Jueves, 26 de abril de 2012
Publicado por negraycriminal @ 14:21
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En Palma, en la librería Born de LLibres, se ha creado un nuevo club de novela negrocriminal, el Club Mosqueiro. Imaginamos que como homenaje a Celso Mosqueiro, el detective creado por Antoni Serra.  Y estuvieron con Mari Jungstedt, en la primera sesión. Elena Vallés la entrevistó para Diario de Mallorca, con motivo de su visita y la publicación de su quinta novela traducida, tanto al castellano como al catalán.. En la fiesta de Continuará... nos comentó que a principios de Mayo vuela a Estocolmo a hacer la promoción de su decima novela.

Me interesa descubrir el lado oscuro de las personas´

 

M. ELENA VALLÉS. PALMA Mari Jungstedt. Escritora y periodista. La reputada autora sueca de novela negra –en el podio junto a Asa Larsson y Camilla Läckberg– inauguró ayer en Born de Llibres el grupo de lectura de género policiaco ´Mosqueiro Club´. Ha escrito su décimo y último libro en una casa alquilada en Gran Canaria. "Mi sueño siempre ha sido ser española", confiesa.

–Siendo mujer, ¿por qué los dos protagonistas [Anders Knutas y Johan Berg] de sus novelas son hombres?

–El comisario fue lo primero en lo que pensé. También quería un periodista. Finalmente opté por un hombre porque quería que el personaje guardara distancias conmigo. Ten en cuenta que yo fui periodista en la televisión sueca durante diez años. Por ese motivo, me interesaba introducir en mis libros algunas cuestiones sobre ética periodística. En Suecia se tiende al amarillismo cuando se informa de asesinatos y crímenes. Y a veces no se miden las consecuencias. También está la subcomisaria Karen, el contrapunto femenino, que cada vez va a ir tomando un papel más y más importante en los siguientes libros.

–¿En qué se diferencian Karen y Anders cuando investigan?

–Karen es más introvertida, pero tiene más sentimientos, es más temperamental en su interior.

–¿Qué le debe la novela negra al periodismo?

–La novela negra te permite hacer un retrato de la sociedad. Por otra parte, en la novela negra de Suecia existe la tradición de criticar a esa sociedad. En mi caso, uso el periodismo porque hago mucha investigación. Es importante para la credibilidad de la historia. En mis libros quiero contar una historia absorbente, emocionante, pero también quiero contar algo más profundo. En este último libro publicado en España [Un inquietante amanecer], una de las tramas gira en torno a los trabajadores ilegales, un tema sobre el que hay ahora un gran debate en Suecia. Pero lo más importante para mí no es criticar la sociedad, sino reflejar el funcionamiento interno de las relaciones entre las personas. Cómo funciona el ser humano.

–Un poco como las novelas rusas del XIX.

–En parte sí. Me interesa mucho centrarme en cómo nos afecta la infancia, la fragilidad durante la juventud también me interesa y cómo nos afecta cuando somos adultos el pasado. Ésta es la razón por la que escribo.

–¿Se hizo escritora porque el periodismo no le era satisfactorio?

–He tenido el sueño de ser autora desde niña. Los libros siempre han sido muy importantes en mi vida. He leído mucho. Pero este sueño me parecía demasiado lejano, por eso estudié periodismo. Siempre pensé que iba a escribir en un periódico, pero finalmente entré en la radio y en la televisión. Y tenía ganas de escribir algo más largo. Cuando mis hijos crecieron, empecé a escribir mi primer libro. Mi primera pregunta fue, ¿cómo se escribe un libro? ¿Cómo se hace? Y me propuse escribir una escena concreta. Reflejé un día de niebla en Gotland, un día que yo me quedé dormida en la playa. Escribir sobre ese día fue como pulsar un botón.

–¿El rey Carlos Gustavo de Suecia también caza elefantes?

