Una de las mejores colecciones de todos los tiempos, sin duda. Creada y dirigida por Bioy Casares y Borges. Algunos dicen que sólo publicaba novela enigma. Pero no es cierto. Acogió las primeras traducciones de James M. Cain, por ejemplo.
La dama del lago, de Raymond Chandler, se pudo leer por primera vez en castellano, en esta magnífica colección. Corría el año 1951. En España estaba Franco, y las tinieblas del franquismo, pero en Buenos Aires, no. Afortunadamente, para todos.