sorí, sirvieron también como homenaje al día mundial de la poesía.

Ya entramos en nuestro segundo año de vida y seguimos consolidando nuestro proyecto cultural. Haciendo camino al andar.

 


S?bado, 24 de marzo de 2012
Publicado por negraycriminal @ 11:25
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fumata blanca para la semana negra

Organización y ayuntamiento llegan a un acuerdo de mínimos para celebrar la 25 edición

 

24/03/2012 00:00 /

“Parece que hay fumata blanca”. La concejala de Urbanismo, Lucía García, utilizaba ayer esta fórmula vaticana, que ya pertenece al lenguaje común, para referirse a la solución del conflicto con la Semana Negra. También pertenece al acervo popular la idea de que detrás de las fumatas vaticanas ha habido una serie de conspiraciones, intrigas y, en alguna época, hasta asesinatos. En el caso de la Semana Negra de Gijón, no se ha llegado a lo último, pero de lo primero y de lo segundo hemos estado bien servidos. El equipo de gobierno de Foro y la organización de la Semana Negra alcanzaban ayer, poco después de que finalizara el plazo límite establecido por los segundos, un acuerdo final para que las bodas de plata del evento veraniego se celebren en los terrenos de Naval Gijón del 6 al 15 de julio.

Pese a que en un principio la Autoridad Portuaria de Gijón había dicho que se podrían utilizar unos 20.000 metros cuadrados de los antiguos astilleros, de su propiedad y de Pequeños y Medianos Astilleros en Reconversión (Pymar), finalmente la superficie disponible rondará los 40.000 metros cuadrados. La alcaldesa, Carmen Moriyón, ya había asegurado anteayer que aceptaba la propuesta realizada por la organización, que había planteado celebrar el evento en Naval Gijón el mismo día en que rechazaba, por imposible en todos los aspectos, la ampliación de El Musel como emplazamiento.

Cambio de planes El ultimátum dado por la Semana Negra, en todo caso, no bastaba con el emplazamiento, puesto que a tres meses casi de las fechas del evento, necesitaban saber también si el ayuntamiento iba a colaborar económicamente y si podían contar, como en las 24 anteriores ediciones, con el apoyo de los servicios municipales.

El plazo dado por la organización expiraba a la una de la tarde y, a primera hora de la mañana de ayer, fuentes municipales explicaban que la reunión se posponía al lunes que viene. Sin embargo, el equipo de gobierno decidía convocar a los responsables de la Semana Negra mediante una llamada telefónica justo a la una de la tarde. La reunión no fue muy larga y a ella asistieron, por parte de la Semana Negra, Ángel de la Calle y José Luis Paraja. Por parte del gobierno, la concejala de Urbanismo y Avelino García Prieto, el edil no electo de Foro. En esta ocasión, no acudía el concejal de Seguridad Ciudadana, Rafael Felgueroso, que anteayer había descartado por la mañana los terrenos de Naval mientras que, por la tarde, la alcaldesa exponía una postura radicalmente diferente.

Sea como fuere, en esa reunión se alcanzaba un acuerdo de mínimos en lo que respecta a la colaboración económica del ayuntamiento, que el año pasado rondaba los 200.000 euros, y de servicios municipales. García explicó que la cantidad aún no es exacta porque en ella también se incluiría la adecuación de los terrenos por parte del ayuntamiento.

Y, si en un principio desde Foro se había cuestionado la celebración en esta parcela en desuso por no ser de propiedad municipal, la edil de Urbanismo explicó que la Autoridad Portuaria ya ha mostrado su disposición a que puedan utilizarse y sólo restaría formalizar el acuerdo. En lo que respecta a Pymar, en principio sólo harían falta una pequeña parte de terreno para conexiones dentro de la parcela, puesto que no se ubicarían atracciones ni otras instalaciones del recinto negro.

García, además, indicó que el ayuntamiento será “escrupulosamente cuidadoso” para que las molestias, sobre todo por ruido, sean lo mínimas posible. El gerente de la Semana Negra, José Luis Paraja, explicó que las instalaciones que generen un mayor ruido se colocarán precisamente mirando a la bahía. Respecto al compromiso del equipo de gobierno anterior con los vecinos de Poniente, García matizó que era para la playa y la explanada. “No es la misma ubicación”, dijo y, en todo caso, Paraja añadió que se hablará con los vecinos del entorno para analizar los problemas que pudieran derivarse de ubicar la Semana Negra en el astillero de El Natahoyo para minimizar las molestias.

¿Serán los astilleros la ubicación definitiva de la Semana Negra? No parece. Y, de hecho, García recordó que en los próximos meses está previsto iniciar una revisión del Plan General de Ordenación que afectarán a la fachada marítima, en la que se incluyen estos terrenos. Además, recordó que el presidente de la Autoridad Portuaria, Emilio Menéndez, recientemente anunciaba la convocatoria de un concurso de ideas para la zona. Por ello, indicó que todo dependerá de el futuro planeamiento de estos terrenos.

La Semana Negra, resuelto este larguísimo culebrón, iniciaba ayer mismo su propia contrareloj para abrir los listados de invitados y atracciones a esta nueva edición, que muchos ya daban por perdida y que ha tenido un final feliz a sólo dos días de las elecciones regionales. Desde el PSOE, se expresaba ayer satisfacción por que las bodas de plata vayan a ser una realidad pese a todas las trabas y daban por hecho que, tras “meses de enredos y distracciones”, el 25-M consiguió acelerar las negociaciones.

La primera llamada de Paraja, tras la reunión, fue para dar luz verde a quien se ocupa del certamen literario. La semana que viene se irán matizando los detalles de este acuerdo conseguido tras siete meses de espera.

 

 


Publicado por negraycriminal @ 8:36
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La tarea del asesino

Una buena novela, con todos los ingredientes necesarios, para los aficionados al género policiaco
23.03.12 -
Sostenía el maestro Chesterton que muchos autores de novelas policíacas eran duramente criticados por la simple razón de que los reseñistas que se ocupaban de ellos odiaban dichas novelas. Y ponía el ejemplo de qué mal le irían a los poetas (y ya no digamos a la poesía) si los reseñistas encargados de sus libros, como sus colegas, no pudieran ver la poesía. No es el caso de este reseñista, que no podría vivir sin leer una novela policíaca a la semana. Últimamente he leído varias. Como hay tanta producción, me vi obligado a leer dos por día: una por la mañana y otra por noche. De todas me quedo con una que me sorprendió. Me refiero a 'El número de la traición', de la escritora norteamericana Karin Slaughter. La portada usa como reclamo a una autora de la competencia: una especie de faja publicitaria impresa que dice: «Mejor que Patricia Cornwell». La frase me inquieta porque yo admiro a la Cornwell.
Bien. Leí a esta autora de la que nunca había leído nada. No creo que supere a la Cornwell, pero es una excelente novelista, independientemente de que lo haga bajo las leyes del género negro. Nunca resulta una escritora rutinaria. Se nota que se toma en serio la obligación de responsabilizarse de un estilo depurado. Y de una exigencia de precisión psicológica a la hora de hacer más creíbles los personajes y las cosas que les suceden.
En el plano de los protagonistas destacaría la madera de eficacia profesional del detective Will Trent (no sé si su nombre es un velado homenaje al célebre detective del olvidado autor inglés E. C. Bentley, autor de una joyita titulada 'El caso de Trent'). Este personaje es disléxico y ello hace que no pueda leer, circunstancia que lo obliga a disimularlo frente a sus compañeros. Y luego está su compañera, la detective Faith Mitchell, una mujer que vive sola con su hijo adolescente y a la espera de un segundo.
Junto a ellos, el contrapunto de Sara Linton. En un época pasada Linton había ejercido como forense. Ahora trabaja como médico de urgencias. Pero ello no le impide prestar su experiencia a Trent y Mitchell. Los crímenes de un psicópata es la razón que reúne a los tres personajes. La descripción casi simultánea de las peripecias personales de los protagonistas, más la terrorífica tarea aniquiladora del asesino que los desvela, muestra las dotes de Karin Slaugther para entretenernos con un cronometrado suspense de autoexigente calado literario.
 
 

Viernes, 23 de marzo de 2012
Publicado por negraycriminal @ 19:24
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En la edición digital de El Cultural, Daniel Arjona conversa con Carlos Zanón y Carlos Salem.

 

Zanón y Salem, mano a mano

Los dos escritores de novela negra conversan de la fama, el género, la poesía y de sus últimas novelas

DANIEL ARJONA


En el cruce de caminos de la novela negra española más reciente, unos minutos antes de que se ponga el sol, nos encontramos con Carlos Zanón (Barcelona, 1966) y Carlos Salem (Buenos Aires, 1959) en Los Diablos Azules, un animado garito malasañero en el que ambos declamarán sus versos un poco después. Nada es por casualidad. Los dos Carlos comparten no sólo nombre y apellidos de cinco letras, sino también veleidades líricas, tardía entrada y éxito en la pasarela literaria e idéntica afición por el más negro y hoy Rey de los géneros. A ambos les une también sello editorial, RBA. Allí Zanón llevó bajo el brazo No llames a casa, una historia de chantajes y juego sucio en los bajos fondos barceloneses, y Salem, Un jamón calibre 45, donde persigue la aventura de un argentino "jodido pero contento" que se ve envuelto en una andanada de violencias y amores cuando decide aceptar la invitación de una desconocida. Llegan las cervezas a la mesa y se dispara la velada.