–(Risas). Mata alces en los bosques de Suecia. La monarquía es muy popular en Suecia, pero lo es gracias a la reina Silvia y su hija mayor Victoria. Sobre el rey se han destapado varios escándalos. Hace dos años en un libro se revelaron las fiestas con mujeres de las que disfrutaban el monarca y sus amistades poderosas. También se hizo público que había tenido un romance con una cantante de una banda muy famosa. Ay, el rey... Decir que el rey no se sabe expresar bien es una obviedad. Puede dar gracias a Dios a que tiene a su hija Victoria. De todos modos, creo que la mayoría de gente en Suecia es monárquica. La gente cree que tener una casa real no es un problema enorme. En mi caso, yo no soy monárquica, creo que se podría usar el dinero que se le da a la monarquía de una manera mejor.

–La novelista Fred Vargas compara la novela negra con el mito de Teseo: el héroe es el comisario, el mal es el Minotauro y el laberinto, las pistas falsas.

–En mi caso, en realidad creo que podría escribir cualquier género. Me gusta que pasen muchas cosas, el suspense y todo eso, pero creo que estoy buscando los interiores oscuros de las personas. Trato de explicar cómo nos afectan diferentes cosas más que identificar un mal en concreto, como dice Vargas. Para mí lo más importante es preguntarme por qué sucede esto y no quién lo ha hecho.

–¿Las historias se escriben para evitar que ocurran en la vida?

–Sí. A veces se escribe por ese motivo. Y escribo porque creo que un mundo mejor es posible. Y no quiero que haya gente mala. Soy positiva y optimista. Creo en la bondad del ser humano.

–¿Cree que alguna vez ganarán el Nobel los escritores de novelas negras?

–No lo creo, pero nunca se sabe. Pero claro que podrían ganarlo. La novela negra ha tenido mala reputación, pero en los últimos diez años eso ha cambiado. He encontrado a autores de prestigio que en secreto me han confesado que han intentado escribir una novela negra y no han podido. Es difícil escribir una novela negra. Hay que tener cierto talento.

–¿Cabe la experimentación en el género negro?

–Sí, claro. Yo estoy desarrollando mi escritura a lo largo de las diez novelas que ya he escrito. Y voy probando diferentes maneras de escribir. Tengo algunas cosas fijas que son muy mías, como los capítulos cortos, que actúan como escenas.

–Henning Mankell ha declarado en alguna ocasión que las suyas son novelas rojas. ¿De qué color son las de Mari Jungstedt?

–Tengo que decir que rojas también. Pero no, mejor lilas. Porque la sangre del ser humano, después de vivir y padecer la historia y otra serie de cosas duras, se torna un poco más oscura, y parece lila.

–¿Jugaba a policías y ladrones de pequeña?

–Mucho. Pero también a suecos y daneses. Porque ha habido guerra durante muchos años entre ambos países, y de niños había un juego que se llamaba así.

–¿A qué tiene miedo una escritora de novela negra?

–A la oscuridad y a mis propios textos. Me han sugestionado a veces. Cuando tengo que dormir en Gotlan, en el campo, cuando estoy con mi libro yo sola para entrar en la historia con más profundidad, tengo miedo. Cumplo una serie de rituales antes de acostarme: tengo un papel al lado de la cama con el teléfono de la policía, de emergencias y de los vecinos más cercanos; pongo las cortinas; dejo la luz de la cocina encendida y la radio también; asimismo tengo el móvil en la cama. Lo último que hago es poner las botas de mi marido de la talla 45 en el porche por si viene un asesino con un cuchillo a matarme. Así se pensará que hay un hombre en la casa. A veces creo que escribo novela negra para enfrentarme a mis miedos.

 

 


Publicado por negraycriminal @ 14:05
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No sé si han leído el premio Biblioteca Breve de este año: El jardín colgante. Pero deberían hacerlo y disfrutar tanto como lo han hecho el librero y la librera ( y no siempre están de acuerdo).  En Santander Javier Calvo anuncia el tiempo de su nueva novela.