Pregunta- Sus editores afirman que son "el máximo exponente de la renovación de la novela negra en España". ¿Se sienten así? ¿Por qué y en qué sentido debiera renovarse el género en España?
Zanón- Yo no me tengo por renovador, cada uno escribe de sus películas, de sus fantasmas y del libro que le gustaría encontrar en la librería. Es al leerte y catalogarte cuando te intentan ubicar en algún sitio. Y además, como potencies esto de la renovación, de aquí a unos años corres el peligro de ser renovado.
Salem- Eso es. Creo que si tienes tu voz propia, aunque la hayas conseguido por casualidad, llega un momento que tienes un cierto público que antes no conocía tu obra y si encuentran otra voz, otra manera de hacer las cosas, pues igual es eso. Zanón escribe un realismo oscuro con un lirismo poco frecuente. No es que renueve, es que es su seña de identidad.
Zanón- Lo importante es tener personalidad y tú, Salem, la tienes, se puede identificar tus libros en cualquier sitio. El género y la renovación se adjudican a posteriori.

P.- Ustedes han desempeñado otros trabajos, Salem, de todo tipo, y Zanón, fue abogado, y ambos llegaron tardíamente a la publicación. ¿La fama tardía sabe mejor? ¿Serían otro tipo de escritor de haber triunfado a los 20?
Salem- Yo cuando triunfe te lo cuento, jajaja. A veces pienso que he perdido diez años, que podía haber empezado a publicar diez años antes porque no escribo mejor que entonces, aunque he aprendido algunas cosas. Las cosas se dan como se dan. Si hubiera triunfado a los veinte, como Mañas, y me hubiera forrado posiblemente no estaría vivo. Lo mío ha sido una carrera de fondo.
Zanón- Si tienes mucho impacto con una primera novela, te mata como autor. Si todo el mundo te dice que eres la hostia con veinte años, cuando te tienes que volver a sentar a escribir ya no eres el mismo. Creo que estás más formado después de la serie de derrotas que es la vida, como dijo Groucho: "Desde la más absoluta pobreza alcancé las más altas cotas de la miseria".
Salem- Pero oye, hay gente que escribe maravillosamente con 20 años. Como dijo alguien, nunca sabes cuántas novelas tienes dentro hasta que es demasiado tarde.

P.- ¡Y los dos son poetas! Y recitan al alimón. ¿Piensan que sus estilos, tan marcados y peculiares, beben de la poesía? ¿Se sienten más poetas narradores o narradores poetas?
Salem- Creo que soy un novelista decente y un muy mal poeta, pero hago lo que me gusta. Mi mejor poesía está en mis novelas. Ya está bien de desconfiar del poeta narrador.

P.- No, al contrario, no sólo no desconfío sino que les pregunto por la riqueza que el lirismo brinda a la narración...
Salem- Es uno más de tu abanico de recursos. Y todo el mundo lleva la poesía dentro, aunque no la escriba, así que un novelista poeta igual tiene una ventaja.
Zanón- No hago distinciones cuando escribo poemas o narraciones, mi voz sale del mismo sitio. El juego con las imágenes, la tensión, la intensidad, decir lo que no se dice... Si tu poesía no está vacía o es idiota, cambia tu prosa. Todo el mundo, el cine, la novela, la publicidad utilizan recursos poéticos, así que, ¿por qué Carlos y yo tendríamos que avergonzarnos de ser poetas?
Salem- No, si yo no me avergüenzo, jajaja. Uno no decide ponerles a una historia quince gramos de lirismo, te lo pide el personaje. Hay frases que me recitan mis lectores y yo digo: "¡Qué bonitas!" Y me responden: "¡Si son tuyas!". Y yo nos la recuerdo porque estaban incorporadas a la poética del personaje.
Zanón- Claro, es que la poesía tiene un plus de intuición, un puñetazo que le va muy bien a la novela negra. Que hay libros que se nota que los han cortado tanto para que entren en el molde que es como leerte un manual de instrucciones.

P.- Y para concluir el juego de los parecidos, llegamos a los temas. Sus respectivas novelas están transidas de malditismo: pobres diablos, delincuentes, sordidez. ¿Es ahí dónde os encontráis más cómodos contando?
Zanón- Es que se habla de determinados ambientes como lumpen y tú te das cuenta de que has vivido en ese barrio toda la vida y no sabías que era lumpen. Para ti era un día más en la oficina, era tu gente. Pero luego, además, es que yo entiendo mejor al pobre diablo que al que invierte en Bolsa todos los días. ¿Qué gente escribe, qué gente hace canciones? Cuando tienes mucho dinero no tienes nada por lo que luchar ni nada de qué escribir.
Salem- Pero Carlos, hace unas décadas el arte era precisamente la actividad de las clases acomodadas. Yo es que soy un lumpen de clase media, media alta, media baja, oscilante. Si he pasado hambre es porque me apeteció. Y mis novelas son bastante de clase media, lo que pasa es que cuando entras en el mundo de la noche una copa te cuesta lo mismo a ti y a un banquero, a ambos nos gustan las misma chicas y escuchar las mismas historias, aunque él luego se vaya en su Ferrari y yo en Metro a casa. De hecho, en mi novela el protagonista es un argentino de clase media que si no ha entrado en el sistema ha sido por pereza vital. Yo siempre me siento de visita en todas partes.
Zanón- Cierto, sólo hay que meterse en una cabeza determinada y hacerla verosímil, que tus lectores salgan de tu novela distintos a cómo han entrado. Entonces funciona.
Salem- Oye, y funciona a veces de una manera muy rara. Por ejemplo, en mis libros hasta ahora las mujeres tienen un papel secundario y sin embargo tengo mayoría de lectoras. Si eres honesto todo irá bien, un farsante honesto y amable.

P.- ¿Y hasta que punto les interesa el tópico manido del género negro como mejor escenario para la denuncia social?
Zanón- Lo mejor para los autores de novela negra es que han trabajado desde un subproducto, sin pretensiones artísticas. Así, les han salido bastardos por todas partes y hoy puedes encontrarte cualquier cosa.
Salem- Claro, si te vas a una librería en la mesa de negra puedes encontrar las nuestras y, se me ocurre, la de Calvo, pero si te vas a la mesa de novedades donde en teoría no son negras y venden, se supone más que las nuestras, hay muchas que tiran de recursos del negro. Estoy de acuerdo con Paco Ignacio Taibo II que afirma que la novela negra fue la novela política de la segunda parte del siglo pasado. Pero para mí lo fundamental de la novela negra es que sea novela de personajes.
Zanón- Exactamente, y en la novela negra, lo mejor es que todos los personajes tienen algo que ocultar y todos nosotros, también, tenemos algo que ocultar, o engañamos a la novia o hablamos mal de nuestro amigo, etc. A través del negro lo que haces es asomarte, mirar y verte tú.


 


Publicado por negraycriminal @ 18:02
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Como saben ustedes, mañana, a la hora habitual, la una de la tarde, habrá la presentación de una novela antigua. Perdida en aquella pesadilla megalomaníaca que fue Ediciones El Andén. Afortunadamente, Libros del Lince recupera una de las mejores novelas que hemos leído en los últimos cinco años. Y hemos leído unas cuantas. Sé que mi padre decía, es una de esas novelas que se te quedan en el recuerdo. Nadie podrá decir que es una novela prescindible, que es el término que en los clubs de lectura utilizamos para decir que una novela es ni fu ni fa.

 

Mañana su autor Willy Uribe, estará acompañado por Carlos Zanón. La librera cuando elaboraba el cartel de la convocatoria hablaba de momento excepcional: y lo es porque mañana en la librería tendremos el honor y el placer de contar con dos de los mejores narradores negrocriminales actuales, pero que leyéndolos sonríes al pensar en tonterías del tipo “la novela ha muerto”. Creemos que Carlos Zanón y Willy Uribe seguirán escribiendo, lo que significa que hay futuro.

Realidad y fituro.

 

Sé que mi padre decía. El Bilbao alejado del Guggenheim. El silencio de Ellroy, si la leyera, porque es tan dura como las suyas pero mucho más legible. Más corta. Más difícil de crear, más agradecida de leer. Una historia de traiciones y chantajes. Algo ya leído, pero la capacidad de un narrador estaq en darle la vuelta a lo manido, en poner alto el listón, en elaborar algo nuevo con materiales conocidos.

 

Les esperamos mañana, a compartir mejillones y vino con Willy Uribe, Carlos Zanón, y Enrique Murillo, el editor de Los Libros del Lince ( ¡ GRACIAS¡Gui?o. Y si no pueden estar con nosotros pueden pedirnos un ejemplar dedicado. Vale la pena tener el libro y tenerlo dedicado.

 

Hoy, 23 de Marzo, nos acordamos de Salvador Vázquez de Parga, que tanto hizo por la difusión de la literatura popular. Nos entristecemos al pensar que su inmensa biblioteca, el trabajo y esfuerzo de años, se perdió. No era una piedra romana… era una inmensa biblioteca dedicada a la literatura popular, aquella que no tiene pedigrí, pero que quizá tenga vida..

 

Seguramente No llames a casa, de Carlos Zanón, y Sé que mi padre decía, de Willy Uribe no entraran en las aulas universitarias. Así nos va.

 

La librera homenajea a Leonardo Sciascia en http://gastronomianegraycriminal.wordpress.com/

 

 

Saludos negrocriminales y buena lectura

 


Jueves, 22 de marzo de 2012
Publicado por negraycriminal @ 14:18
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En Calibre 38, Alexis Ravelo, el creador de Eladio Monroy, recupera uno de los libros de un autor necesario: Jean Patrick Manchette.

Pienso en cómo son crucificados los jueces que intentan hacer su trabajo, en cómo los fascistas de pro son enterrados como si hubieran sido precursores de la democracia, en la manera en que el poder vuelve a cerrar filas en torno a los más privilegiados.

De mi librería de saldo rescato Fatal, una novela escrita por Jean-Patrick Manchette entre 1976 y 1977 y publicada inicialmente por Gallimard en 1978. La edición española que tengo ante mí es de 1987: Serie Policiaca de la colección Libro Amigo de Ediciones B, con una introducción breve y eficiente de Andreu Martín.

La protagonista de esta novela no tiene nombre. O, más bien, tiene demasiados nombres (Melánie Horst, Aimée Joubert, madame Souabe) como para que podamos saber a ciencia cierta cuál es el verdadero. Cada uno de esos nombres corresponde a una mujer distinta en una ciudad distinta, resultando que esta mujer es morena, castaña o pelirroja dependiendo de en qué ciudad se encuentre. Así pues, no es de extrañar que el único lugar en el que parece ser realmente ella misma sea el compartimiento de un tren, entre una y otra de estas ciudades, donde come choucroutte con voracidad, bebe champán sin moderación y se restriega por el vientre y los pechos sudorosos un fajo de billetes que ha ganado de la manera más sucia. Sabemos, desde el primer capítulo, que nuestra heroína es una asesina fría, inteligente y eficaz. Sabremos, en los posteriores, que la mujer se cuida: es elegante, hace ejercicio, se mantiene bella, informada sobre la actualidad y en contacto con los más privilegiados. Son cosas que cualquier persona haría simplemente por su propio bienestar; para nuestra chica, en cambio, forman parte de su trabajo. A lo largo de la novela iremos descubriendo cómo alimenta su negocio: llega a una ciudad, se familiariza con las capas altas de la sociedad, toma contacto con sus representantes y rebusca entre los trapos sucios, averiguando quién tiene interés en deshacerse de quién y ofreciendo, finalmente, sus servicios.

Para Manchette (y para el lector, que lo sigue con avidez desde las primeras líneas), esta mujer aparentemente despiadada y egoísta ejerce, brutal y eficientemente, la justicia que a los menos privilegiados les está vedada. Nuestra asesina, de quien iremos descubriendo motivos y obsesiones, revuelve los basureros morales de los poderosos, esos vertederos ocultos por la imagen pública, por las tradiciones y la ideología y utiliza sus hallazgos para acabar con la vida de unos, y hacerse con el dinero (pero también con el último atisbo de vergüenza) de otros. Curiosamente, sus víctimas (tanto en un sentido como en otro) son, indefectiblemente, hombres, como si nuestra anónima justiciera hubiera intuido desde el principio que el capitalismo es eminentemente un fenómeno masculino, algo que surge desde el macho y que con modos de macho depreda y corrompe todo lo que toca.

El estilo de Manchette es rápido, eficiente, casi forense en algunas ocasiones. No nos sirve largas introspecciones ni demasiadas explicaciones sobre las acciones de los personajes (como si el autor, a la manera de Conrad, se hubiera propuesto ser respetuoso con su intimidad, vedarla al lector excesivamente curioso). Tiende a la enumeración de hechos aparentemente vulgares pero describe con precisión y parquedad, las elipsis son bruscas, los capítulos, con frecuencia, breves, porque sabe que el lector de novelas criminales está ávido de acción. Cuando al fin llega la violencia su estilo no es menos seco. No se detiene especialmente en detalles morbosos. La violencia ocurre de un golpe, porque sí y sin avisar y uno (como señala Andreu Martín) debe leer dos veces para asegurarse de que sí, efectivamente, no ha leído mal: alguien ha matado a alguien.

Esta parquedad de estilo, que algunos relacionarán con su cercanía al cine y al cómic, podría tener que ver con la rabia. Una rabia que surge en contra del sistema, una rabia muy marcada en todas sus novelas, que están escritas con las tripas por alguien que sabe perfectamente a qué lector se dirige y que es muy consciente de las ideas y sentimientos que desea despertar en él. Alguien que intuye que la literatura es una bomba de relojería a punto de estallar, haciendo saltar los trípodes del camelo del sistema, como suele ocurrir en los tercios finales de sus obras, cuyas páginas son recorridas por desbordados ríos de sangre.

En 2009, RBArecuperó de Manchette Nada, un fantástico neo-pólar sobre la lucha armada y el terrorismo de estado. Puede que, en algún momento, a algún editor se le encienda la lucecita y alguien decida recuperar esta novela que confiesa estar dirigida a las “mujeres voluptuosas y filósofas”, pero que tocará de lleno a todo aquel que sienta asco ante tanto eufemismo capitalista y tanto basural del poder que aún nadie ha revuelto.

Fatal

Jean-Patrick Manchette

Ediciones B, Libro Amigo, 1987


Publicado por negraycriminal @ 12:06
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SEMANA NEGRA/GIJÓN
"La organización de la Semana Negra lanzó ayer un «ultimátum» al Ayuntamiento para que en un plazo de 48 horas, que expirará mañana viernes, se defina una ubicación para la edición de este verano que se adecúe a sus necesidades y se concrete la ayuda que aportará el Ayuntamiento para la celebración del festival.
 
Por un lado, al largometraje 'Límite: 48 horas', en referencia al tiempo que dan para alcanzar una solución definitiva. Por otro, a la novela de Paco Ignacio Taibo 'No habrá final feliz', para resumir sus presentimientos de cara al desenlace.
 
Los organizadores aseguran que si mañana no se logra ya un acuerdo, «no habrá tiempo material para organizar una Semana Negra como la que se ha venido celebrando desde hace 24 años".
 
 

Publicado por negraycriminal @ 10:20
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CRIMS.CAT: MATANDO EN “CATALÀ”

Hace unos meses, tomando un café en el bar de la librería Laie con el apasionado editor Josep Forment (Alrevés Editorial), me enseñó un volumen de relatos policiales en catalán que se titulaba: Crims.cat, del que ya les hablaré en otro momento. Pues bien, ese libro fue la chispa que incendió “la cua de palla” * que alumbra esta nueva colección de novela criminal en lengua catalana que ahora les presento... 
Sigue aquí:

* Tu vas fugent, no ausas fer batalla: por has de foch, la coa tens de palla 


Martes, 20 de marzo de 2012
Publicado por negraycriminal @ 16:59
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"EL TORTURADOR ARREPENTIDO"  DE CARLOS SALEM 
 REGRESA AL ESCENARIO EL PRÓXIMO VIERNES 23 DE MARZO A LAS 21.00H 
 
 CÍA BRÉTEMA TEATRO
 
LUGAR: SALA CINCOMONOS
C/CONSELL DE CENT, 283 (METRO: UNIVERSITAT O PASSEIG DE GRACIA)
ENTRADAS A 10 € CON RESERVA  // 18 € EN TAQUILLA
 
RESERVAS EN ATRÁPALO O CINCOMONOS.ORG. TAMBIÉN POR TELÉFONO: 93.451 74 15
 
 
 
SINOPSIS:
 
 

¿Se puede arrepentir un torturador? ¿Puede amar? ¿Puede sentir ternura, ansiedad, ausencia?

Es lo que se preguntan Julio y Jorge Luis, un adolescente y un hombre muy diferentes que son la misma persona, dividida por una venganza postergada durante veinte años. Porque ahora, media vida  más tarde, han encontrado al hombre que juraron matar para hacer justicia. Sólo que no es como lo recordaban.

 Ambientada en la Argentina de 1979 y la España del 2000, la obra indaga sobre la fragilidad de la memoria y las coartadas que nos inventamos para sobrevivir con la culpa o la rabia. La víctima tiene la ocasión de convertirse en torturador, pero…  ¿Puede alguien que destruye vidas amar otras vidas?

La historia de esta revancha nos enfrenta con tantas preguntas como caminos existen, y pone en relieve la más difícil de responder:

 ¿Si tuviéramos que optar entre ser torturador o torturado, qué elegiríamos?

 

Elenco: Jorge Salinas, Marcos Frutos, Charlie Anderle, Agustina Santinelli, Bianca Palmisano, Luciano Cherone y Lucía Jurjo y Martín Serna

Dirección y Producción: María Suanzes

Ayud. Producción: Laura Velazquez

Iluminación: Christian Salinas

Música Original: Marco Chiaperotti


Publicado por negraycriminal @ 16:30
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Paco i Montse: Serem fora de BCN, però voldria donar una abraçada a l’autor pel gust amb que vaig llegir les seves dues novel·les i especialment, per l’encert en la creació de personatges -et queden per sempre a la memòria- d’aquesta que es reedita, i pel seu us del llenguatge.
Records
Cèlia

Publicado por negraycriminal @ 16:18
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Marcelo Luján pasó por BCNegra 2012, con su nuevo libro: Moravia. Reproducimos la entrevista que Jose Ramón Gómez le ha hecho para Calibre 38.

Me resulta muy difícil definir Moravia, su última novela sin caer en un ejercicio que pueda parecer de halago gratuito hacia el autor. Con una narrativa tan cuidada, y con el ritmo tremendo que consigue, cuando el lector pasa la última página la desazón de la historia se le pega a fuego en el alma y el recuerdo de lo ocurrido sigue viajando por la memoria durante mucho tiempo.

¿Cómo surgió la idea de esta novela?