 

Javier Calvo volverá al presente en una novela para reflejar este momento "complicado de narrar y vivir"

Será la obra que cierre la trilogía emprendida con 'Corona de flores' y 'El jardín colgante'

   SANTANDER, 25 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El escritor catalán Javier Calvo regresará al tiempo presenta en la novela que cierre su trilogía policíaca ambientada en Barcelona, de la que ya forman parte 'Corona de flores' y 'El jardín colgante', pues quiere asumir el "reto" de reflejar un momento que, a su juicio, es "complicado de narrar y de vivir".

   Así lo ha avanzado a Europa Press con motivo de la presentación en Santander de 'El jardín colgante', donde ha reconocido que "le apetece escribir sobre el presente" para retratar un "momento de aceleración histórica sorprendente" como el actual y la "incertidumbre" que genera el "cambio a no se sabe dónde".

   El novelista ha resaltado que cuando pensó en situar la historia y los personajes de la última parte de esta trilogía en el presente revisó la última novela que escribió con este mismo marco temporal, y que data en 2007, y "se dio cuenta" de que el presente de aquella novela "no tiene nada que ver" con el actual.

   "La historia se ha acelerado", ha insistido este escritor barcelonés, quien para la primera obra de la trilogía, 'Corona de flores', eligió como escenario de la acción a la Barcelona de 1877, con la Restauración Borbónica como telón de fondo y en 'El Jardín Colgante' ha dado un salto de 100 años para situarse en 1977, en la Transición Española. Con la tercera novela, para la que aún no hay fecha, ha decidido volver al presente.

'JARDÍN COLGANTE'

   'Jardín Colgante', que ha obtenido el Premio Biblioteca Breve 2012, narra la historia ficticia de dos agentes del servicio de inteligencia español que se infiltran en una organización terrorista de extrema izquierda, TOD, que ha sido "inventada" por el autor y nació de un "refrito" de otras bandas reales.

   Según ha explicado, entre los temas que se abordan en esta obra, hay una "reflexión personal" del autor sobre lo que sucede "cuando muere un país y nace el siguiente", algo que, a su juicio, ocurrió en la Transición Española.

   Al hilo de este asunto, Calvo trata acerca de la "mentira institucional" que, en su opinión, se da con la "construcción de un nuevo país", en este caso la España de la Transición, ya que implica un "borrado selectivo de memoria y un falseamiento".

   Además, se abordan otros temas como la construcción por parte del Gobierno de "enemigos", en cierta manera "inventados", para "perpetuarse en el poder".

   La figura del terrorista y el cambio en su consideración que, según Calvo, se dio en los 70 al pasar de ser visto como un "revolucionario" y desde un cierto prisma "romántico" a considerarlo un "elemento" que hay que "neutralizar" y que está fuera de la sociedad, es otro de los asuntos que aparecen en esta novela.

 


Publicado por negraycriminal @ 10:39
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Si el 23 de Abril no llueve siempre es un día hermoso y feliz, para los que nos gustan las Ramblas ocupadas por libros y no por barrigas cerveceras y michelines hamburguésicos impúdicamente exhibidos.

 

En cuanto a ventas y todas esas cosas de porcentajes y estadísticas, nosotros creemos que quizá vendimos menos en euros, pero vendimos más libros. La empresa que lleva las cuentas de la librería prefiere ventas de libros de tapa dura, pero para nosotros lo importante es un libro, lo que significa un lector o lectora.  Seguimos creyendo que en tiempos de crisis, el libro y las bibliotecas son un buen antídoto. Y la palabra y las risas.

 

Sant Jordi y nuestro Pre Sant Jordi, el sábado dia 21, fue prodigo en buenas noticias que les iremos contando. Por ejemplo, que Lumen reedita pronto El caso de los bombones envenados, de Anthony Berkeley. Ya sabemos que es algo lento en la narración (está escrito en 1930), y que no se parece en nada a un video clip, pero es un prodigio de ingenio y de complicidad con el lector.