Moravia empezó a rondarme la cabeza hace quince años, cuando leí por primera vez El extranjero, de Albert Camus. En esa novela hay un pasaje concreto de nueve o diez líneas. Es un metatexto, en realidad. Y ocurre cuando el protagonista está en prisión y en la celda encuentra un trozo de periódico. Camus dice que era una noticia que al parecer había ocurrido en Checoslovaquia. Una noticia policial, terriblemente cruel, impactante. Años después, cuando ya tenía los primeros borradores de lo que terminaría siendo Moravia, descubro El malentendido, obra de teatro que Camus publicó en 1945, dos años después de la primera edición de El extranjero. La pieza teatral nunca quise leerla porque mis intenciones eran desarrollar libremente la vida de ese hombre que regresa a su pueblo veinte años después de haberlo abandonado, y que decide darle una sorpresa a su madre y a su hermana. Cuando ya tenía la novela casi definida y se la conté a Ana María Shua, me sorprendió bastante que ella me dijera que esa historia era anterior a Camus, y que se trababa de un cuento popular muy antiguo, una suerte de leyenda urbana que tenía versiones un varios países de Europa y Asia. Me sorprendió y me alegró esa noticia porque tengo un respeto muy fuerte por las historias que pasan de generación en generación con ese mecanismo precioso al que denominamos tradición oral.

Por otra parte, Moravia es una tragedia en el sentido más estricto de la acepción. Una tragedia con un héroe que hace oídos sordos a su inexorable y fatídico destino. Procuré trabajar mucho la figura de su esposa porque es ella quien mejor le advierte que no vaya por aquel camino. La esposa hace las veces de oráculo, aun sin saber la desgracia que se avecinaba.

Si cotejo su primera novela (La mala espera) con Moravia, encuentro a la inmigración como nexo y hasta punto de partida. Leí, respecto a La mala espera (Premio Ciudad de Getafe de Novela Negra), que empezó como una historia de inmigración y terminó siendo un relato urbano y negro. Moravia comienza con la inmigración como referencia para pasear al lector de la mano de una tragedia clásica. ¿Existen paralelismos entre ellas, quizás en un camino recorrido a la inversa?

Sí, es posible. Los inmigrantes, la situación de inmigración, su desarraigo y su eterna añoranza, son elementos que me interesan. Desde esa óptica se pueden trabajar muchos aspectos de las sociedades occidentales: la diferencia de clases, por ejemplo, que es otro de los elementos recurrentes en mis relatos (en Moravia es casi un disparador). Soy el producto de una familia de inmigrantes, de personas que decidieron abandonar su tierra para construir una nueva vida muy lejos de la que ya tenían. Me crié, además, en un barrio edificado desde la nada por esos inmigrantes. He visto y oído historias conmovedoras. En mi casa, en la de mis abuelos, siempre había un pariente, una maleta, un barco, un pueblo perdido en medio de la provincia más abandonada. Yo mismo, desde hace más de diez años, soy un inmigrante, es decir, alguien que siempre, pase el tiempo que pase, va a ser un extranjero. Es lógico y hasta consecuente que incluya esta variable en mis textos de ficción.

 

Con respecto a los paralelismos entre La mala espera y Moravia puedo decirle que son novelas diferentes desde el punto de vista del planteamiento de la historia. Si bien es cierto que La mala espera fue concebida como un retrato de la inmigración (de la nueva inmigración que llegó a España en la última década), también es cierto que el objetivo que pretendía alcanzar caminaba por el andarivel de la desilusión o del desencanto que experimentan la mayoría de los inmigrantes de nuestra época. La variable económica, motor y consecuencia de esta oleada migratoria (coyuntura y espacio de La mala espera), contiene rasgos opuestos a los grandes éxodos posteriores a las guerras mundiales, a la posguerra española, o a las dictaduras sudamericanas de la década de los setenta. Moravia es una historia implantada en este segundo marco: los inmigrantes que aparecen allí no sufren el desencanto que sí sufren los personajes de La mala espera. En ese punto son novelas opuestas.

En alguna ocasión le he escuchado hablar del talento latinoamericano que no termina de llegar a Europa. ¿Cuál cree que es el motivo que impide que estos autores encuentren su sitio en nuestras librerías? ¿Podría recomendar algún título o autor para ir abriendo boca?

Que no lleguen a España libros publicados en Latinoamérica es, en primera instancia, un problema de mercado. Después podría decirse que deviene de una cierta ceguera o torpeza editorial. Pero para referirnos al sector editorial español deberíamos separar a la edición independiente de los grandes grupos editoriales. En los grandes grupos editoriales, como en toda gran empresa, se opera bajo la constante del mercantilismo más acérrimo. Y allí solamente hay sitio para las apuestas a caballo ganador. Los cuentos completos de Julio Cortázar (de cuyo prólogo no quiero acordarme) son, evidentemente, caballo ganador. Bien. Ejemplifico con autores argentinos pero hay casos similares, y aún más graves, en todos los países latinoamericanos.

Por aquello del caballo ganador, las mejores apuestas de autores latinoamericanos nacen en editoriales independientes, que son el corazón –¿o se dice alma?– de la literatura actual. Sin ir más lejos, los cuentos completos de Rodolfo Walsh (lo digo y no lo creo), fueron reunidos por primera vez en España en 2010, gracias al esfuerzo inconmensurable de Veintisieteletras. Los cuentos completos de Haroldo Conti (lo digo y no lo creo), aparecieron en España hace cuatro años en otra editorial pequeña: Bartleby; imagino que su editor no tuvo que pedir un crédito para hacerse con los derechos: sólo hacía falta buen ojo, intención y decisión. Los cuentos completos de Juan José Saer (lo digo y no lo creo) saldrán recién ahora en El Aleph, que si bien pertenece a un grupo, todavía se maneja con espíritu independiente. Es decir que el lector español fue privado de estos tres autores (fundamentales en la literatura argentina) durante treinta años, veinte en el caso de Saer. Bien. A Ernesto Mallo, uno de los iconos del policial argentino, comenzó a publicarlo Siruela –que es un sello independiente–, hace bien poco. Y la lista de ejemplos sigue.

Por lo pronto, recomiendo a estos autores, los recomiendo firmemente porque su valía literaria está fuera de toda discusión. Podría hacer lo mismo con Leonardo Oyola (Salto de Página –independiente– editó un par de novelas suyas pero en Argentina hay más: Kryptonita acaba de ser elegido mejor libro del 2011), Kike Ferrari (Amargord –independiente– publicó Que de lejos parecen moscas en la colección NUC) es otro autor a seguir (espero que los editores españoles no le pierdan la pista). Enrique Medina tiene tres o cuatro novelas sensacionales: fue el autor más crudo y más negro de Argentina durante mucho tiempo. Las tumbas –tal vez la más reconocida–, es de 1973 pero no está editada en España. Es decir que los lectores españoles llevan casi cuarenta años privados de esa novela inolvidable. Hace poco tuve que dar una charla en Francia sobre la obra de Enrique Medina (lo que me llevó a pensar, con acierto, que era un tipo muy leído en ese país). Las novelas que tengo de él me las traje de Argentina. Busqué las que me faltaban y no encontré nada, ni una sola de sus novelas en librerías españolas: no está publicado aquí. Increíble.

 

Conteste sin pensarlo demasiado:

¿Camus o Borges?

Los dos.

En literatura negra, ¿prefiere lo urbano o se inclina hacia lo rural?

Lo negro puede suceder en cualquier escenario porque lo negro es parte de la esencia del ser humano. Por lo tanto, donde pise un ser humano siempre podrá existir el mal.

¿Faja de Bestseller o lectores reales?

 Lectores reales.

¿Real Madrid o River Plate?

 No, no: Atlético de Madrid y San Lorenzo de Almagro.

 ¿Quilmes o Mahou?

...no le doy mucha bola a la cerveza. Así que con que sea cerveza me alcanza.

Marcelo Luján nació en Buenos Aires, Argentina, en junio 1973.

A principios de 2001 se radicó en Madrid, donde trabajó como periodista y coordinador de talleres literarios. Ha publicado Flores para Irene (2004), En algún cielo (2007), El desvío (2007), La mala espera (2009), Arder en el invierno (2010) y Moravia (2012), además de una docena de cuentos en antologías de varios países. Parte de su obra ha sido seleccionada en campañas de fomento a la lectura, traducida a otras lenguas, y distinguida con los premios Santa Cruz de Tenerife, Ciudad de Alcalá de Narrativa, Kutxa Ciudad de San Sebastián de Cuento en Castellano y Ciudad de Getafe de Novela Negra. Entre otros galardones obtuvola Segunda Mención en el Premio Clarín de Novela 2005.

Su página web es www.marcelolujan.com

Y Moravia está en http://www.negraycriminal.com/index.php?view=ficha&idl=13874

 

 


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Festa de lliurament del Premi L'H Confidencial 2012

a la novel·la

La llamada de un extraño, de Rafael Alcalde

Biblioteca la Bòbila

dissabte, 24 de març a les 19 h.

Màgia en negra, a càrrec de Màgic Cambras

...i el tradicional còctel

gimlet

BIBLIOTECA LA BÒBILA

Pl. de la Bòbila, 1

08906 L'Hospitalet

Metro: L5 Can Vidalet   |   Trambaix: T1, T2, T3 Ca n'Oliveres   |  Bus: LH2, EP1




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El próximo sábado, 24 de marzo 2012

a las 13 horas, viviremos

en Negra y Criminal

 un momento excepcional

 

 Carlos Zanón

vendrá a presentar la novela de

Willy Uribe

Sé que mi padre decía

contando con la presencia del autor

 

 

…y los mejillones de todos los sábados

 


Lunes, 19 de marzo de 2012
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Comença el compte enrere per a la 3ª Trobada de Gènere Negre al Matarranya i al Priorat.