 

Estuvimos un rato con Maurizio de Giovanni, el creador del Comisario Ricciardi, y nos comentó que habrá una nueva novela suya, naturalmente transcurre en Nápoles, pero situada en el Nápoles actual.

 

Comienza la época de las Ferias del Libro. El librero se va a la de Valencia, donde el sábado día 28 de Abril, a las siete y media de la tarde, participa en una mesa redonda sobre novela y cine negro con Antonio Garrido ( El lector de cadáveres), Guillermo Roz ( Tendríamos que haber venido solos. Alianza) y Enrique Urbizu, el director de cine. No dejes de rodar, Enrique.

 

El sábado por la mañana estará en la caseta de la Librería Puerto, combatiendo la nostalgia de vender libros en los Viveros, enla Feria del Libro de Valencia.

 

Ya falta menos para el nuevo libro de Philip Kerr, y su/nuestro Bernie Gunther.

 

Nuestra recomendación de hoy es un libro insólito, que nosotros sepamos, único. La llamada de un extraño, de Rafael Alcalde ganó el Premio L´H Confidencial que convoca el Ayuntamiento de L´Hospitalet. Y es más de suspense que de novela negra o policial. No hay investigación, sino dejarse llevar por el lazo que el autor nos lanza desde el primer capítulo y que nos conducirá a un final que... naturalmente no les podemos contar.

 

Pero sí les podemos decir que La llamada de un extraño, es puro dialogo. Que la acción, avanza a través de los diálogos de los implicados. No hay descripciones, ni reflexiones. Un alarde estilístico del que Rafael Alcalde, según nuestra opinión, sale airoso y bien parado.

 

La llamada de un extraño te puede sorprender. Si este extraño parece conocerte mejor que tú a ti mismo, te puede llegar a inquietar. Si el extraño te llama a ti y a los tuyos, te puede desconcertar. Si no puedes evitar sus llamadas, te desesperarás. Si ese extraño está dispuesto a recompensarte, te puedes aficionar. Si decide castigarte, será demasiado tarde para rectificar, si es que alguna vez pudiste rectificar. Reza para que no te llame López. Una novela con un malo cortés y misántropo, y unos buenos corrientes y atrapados. Una novela formalmente atrevida: dialogada; literalmente dialogada. Ni una descripción, ni una acotación, ni un narrador. Los protagonistas, todos los protagonistas, están desamparados. Reza para que no te llame López.

 

Tecnología, angustia, poder, ansiedad, seguridad, intimidad. Una novela poco habitual pero que les recomendamos. Si no lo hacemos, quizá nos llame un tal López. Y mejor que no. Estarán de acuerdo con nosotros si leen La llamada de un extraño, Rafael Alcalde, Roca editorial.

 

Saludos negrocriminales y buena lectura

 


Martes, 24 de abril de 2012
Lunes, 23 de abril de 2012
Publicado por negraycriminal @ 19:06
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Sant Jordi se avanza en la Barceloneta con novela policiaca

20 autores firmaron ayer sus libros frente a la librería Negra y Criminal

Rosa Mora Barcelona El País 21 ABR 2012 

 

                                                        foto:JOAN SANCHEZ

 

Los escritores que ayer firmaron sus libros en la librería Negra y Criminal. De izquierda a derecha, Miquel Jiménez, Susana Hernández, Salvador Balcells, David Hall, Víctor del Árbol, Jordi Ledesma, Félix G. Modroño,Rosa Ribas, Toni Iturbe, Cristina Fallarás, Jon Lauko, José Sanclemente, Maruja Torres y Andreu Martín. En cuclillas, Jordi de Manuel, Lluís Gutiérrez, Raúl Argemí, Carlos Zanón y Sebastià Jovani. /

 