Tota la informació la podreu anar seguint al blog http://ebrenegre.blogspot.com/

Cara a trobar mecenatges, hem integrat el nostre projecte a Verkami. Si voleu revisar el projecte i col•laborar-hi, aquest és l'enllaç:

http://www.verkami.com/projects/1419-ebre-negre-3a-trobada-de-genere-negre-al-matarranya-i-al-priorat

 

El projecte del llibre: "Clio Musa i Assassina"

 

Cara a la tercera edició de la Trobada de Gènere Negre al Matarranya, es va triar com a lema "Gènere Negre i Història".  La intenció és la d’obrir la reflexió sobre la possible transversalitat del gènere negre amb la novel·la històrica. En aquest sentit, vam contactar amb deu escriptors que comptessin amb novel·les històriques -la majoria desenvolupades en els territoris de llengua catalana- i els vam proposar que inspirant-se en l'ambient i època d'aquestes desenvolupessin un relat de gènere negre d'una llargada mitja. Vam intentar que les èpoques històriques i contextos que es representessin siguin variats. 
Així, els autors i les seves novel·les que els inspiren per als sengles relats a Clio Musa i Assassina són:
  • Maria Carme Roca, Escollida pels déus
  • Xúlio Ricardo Trigo, El somni de Tarraco
  • Silvestre Hernández, El manuscrit de Wadi Al-Abmar
  • Pere Perellon, Los inocentes hijos de Dios
  • Teresa Bertran, La missió secreta
  • Andreu Carranza, L’hivern del Tigre
  • Jordi Peñarroja, El President a París
  • Toni Orenzanz, L’omnibús de la mort
  • Miquel Esteve, Heydrich i les agents del saló Kitty
  • Vicent Sanz, Partida
Si algú es pregunta per què l'ordre dels autors no és alfabètic, ha de rumiar una mica i saber quina època històrica es representa en cada novel·la i relat. Com si es tractés d'un llibre d'història, ens guia la cronologia, i aleshores comencem a l'Emporion grega, passem al romans, Al-Andalus, època de la Inquisició, les Llums, Guerra Carlina, Primo de Rivera i II República, Guerra Civil, II Guerra Mundial i acabem a la Post-guerra. Un repàs històric i criminal que conforma un gran volum amb deu grans autors.
 
 


Domingo, 11 de marzo de 2012
Publicado por negraycriminal @ 10:13
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El domingo próximo la libreria estará abierta por la mañana, de 10 a 14 horas. Como saben abrimos un domingf al mes. Para que puedan acercarse a La Barceloneta a tomar un vermut con nosotros y otros lectores, y patatas fritas de la Churrería Corominas , de Badalona.

Este domingo abrimos para recibir a los que "huyen" de las Fallas de Valencia, o para los que aprovechan ese largo fin de semana para pasear por Barcelona. Les recordamos que Barcelona, no tiene sentido total, sino se pasea por las calles de La Barceloneta, uno de los pocos lugares donde las personas son más importante que los automóviles, e invaden las calles, haciendo que éstos circulen lentamente.

Como cada domingo que estamos abiertos, les regalamos un libro, para que se acerquen a autores de los que han oido hablar pero que quizá no han leído. Este domingo Frederick Forsyth y Ken Follett. No es preciso comprar, simplemente venir. Es un regalo, mientras nos queden existencias.

Domingo dia 18. Buen vermuth, sin marca pero con alma, buenos libros, buena compañía. La propuesta des La Barceloneta

 


Jueves, 08 de marzo de 2012
Publicado por negraycriminal @ 12:35
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Vamos recuperando artículos que nos gustaron mucho. Por ejemplo éste de Matías Nespolo ( ¿ aun no han leído Siete maneras de matar un gato? Libros del lince. ¿ A qué esperan?), publicado en Tendencias, el suplemento cultural de El Mundo, en Catalunya.

Veraz, no verosímil

Cuánto hay de autobiografía en una obra de ficción es algo que solo le interesa a los periodistas. Sin embargo, no hay escritor que no se apoye en su propia experiencia vital, más o menos transfigurada, a la hora de narrar. Y aunque no deje marcas, la densidad de esa experiencia se nota. Mucho más en la novela negra. Por MATÍAS NÉSPOLO

 

 

 

“Escribe de lo que sepas”, me aconsejó cuando yo era muy joven un viejo poeta, baluarte de la escuela surrealista argentina. El viejo se había reconvertido en un sólido narrador, después de amasar fortuna con la publicidad. Lo tomé como una afrenta al largo y ambicioso poema mío que acababa de leer e interpreté su recomendación a la inversa: “Nunca escribas sobre aquello que desconoces”.

 No era más que una insensatez para censurar mis logros. ¿Acaso la gran literatura no era justamente lo contrario? Explorar tierras ignotas: escrutar la noche con la mirada insomne de Kafka o alcanzar lo desconocido por medio del desarreglo de los sentidos, que decía Rimbaud. 

Pasaron muchos años hasta que comprendiera correctamente aquel consejo sin asomo de malicia del viejo poeta. Entendí hace unos días a qué se refería y lo hice no como escritor, sino como simple lector. Como un lector de novela negra que descubre sin proponérselo la sutil diferencia entre veracidad y verosimilitud, algo en lo que no había reparado. Una clave casi imperceptible que permite discernir sin problemas entre las buenas novelas de género de las simplemente bien escritas. Una suerte de prueba del algodón bien puede ser de provecho para muchos lectores a las puertas de BCNegra. 

La verosimilitud es un efecto que cualquier novelista conoce (o debería) y se llega por una suma de procedimientos: trama eficiente, buen manejo de diálogos, escenas bien ajustadas, el correcto apuntalamiento de los detalles (la sangre del relato, decía Nobokov) y cosas por el estilo. La veracidad en cambio es más difusa, imposible de precisar. Una suerte de aroma que despide el relato con la certeza de que aquello que se cuenta no solo es creíble, sino cierto. Y lo es porque el narrador sabe de lo que habla. Sabe lo que siente un matón como Troy Cameron, por ejemplo, al traicionar a su lunático compinche Mad Dog y por qué le tiembla el pulso a descerrajarle un tiro en la nuca en Perro come perro, o cuáles son las penosas reacciones físicas y psíquicas del estafador de bajos fondos Stark al mono de heroína en la novela homónima. Y eso se percibe, aunque no deje marcas visibles en la prosa. El lector lo nota. 

He citado dos obras de Edward Bunker, pero hay una tercera también publicada en castellano por Sajalín harto recomendable: No hay bestia tan feroz. Si de algo iba sobrado Bunker, un hombre con un prontuario más largo que las barbas de un profeta que pasó más de la mitad de su vida tras las rejas y se convirtió en uno de los diez fugitivos más buscados del FBI era de veracidad. Y autenticidad se podría añadir, porque en su interpretación de Mr. Blue en la célebre Reservoir Dogs de Tarantino no hizo otra cosa que actuar de sí mismo. 

Los feroces narradores de Bunker son veraces porque saben de lo que hablan. Lo mismo sucede con el italiano Massimo Carlotto o, para no irnos tan lejos, con el gran maestro Raúl Argemí. No es casualidad que ambos conocieran la violencia revolucionaria y pasaran una larga temporada a la sombra. 

No digo que para escribir una buena novela negra sea condición sine qua non haber delinquido o ser ex convicto, que no se me malinterprete. Digo que para dotar de veracidad a un relato no hay técnica que valga, porque solo se alcanza narrando con honestidad lo que se conoce y se ha vivido. Más de un correcto y verosímil autor policíaco –mejor no dar nombres– podría sacar mucha ventaja de esto, si aparcara un rato el género y escribiera sobre aquella otra historia sin tiros ni maleantes pero que realmente le pertenece.


Martes, 06 de marzo de 2012
Publicado por negraycriminal @ 9:00
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efecte colateral de la presentació de BCNegra en el Centre Octubre de Valencia.

http://www.rtvv.es/va/lanit/bona-vida_0_638336176.html

 

 


Publicado por negraycriminal @ 8:51
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ROSA MORA, hacia un recorrido por las geografias negrocriminales, en la edición digital de El Pais del 31 de Enero pasado.

Geografía de la novela negra en 2012

Repaso por las escenas del crimen de diversas latitudes para 2012.

BCNegra testará hasta el 11 de febrero la salud de un género en alza

Rosa Mora Barcelona 31 ENE 2012 - 20:55 CET3

 La novela histórica es el género literario más leído en España, pero poco falta para que le alcance la novela negra, o “negro-criminal”, como la definen acertadamente los libreros Montse Clavé yPaco Camarasade la librería especializada Negra y Criminal, de Barcelona. Está de moda, quizá demasiado. A primera vista podría parecer, en nuestro país, que los mejores son los nórdicos, vista la enormidad de títulos publicados (ahora llegan los daneses, finlandeses, etcétera), pero los buenos, buenos de verdad, fueron (siguen siendo) los suecos Sjöwall y Wahlöö, Henning Mankell y Stieg Larsson. Ahora, en general, sus continuadores se dedican a destripar palmo a palmo sus territorios. Aunque hay muy honrosas excepciones, claro, como los suecos Johan Theorin o Börge Hellstrom y Ander Rosslund, que escriben a cuatro manos.

En el panorama internacional de la novela negra se combinan como nunca la línea más dura con las apuestas más imaginativas y fascinantes. También la televisión tiene cada vez un papel más destacado.

Los californianos

La verdadera potencia está en el mundo anglosajón y quizá más, en cuanto a calidad, en el Reino Unido que en Estados Unidos. Aquí mandan, desde hace años, los californianos James Ellroy o Michael Connelly, ambos en la línea más dura, herederos directos de autores como Raymond Chandler o Ross MacDonald. Al norte, en Boston (Massachusetts), encontramos a uno de los escritores más interesantes, Denis Lehane, el autor de novelas como Mystic River, que nos adentra al mundo de los italianos y de los irlandeses en su ciudad. A parte de la serie protagonizada los detectives privados Patrick Kenzie y Angela Gennaro, todas las novelas de Lehane son diferentes y muchas, Shutter Island, por ejemplo, de impacto.

Quien juega un papel significativo es la televisión, series como CSI no existirían probablemente sin las novelas de Patricia Cornwell, protagonizadas por su patóloga forense Kay Scarpetta, en cuyas novelas, las nuevas tecnologías se combinan con los procedimientos policiales y con los avatares de la vida de la doctora y de su entorno.

Cornwell tiene dos continuadoras. Katy Reichs, quizá menos conocida que la serie Bones, cuya protagonista, Temperance Bones Brenan, se inspira en su vida y novelas. Nacida en Chicago, Reichs es antropóloga forense, da clases de antropología en la universidad de Carolina del Norte y es asesora forense de diversas instituciones estatales. Como Temperance, que también publica novelas. Karin Slaugther creadora de la doctora Sara Linton, antigua patóloga forense. Slaughter no ahorra al lector el sufrimiento de las víctimas con un realismo estremecedor. La escritora presentará su novela El número 3RO de la traición en la semana negra barcelonesa, que se celebra desde mañana hasta el 11 de febrero.

 

El fenómeno es David Simon, el inventor, escritor y productor de la serie de televisión The Wire, que retrata Baltimore (Maryland) de arriba abajo través de la delincuencia a todos sus niveles en cinco temporadas de rotundo éxito. La serie es extraordinaria, mejor quizá que sus novelas, The Wire, Homicidio o La esquina.

Las islas británicas

En el Reino Unidos hay verdadero talento e innovación. Los escoceses Ian Ranking, Craig Russell, Peter May o Val McDermid han roto con los patrones de la novela policiaca tradicional británica y han abierto nuevas vías de aproximación a la realidad más dura. El Edimburgo de Rankin, el Glasgow de Russell o la isla de Lewis, al norte de Escocia, de May, no tienen desperdicio. Jake Arnott, que también estará en BCNegra, cierra con Crímenes de película, su trilogía (Delitos a largo plazo y Canciones de sangre) sobre los bajos fondos londinenses. El escritor inglés nos sumerge en un mundo de gánsters, glamour, música y cine a través de personajes fantásticos.

El inglés David Peace da un paso adelante respecto a sus colegas en la línea dura e innovadora. No hace ni una concesión al lector, sus novelas tienen un ritmo tan frenético que parecen retransmisiones deportivas de radio. Ha necesitado escribir cuatro, Red riding quartet, para explicar una historia negra que le corroía por dentro: los crímenes del Destripador de West Yorkshire, donde él nació y vivió la angustia y el miedo. Relata además la corrupción policial, la xenofobia y todos los males que ha visto… Ahora, acaba de publicarse la última, 1983, en la que el lector podrá atar todos los cabos.

En el otro extremo, las impactantes novelas ambientadas en Estados Unidos del irlandés John Connolly, el creador de Charlie Parker, una mezcla cautivadora de los negro, lo gótico y lo sobrenatural que atrapa. Has acabado de leer uno de sus libros y ya suspiras por la siguiente entrega.

Junto a ellos, Kate Atkinson, a la que algunos comparan con P. D. James, pero que es aún mejor y tiene más humor, con un alto nivel literario y personajes entrañables, como el desastroso investigador Jackson Brodie, la a menudo irascible inspectora Monroe o la maravillosa Reggie de Esperando noticias. El gusto por los detalles, la capacidad de enlazar el presente con el pasado y al revés son algunas de las otras cualidades de Atkinson.

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Los anglosajones son muchos, pero Fred Vargas es única. Rompe moldes. Véase su última novela publicada en España, El Ejército Furioso, contra el que se enfrenta el comisario Adamsberg, el “apaleador de nubes”. En esta y en casi todas sus novelas, Vargas combina leyendas y fábulas, lo que está pasando ahora mismo y personajes tan especiales que te los llevarías a casa. Se ha perdido el impacto del neopololar francés, muy politizado, de Jean-Patrick Manchette o Didier Daeninckx. Si se pudiera adscribir a Vargas a algunas tendencia, algo difícil, sería a la iniciada por Daniel Pennac con la saga de los Malaussène.

Y en Grecia

El Mediterráneo de Manuel Vázquez Montalbán, de Jean-Claude Izzo o Andrea Camilleri sigue vivo y uno de sus mejores exponentes es Petros Márkaris, que en la misma línea que sus colegas -suspense, análisis social, política, hedonismo- está en plena forma, como demuestra su última novela, Con el agua al cuello, sobre la crisis griega. Márkaris resibirá el 9 de febrero el VII Premio Pepe Carvalho en BCNegra.

 


S?bado, 03 de marzo de 2012
Publicado por negraycriminal @ 12:15
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Francesc Sirvent, creador de la web Mundo OO7 nos visita

 

http://www.mundo007.com/default.asp


Publicado por negraycriminal @ 11:45
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Ayer uno de Marzo, pero en 1917, en Filadelfia, nacía David Goodis. Uno de los grandes, sin duda. Uno lo comprueba leyendo alguna de sus poco clasificables novelas. No hay héroe, pero hay vida; no hay esperanzas, pero hay personajes que luchan para escapar de su destino; nos habla de los grandes temas de las tragedias griegas, pero en los suburbios de Filadelfia. Muchas de sus obras están descatalogadas, pero todavía encontramos algunas en el mercado de libro leído. Afortunadamente Disparen sobre el pianista ( no importa que la película fuera de Truffaut, la novela es tres veces infinitamente superior)y Viernes 13, aún las pueden encontrar en librerías. En ésta, por ejemplo.

http://www.negraycriminal.com/index.php?view=lists&iau=1286

 

Las novelas de Goodis son cortas y densas. Los Heditores actuales no las publicarían, porque le falta las necesarias “le sobran doscientas páginas” para cobrar más de veinte euros por una novela.

 

Ya conocen nuestra “manía” de leer el periódico pensando en la novela negrocriminal que los titulares nos sugieren. Leemos las manifestaciones de estudiantes (ya saben el “enemigo&rdquoGui?o y nos recuerda la novela Para Matar, de Mariano Sánchez Soler, reeditada en la excelente Tapa Negra, de Almuzara. Sólo una pequeña errata en la contracubierta: las luchas estudiantiles a las que se refiere fueron a finales de los setenta.

 

De los setenta habla también El jardín colgante, con el que Javier Calvo ha ganado el Premio Biblioteca Breve. La librera ha ido “robando” tiempo para leerlo. Entusiasmada y gozosa, como buena lectora ante una buena novela. Y la ha llevado rápidamente a su blog. Javier Calvo y el huevo frito de Arístides Lao.

http://gastronomianegraycriminal.wordpress.com/

 

Estamos de acuerdo, muy de acuerdo, con la frase final del excelente trabajo de Michael Eaude, sobre Manuel Vázquez Montalbán ( el intelectual mas citado pero menos leído de nuestra cultura) cuando se afirma:” En este momento el pensamiento crítico se refugia en la novela negra. Es el sitio donde el lector se encuentra con sus dudas, con la observación crítica de la sociedad en la que vive”. Con el muerto a cuestas: Vázquez Montalbán y Barcelona. Michael Eaude y edita Alrevés.

No deberían perdérselo.

 

Pero nuestra recomendación de hoy no es novela negra, sino novela policíaca. Una de las cumbres de la novela enigma, de la novela problema. Aquella donde el autor nos propone el juego de adivinar el culpable junto a él. El caso de los bombones envenenados, de Anthony Berkeley, traducido por Miguel Temprano, y editado por Lumen.

 

Publicado en 1929, en plena Edad de Oro de la novela policíaca inglesa, protagonizado por su detective, aficionado por supuesto, Roger Sheringham. En 1929, al otro lado del Atlántico, Dashiell Hammett publicaba Cosecha Roja, en otro estilo radicalmente diferente al que leían los lectores europeos. Aún no había llegado la globalización y la homogenización y pasteurización cultural actual. El caso de los bombones envenenados es de lenta y pausada lectura, pero sabrosa.

Acompáñese de música de Cole Porter y un buen brandy, más que escocés.

 

una novela tan cautivadora como original en el brillante desarrollo de su trama, que supone además un peculiar desafío a las capacidades deductivas del lector. En el Londres de los años veinte, seis miembros del Círculo del crimen se reúnen para tratar de resolver un asesinato que ha desconcertado a Scotland Yard: la muerte de la señora Joan Bendix por envenenamiento. A lo largo de seis noches consecutivas, los mejores detectives de Inglaterra, presididos por Roger Sheringham, expondrán por turnos una teoría plausible sobre el caso, especulando e imaginando móviles extravagantes y escenarios inéditos para el crimen, pero ¿dónde se esconde la verdad?...

 

Saludos negrocriminales y buena lectura

 


Viernes, 02 de marzo de 2012
Publicado por negraycriminal @ 18:13
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En interrobang un blog que ustedes deben visitar asiduamente, Jordi nos habla de unos de nuestros restaurantes preferidos de la cosmpolita y  michelineada Barcelona: Can LLuis.