 Mucho sol, mejillones, vino y más de 20 autores firmando sus libros en la calle deLa Sal, frente a la minúscula librería Negra y Criminal. Maruja Torres firmó entusiasta ejemplares de su reciente novela Sin entrañas: fue la que más dedicó. Junto a ella, Andreu Martín, con su Cabaret Pompeia, una historia estupenda de pistoleros y maquis, desde la década de 1920 hastala Guerra Civily la posguerra. Siruela la publicará en castellano, noticia del día. Pero ayer, lo que más interesaba a Martín era el partido del Barça-Real Madrid. Estaba muy contento; el FC Barcelona celebróla Diadade Sant Jordi repartiendo puntos de libro en el Camp Nou escritos por diversos autores.

 

“Siempre confiaré en un entrenador que lee a Salvador Espriu”, escribió en su punto de libro. Martín estaba más pendiente del fútbol que de su reciente estreno en la galaxia digital. Acaba de colgar en andreumartin.com y en todas las plataformas digitales su nueva novela, La vida es dura, sobre la gran estafa que los indignados y ciudadanos en general sufren en esta época de crisis.

 

Hablando de Internet, José Sanclemente, un autor novel, ex consejero delegado del Grupo Zeta y de Antena 3 de TV, experto en medios de comunicación, que acaba de publicar Tienes que contarlo, se sorprende del precio de los libros enla Red.“Solo recibo 26 céntimos por descarga. El libro cuesta 2,90 euros”. Hasta ahora ha vendido unos 300 ebooks. Por ahí, de momento, no se hará rico.

 

Sanclemente vivirá mañana su primer Sant Jordi y está dispuesto a pasárselo bien, aunque no firme demasiados ejemplares. Será también el primer Sant Jordi para Carlos Zanón, uno de los autores negros del año, por no decir el mejor. Su segunda novela negra, No llames a casa, es aún mejor que la primera, Tarde, mal y nunca. Primer Sant Jordi para Davis C. Hall, estadounidense que vive en Barcelona desde 1974. Firmó ayer y firmará mañana ejemplares de Barcelona Skyline, una novela negra norteamericana trasladada al Mediterráneo.

 

“Aunque no dedique ni un solo ejemplar y aunque esté al lado del algún crack que no pare de firmar, para mí estar en Sant Jordi es la apoteosis", afirmó. Toni Iturbe, director de la revista Qué leer y autor de los libros detectivescos infantiles juveniles del popular Inspector Cito, también se apuntó a la fiesta dela Barceloneta. Losde la editorial Planeta cuentan que prepara una novela-historia-bomba para septiembre. Hay que esperar, de momento sabemos que transcurre en Auschwitz y que está basada en un caso real.

 

Jordi de Manuel, con una novela tan sólida como La mort del corredor de fons, y Sebastià Jovani, del que se ha traducido al castellano la estupenda Emet o la rebelión, también firmaron. Los cómplices dela Negray Criminal no pararon de sacar libros a las mesas de firmas en la estrecha calle deLa Sal. Fueun buen aperitivo para Sant Jordi.

 

Una de las sorpresas de esta primavera, que debía haberlo sido mucho antes, es La tristeza del samurái. Publicada en España, con buenas críticas pero sin demasiado eco, ha obtenido en Francia Le Prix du Polar Européen. Ha sido traducida al francés por la prestigiosa Actes Sud. Parece necesario redescubrirla aquí después de los montones de páginas que le han dedicado en el país vecino.

 

Libreros y editores están preocupados. Las cosas no van bien en el sector del libro, como en casi ninguno, pero ayer nadie pensó en eso

 

 


S?bado, 21 de abril de 2012
Publicado por negraycriminal @ 10:29
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Avui dissabte, el Pre Sant Jordi a Negra i Criminal

Dilluns serà la diada de Sant Jordi...llibres i roses...

El dia 28 d'abril, la comarca del Matarranya celebra l'Ebre Negre, una trobada d'escriptors de gènere negre.

El dia 5 a Falset la 3ª Trobada de Gènere Negre al Priorat.

" (...) tenim etiqueta pel vi de la Trobada, perquè aquest any la Cooperativa Falset-Marçà ens embotellarà una partida especial per a naltros.  Com correspon a l'ocasió és una etiqueta ben negra, amb l'assassina Clio mostrant l'arma del crim (és sang o és vi?)."






Jueves, 19 de abril de 2012
Publicado por negraycriminal @ 14:01
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Artículo del Suplemente Radar del diario argentino Página 12, publicado el pasado dia 1 de Abril

Cuando la violencia tiene su encanto

Una novela entre muchas otras de una serie, que no solo se destaca por su hipnótica intriga sino que esconde la llave para llegar al misterio de Fred Vargas. Detrás del seudónimo hay una arqueóloga que entre Agatha Christie y Proust sacudió el mundo de la novela negra francesa.

 

 

 

 

 

 

La culpa de todo la tiene el acordeón. O más bien la impericia con el instrumento de la arqueóloga francesa Frédérique Audoin-Rouzeau, que un cuarto de siglo atrás decidió intentar relajarse de sus labores profesionales con la escritura en vez de hacerlo con la música. El resultado terminó siendo un policial –novela de intrigas, y no negra, como le gusta decir a su autora– que ganó entonces un concurso para autores inéditos, y dio comienzo a una carrera que actualmente acusa seis millones de libros vendidos en veinte idiomas. Todo bajo el seudónimo de Fred Vargas, cuyo apellido Frédérique adoptó de su hermana melliza, Jo, artista plástica, que lo tomó a su vez del personaje que interpreta Ava Gardner en la película preferida de ambas, La condesa descalza. Autora no de una, sino de dos sagas de detectives exitosas y premiadas –la del comisario Adamsberg por un lado, y los Tres Evangelistas por el otro–- Fred Vargas es todo un fenómeno literario europeo, gracias a su particular versión proustiana de su admirada Agatha Christie.

Hija de un poeta surrealista, ecologista y votante de Daniel Cohn-Bendit en las candidaturas europeas del 2009, autora de un tratado definitivo sobre la peste negra bajo su nombre real, Fred Vargas lucha a su modo contra las grandes editoriales, manteniéndose fiel a la pequeña casa editora francesa que se atrevió a editar sus primeros libros, manteniendo a tal punto la reserva sobre su identidad, que durante un tiempo muchos creyeron que era un hombre. Tal como lo terminó haciendo con su carrera académica en pos de la literaria, Vargas tampoco ha dudado, cuando llegó el momento, en dejar todo de lado para defender la libertad de un colega escritor de policiales, Cesari Battisti, que con un breve pasado terrorista en Italia se asiló en Francia y, luego de rearmar su vida, se enfrentó largamente a una extradición –injusta, según Vargas, que escribió un libro defendiendo su inocencia– que terminó sólo cuando logró ser aceptado por el gobierno de Lula en Brasil.

A juzgar por el admirable El ejército furioso, el más reciente volumen de la extensa saga del comisario Adamsberg, la visión que Vargas tiene del mundo es la base de sus novelas. Una mirada compasiva, pero que no sabe de treguas, y que no le teme al pasado ni al presente más inmediato. Para muchos el mejor libro de la autora, este décimo tomo de la saga puede funcionar tranquilamente como puerta de entrada al particular universo del comisario y su amplia corte de colegas. Con un primer capítulo contundente, casi un cuento corto, que condensa admirablemente el estilo Vargas, la novela transcurre lentamente hacia las varias tramas que enhebra su lectura.