Restaurant Can Lluís i Manuel Vázquez Montalbán

Posted: 24 Jan 2012 09:27 AM PST

Este es un post que hay que hacerlo en catalán. Me disculparán aquellos que no lo entiendan pero no hay de que preocuparse: utilicen el traductor que está en la columna de la derecha de este blog y verán como no pierden detalle. Gracias por su comprensión.

Can Luís
Carrer de la Cera, 49 - Telèfon 934 411 187
Barcelona


Can Lluís no es un restaurant, es una casa de menjars, i amb això lluny de desmereixe´l vull deixar palesa de forma clara la seva condició i vocació, i honorar, així, l’honradesa que caracteritza la seva cuina i la seva gestió.

A Can Lluís t’hi trobes com a casa, no te res d’encarcarat ni de falsa aparença avantguardista de papier maché. No hi ha cops d’efecte, ni cuina destruïda per tornar-la a reconstruir. Al pa, pa i al vi, vi, i per això te una carta de les d’abans. De les de jalar amb plats plens, amb guisats que només la flaira ja et fa venir salivera.

Tens carta per triar, o si no vols rumiar pots agafar qualsevol dels menú ja preparats: el del dia, el menú de cine, el de teatre o el de l’opera. Apa si n’hi ha de feina!

A Can Lluís sembla que tothom es coneix i que tothom gaudeix, tants els cambrers, com els clients, i el temps es detura i ve de gust relaxar-se i pensar que en aquell mateix moment, que en aquell mateix instant formes part de la història. Que en la cadira que estàs assegut i des d’on contemples el teu voltant, altres han fet el mateix al llarg d’un munt d’anys i que ho continuaran fent per molts més.

 


A les parets, fotos, retrats i records, al mosaic del terra el terrible record d’una bomba que va segar vides. Allí assegut, si es para be l’orella, es pot sentir encara el ressò, esmorteït pels anys passats, de les consignes contra el dictador i els seus grisos, barrejades amb els cants de la rumba catalana, els missatges radiofònics, doncs també es feia radio, les declamacions d’autors novells i consagrats, els clams dels culers i els acudits dels qui anys desprès triomfarien arreu en el món de l’espectacle.

Mestissatge ben cuinat. Com el cap i pota. Com el mar i muntanya.

Es gairebé com si la historia de la ciutat i de molts dels seus habitants s’hagués escrit a Can Lluís. Des de les pàgines de la despietada repressió anti catalanista fins els poemes més esperançadors de llibertat i independència. I tot en català!, es clar, quan eren comptats els qui s’atrevien a fer-ho.

En Ferran te ulls vius de mirada intel•ligent i riallera, i sap calar enseguida qui va de veres i qui va de figurant. Te ofici, aviat farà 50 anys que porta el negoci en el lloc on va néixer, i te més taules que molts dels actors que per allí han passat. No xerra més del compte, però el que diu es interessant i per damunt de tot es persona i a més, amable.

A Can Lluís no li cal publicitat per emplenar-se, ans al contrari, cada migdia hi ha gent que, sense reserva, se apilona al vestíbul de l’entradeta i a la porta per la banda del carrer esperant que se’n buidi alguna, molts cops sense sort. I així des que l’avi Lluís el va engegar el 1929.

En Manolo Vázquez Montalbán hi tenia molta tirada, hi devia influir, vés si no, que la casa familiar la tingués a tocar, però coneixent el seu criteri gastronòmic, està clar que les delícies culinàries que si serveixen degueren pesar i força. Apa que no va tenir sort el paio de ser a tocar!.

De ben segur que son més d’un els restaurants que voldrien ser “el del Manolo” pero potser aquest es el que més s’hi acosta a tal alt mèrit.

 

A Can Lluís se l’estimen al Manolo. I tant se l’estimen que li han dedicat un menú especial, amb allò que més demanava. Cal tenir bon saque per cruspir-lo (jo no vaig atrevir-me amb tot el menú i vaig fer només el cabrit i les postres i encara em deleixo) però no ha hi dubte que el punyeter tenia clares les seves preferències.

Si el volen tastar sàpiguen que El menú Manuel Vázquez Montalbán consta de:

1r plat: Olleta d’Alcoi     2n plat: Cabrit al forn    Postres: Xinès de Can Lluís

Ila Júlia, la dona d’en Ferran, la que remena els fogons, ens ha passat unes receptes de les que tot seguit transcrivim la que conforma el primer plat del menú MVM. En un proper post explicarem com son aquestes postres de nom tan curiós i també explicarem el seu fricandó amb bolets.

Olleta d’Alcoi

 

Ingredients (per 4 persones)

 

 

250 gr orella i careta de porc
200 gr mongetes seques blanques (remullades d’abans)
200 gr naps
3 branques no gaire grans de penques de carxofera
4 botifarrons de ceba
1 ceba
oli
pebre vermell dolç
1 cullerada de farina



Preparació

Empleneu una cassola amb 3 l d’aigua i poseu a bullir a foc suau la carn de porc tallada a daus, les mongetes i les penques netejades de fils i tallades a uns 3 cm.

Quan tot estigui cuit afegiu els naps i que continuï l’estona de preparar el sofregit.

En una paella sofregiu la ceba tallada petita i quan tingui color li tireu pel damunt el pebre vermell i la farina i ho remeneu i ho afegiu a la cassola juntament amb les botifarres crues.

Deixeu 10 minuts i tot estarà llest.

Ara que som a les portes de la BCNegra es un bon moment per anar-hi i entrar en ambient però com no s’espavilin a reservar taula faran salat. Qui avisa no es traïdor.

I si hi van arrel de llegir aquest post no ho diguin al Ferran en veu alta, sinó a cau d’orella: els parroquians em posarien a parir si sabessin que serà més renyit aconseguir taula i no vull haver-hi d’anar disfressat.

 

En aquest magnífic article que firma l’escriptora Isabel Olesti poden llegir un acurat resum de la historia d’aquest local, escrit, fa més de sis anys, en ocasió del seu 75 aniversari i sembla que fós ahir.

 


Publicado por negraycriminal @ 17:14
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Margarita Nelken, un excelente seudónimo por otro lado, habla de Hitchcock, de Buenos Aires y de Claudia Piñeiro, que nos acompañó en algunas jornadas de BCNegra 2012. Edicion digital de El Mundo, de 24 de Enero del 2012. año de momento de la reforma laboral.

Argentinoir

 

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Marga Nelken | Madrid

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¡Elementaaaal, boluuuuudos! Si los 'ragazzos' del 'Corriere della Sera' aseguran que Hitchcock, el mismo Alfred Hitchcock que dirigió 'Psicosis' o 'Los pájaros', entre otros muchos clásicazos, alias 'El Gordo', "es una mujer que vive en Buenos Aires", habrá que aplicarse un poco y empezar a leer las novelas de Claudia Piñeiro, la 'Miss Hitchcock' en cuestión, y hacerlo como si no existiese un mañana. E ideal, para comenzar, se muestra esta 'Betibú', su última novela, que se publica ahora en España, de la mano de Alfaguara, tras haber cosechado un enorme éxito en Argentina. Vuelta de tuerca al género negrocriminal e hiriente repaso a una sociedad devorada por la corrupción del poder, de las autoridades policiales y de los medios de comunicación. ¡Vamos, que por muy ambientada en Argentina que esté la cosa, podría perfectamente haberse escrito aquí, en casa, en esta desdichada España nuestra, país de negruras y horrores alentados por voraces primas de riesgo!

Basta con echar un vistazo a las reseñas que ha aparecido en los periódicos del otro lado del charco para constatar que Betibú va en serio. En 'El Atlántico de Mar de Plata': "Es mucho más que una novela. Es un pequeño manual de periodismo, pero no porque explique la técnica de cómo construir una buena nota en pirámide invertida, sino porque transmite –a través de sus personajes– el amor por una profesión. 'Betibú' es, ante todo, una novela exquisita e ineludible". En 'ADN': "La suya es a la vez una escritura de género y también una escritura popular. Como tal, al modo folletín de Eugéne Sue, es una literatura crítica, pero también recepcionista y consoladora". Y, finalmente, en 'La Nación': "Con 'Betibú', su reciente novela, vuelve a estar en el podio de los autores más vendidos. La muerte, los fantasmas, las claves de su literatura popular y el doble filo del éxito, según Claudia Piñeiro, primera dama del policial argentino". ¿Alguien da más?

Claro que sí. Ella misma. Doña Claudia 'Hitchcock' Piñeiro. Al regalarnos esta enérgica historia de crímenes y venganza en la que, en vez de buscarse un detective al uso, traspasa el caso a la redacción de 'El Tribuno' y adopta como investigadores a Jaime Brena, un viejo periodista de sucesos de los que echaron sus primer diente babeando tinta frente a una desvencijada Olivetti; a un pibe recién salido de la facultad que cree que va a encontrar todas las respuestas en Twitter, Facebook y Google; y a Nuri Iscar, la tal 'Betibú' del título, escritora de 'best-sellers' que anda de capa caída después de editar una última obra fallida y vive apartada del mundillo literario. ¡Ojalá pudiésemos contar por estos pagos con dos o tres Claudias Piñeiro! Pero no se puede tener todo. Ahí van tres impagables párrafos, extraídos de la novela, sobre el periodismo de nuestros días. ¡Prestad atención, porque contienen tres verdades como sendos puños! Es más, no tienen desperdicio. ¡Chau!

"¿Sabes cuál es tu problema, pibe?, mucho Internet y poca calle. Un periodista policial se hace en la calle. ¿Cuántas veces te escondiste detrás de un árbol, vos?, ¿cuántas veces llamaste a un testigo de un crimen o a un pariente muerto haciéndote pasar por el comisario Fulano de Tal?, ¿cuántas veces te disfrazaste para meterte en un lugar donde no te dejaban entrar? El pibe no contesta, pero es evidente que nada hizo de lo que le pregunta Brena. Acordate, pibe, mucha calle, ser entrador y mimetizarte con la situación: vos tenés que ser el ladrón, el asesino, el muerto, el cómplice, lo que haga falta para entenderles la cabeza. Y largá un poco la computadora, tanto Google te está haciendo mal".

"Hacételo, el tiempo, hacételo, y lee ficción. Si querés ser un buen periodista, tenés que leer ficción, pibe, no hubo ni hay ningún gran periodista que no haya sido un buen lector, te lo aseguro".

"Se sacan de encima empleados con sueldos que fueron ganando aumento a lo largo de los años y los reemplazan con periodistas recién recibidos que contratan por la mitad. Por eso pagan, para que se vayan. No importa que los nuevos conjuguen mal los verbos, que no sepan cuándo tienen que escribir concejo y cuándo consejo, o que confundan a Tracy Austin con Jane Austen. Ya lo corregirá alguien en el camino. Y si no, mala suerte. Lo importante es que los viejos y caros se vayan, sin prisa pero sin pausa".

 


Publicado por negraycriminal @ 11:47
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Artículo de Laura "Wendolin Kramer" Fernández en El Cultural, suplemento literario de El Mundo

1983

David Peace

Trad. de Catalina Martínez Muñoz

Alba, 2012. 541 pp., 22,50 e.

 

Armado con sus plegarias no atendidas, esas frases que cortan como cuchillos pero que a la vez embrujan, revuelven, envenenan, David Peace remata su asfixiante puesta en escena de los crímenes del Destripador de Yorkshire con la entrega más retorcida, críptica y brutal de la serie, un '1983' que, lejos de resultar liberador (después de todo, es la pieza que faltaba en tan macabro, arriesgado y excelentemente bien construido puzzle), culpa. Culpa al abogado (el gordo y desesperado John Piggot, portentoso en su papel de único superviviente de la justicia, de único ser humano que aún busca la redención), culpa a la policía (esa policía corrupta hasta el delirio, a ratos orgullosa de su podredumbre existencial, a ratos incapaz de volver a sentir piedad por la humanidad), culpa a los periodistas (después de todo, lo único que Jack Whithead quería era fama, era prestigio, las niñas desaparecidas siempre le trajeron sin cuidado) y culpa a aquellos que vieron y consintieron (padres, madres, vecinos y chicos para todo). ¿Y qué fue lo que consintieron? Que todas aquellas niñas desaparecieran. Se esfumaran. Volaran, en furgoneta blanca, al País de Nunca Jamás.

            La primera, Clare Kemplay, lo hizo en '1974', en la entrega que inauguró el musculoso (y ambicioso) cuarteto literario que Peace, vecino de Osset, localidad cercana a Wakefield y a Leeds (la ciudad eje de la trama, la ciudad con la que el narrador, los múltiples narradores, la emprenden, la ciudad en la que todo es húmedo y gris) empezó a edificar, ya desde Tokio, ciudad en la que reside desde hace más de una década, escribiendo por las noches, en una libreta. Jugando a sostenerle la mirada al también brutal James Ellroy. Después de todo, fue su 'Jazz blanco' el culpable de que Peace se pusiera en marcha. Pero aquel primer disparo, '1974', era en realidad una prueba de fuego. Su particular estilo ya estaba ahí, pero no parecía formar parte de un todo sino ser más bien un planeta abandonado en una galaxia demasiado lejana. ¿Y a qué nos referimos cuando hablamos de su particular estilo? Muy sencillo. A sus frases plegaria (se repiten, creando ritmos concéntricos, una y otra y otra vez), a sus múltiples puntos de vista, al mareo temporal (Peace utiliza el flashback con la misma intención con la que el hipnotista balancea un reloj ante el futuro hipnotizado), a las interferencias radiofónicas (lo que en la trilogía 'USA' de John Dos Passos eran titulares de periódico, aquí son boletines informativos), a la amenza Thatcher (el fin del mundo, o, cuanto menos, el fin de un mundo, parece estar muy cerca), a la violencia extrema y al sexo perverso (promovidos por la apatía moral), y a Voltaire. Las dos siguientes entregas, '1977' y '1980', sin embargo, formaban ya un amasijo de personajes (dolorosamente vivos) y situaciones (lo que en '1974' no era más que ruido de fondo, esto es, la teoría de Eddie Dunford sobre el supuesto asesino de niñas, se convierte en realidad y el Lobo entra en escena) necesitado de un ancla que lo hundiera en lo más profundo del océano. Bien. Ese ancla es '1983'. El libro que cierra, de una vez por todas y para siempre, la puerta al infierno. El libro que ata los cabos y, aunque de forma exageradamente críptica, señala un culpable. Porque sí, el horror tiene nombre, pero no es sólo el de aquel que conduce a las niñas a Nunca Jamás en su furgoneta blanca, sino el de todos los que miran y no actúan, todos los que extienden, como se extienden las manchas de vino en la moqueta, el insoportable dolor de la pérdida entendida como oportunidad para el exorcismo de nuestros propios demonios. Como diría Voltaire: “Todo hombre es culpable del bien que no hizo”. En palabras de Peace: “La puta historia interminable”. Lo que en boca del american psycho Patrick Bateman sería algo parecido a: “Esto [esta lluviosa existencia infecta] no es una salida”. Obsesivamente brillante. Una vez más.

 

Laura Fernández

 


Jueves, 01 de marzo de 2012
Publicado por negraycriminal @ 10:20
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Publicado en Canarias 7, por Carmen Delia Aranda. La última novela, de José Luis Correa es Nuestra Señora de las Nieves, la quinta protagonizada por Ricardo Blanco.

Correa, un novelista isleño apreciado en Finlandia

Carmen Delia Aranda / Las Palmas de Gran Canaria

José Luis Correa asegura que la ventaja de la novela negra frente a otros géneros es la fidelidad de sus lectores. Esa devoción es la que empuja a su editorial a demandarle nuevas entregas de las aventuras de Ricardo Blanco, un personaje cuyo universo ha ido creando durante los últimos 15 años.

José Luis Correa (Las Palmas de Gran Canaria, 1962) está muy unido a Ricardo Blanco, su vástago literario, cuya última aventura, titulada Nuestra Señora dela Luna, se presentó el martes en la sala Ámbito Cultural.

«Al principio mis amigos me decían que el detective Blanco hablaba como yo, pero ahora me dicen que hablo como mi personaje. No sé quién influye sobre quién», comenta sobre el protagonista de su serie de novela negra que en este libro resuelve su quinto caso. «Esta vez tiene que ver con el tráfico de obras de arte, conla Iglesiade por medio,  algún que otro convento y la alta jerarquía eclesiástica. Pero todo es ficción. No tiene nada que ver con la realidad», comenta el autor, que asegura que con esta última aclaración se libra de documentar exhaustivamente su relato, entre otros inconvenientes. «Decimos que todo es fruto de la imaginación y así escapamos», recalca.

De momento, le profesa bastante cariño a Blanco. «No me cansa, pero reconozco que el día que lo haga me plantearé solucionarlo. Ahora mismo estoy con la sexta entrega», señala el escritor que confiesa que la editorial Alba, con la que publica sus novelas policiacas, tampoco se lo pondría fácil para abandonar al detective canario.

La fidelidad de los lectores de novela negra convierte el género en una apuesta muy segura y gratificante. «Me leen mucho en Cataluña. En Canarias, también, porque la gente me conoce. Pero vas a Alemania y descubres que hay un montón de gente que te ha leído en alemán y que ha descubierto la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria gracias a ti».

Estos felices encuentros con sus lectores también los ha tenido en Italia, donde las dos primeras novelas de la serie de Ricardo Blanco –Quince días de noviembre y Muerte en abril– se publicaron el año pasado. «Fui a presentar las novelas a Milán, Roma, Nápoles... Fue un tour loco, como Italia», recuerda el profesor universitario.

También estas obras han sido traducidas y editadas en Finlandia, Reino Unido y Alemania. «En Finlandia» –donde también se editó su tercer título, Muerte de un violinista– «están funcionando. El finés fue el primer idioma al que me tradujeron. Van muy bien en cuanto a las ventas. Respecto a las críticas, no sé. Vienen en finlandés», comenta  con cierta socarronería.

PAISAJE. «La ciudad de Las Palmas de Gran Canaria es un personaje más», dice José Luis Correa acerca de sus obras. «En la novela no solo se descubre un crimen, sino que  transcurre aquí y desentraña el alma de la ciudad: cómo funciona, cómo se despereza, cómo amanece, lo que hay debajo de las alfombras», asegura el autor sobre el ingrediente social de sus obras y, en general, del género negro. «Siempre hemos creído que el paraíso era Suecia, que era un país muy civilizado, pero la novela negra nos ha descubierto que allí, en los países nórdicos, se corrompe y se mata como en cualquier sitio. El paisaje cambia mucho. No es lo mismo una historia enla Scania de Mankell, que otra que transcurre en el París de Fred Vargas, o enLa Habana de Leonardo Padura».