Desde un misterioso torturador de palomas hasta la probable tragedia generada por un recurrente pirómano de autos, con centro en una serie de asesinatos en un pueblo de provincia supuestamente motivados por una antigua leyenda, todo cabe en El ejército furioso, un volumen atrapante y encantador, a pesar de la violencia de sus asesinatos. Aunque más no sea sólo por una inmediata atracción hacia los personajes que la habitan, que orbitan alrededor del siempre meditabundo y sensible Adamsberg, una especie de anti Wallander. Si el personaje de Mankell lucubra siempre deducciones y sufre su vida solitaria, Adamsberg parece siempre dejarse llevar por los acontecimientos, y disfrutar ante la tragicomedia permanente que construyen sus ayudantes, entre los que se puede encontrar a un comandante borrachín y sabelotodo, un teniente narcoléptico y una oficial contundente y decidida como la inolvidable Violette Retencourt.

El ejército furioso del título es una tropa fantasma que supuestamente recorrela Normandíafrancesa, reclutando por la fuerza a los delincuentes sin castigo. Una leyenda que data de mil años atrás, que debe ser anunciada por quienes mágicamente puedan verla, para permitir que los futuros condenados intenten redimirse. Es la madre de la ocasional testigo de su paso la que se abre camino hacia París para balbucear ante el comisario que se haga cargo del caso, que irá sembrando de cadáveres el pueblo de Ordebec. Escapando de su aparente fracaso en otro caso, el asesinato de uno de los mayores empresarios de Francia, hacia allá irán Adamsberg y sus colaboradores, en una trama macabra y oscura, que ilumina Vargas con un curioso y personal humor en cámara lenta, protagonizado por sus personajes habituales, y también por los que irán descubriendo en una Normandía inventada y, al mismo tiempo, oscuramente real

 

 


Martes, 17 de abril de 2012
Publicado por negraycriminal @ 8:08
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Alexis Ravelo, escribe en Calibre 38, acerca de La detectiva miope, de Rosa Ribas

“La detective miope”, deRosa Ribas, por Alexis Ravelo

Publicado por revistacalibre38 el 13 abril, 2012  

Alexis Ravelo

Más acá de Frankfurt: La detective miope

La detective miope, de Rosa Ribas, trata, claro está, sobre una detective miope, llamada Irene Ricart. Pero nuestra chica no solo es miope, sino también zurda (un día habrá que hablar de los personajes zurdos y será inevitable mencionar esta novela junto con la monumental Las benévolas), hipersensible y con tendencias neuróticas. Ricart acaba de salir del psiquiátrico adonde ha ido a parar después de que su hija y su marido (mosso de escuadra) hayan sido asesinados, seguramente por alguien relacionado con algún caso que él investigaba.

A Irene la encontramos al comienzo del libro consiguiendo trabajo en una agencia de detectives de Barcelona y convencida de que la teoría de los seis grados de separación es cierta. De esta teoría ella ha extraído la poco científica conclusión de que resolviendo cinco casos al azar, en el sexto dará con el asesino o asesinos de su marido y su hija. Así que a lo largo de la novela vamos a seguir a la desequilibrada pero brillante Irene en la resolución de esos casos, todos muy diferentes y sin aparente relación, sola o acompañada de algunos de sus compañeros de la agencia (tan tarados como ella) en una novela zigzagueante, con ritmo muy bien marcado y llena de giros, escrita con un estilo muy claro pero no exento de pasajes de una muy singular belleza literaria. Otro de sus puntos fuertes es el uso de la ironía, el sentido del humor (a veces muy negro) que asoma el hocico casi en cada página.

A partir de este argumento aparentemente algo disparatado Ribas logra crear un universo muy verosímil, con descripciones en tres trazos y caracterizaciones que juegan con los tópicos con una destreza que denota madurez en el oficio, estableciendo además complicidades con el lector culto a partir de referencias literarias que no voy a descubrir aquí, para no estropear ninguna sorpresa. Esa madurez se evidencia, por otro lado, en la soltura con que Ribas maneja seis o siete subtramas que involucran a una veintena de personajes en solo 179 páginas, sin que se estorben mutuamente y paseándose siempre por un territorio fronterizo entre la sordidez y la ternura.

Los seguidores de Rosa Ribasya saben de la comisaria Weber-Tejedor, de sus historias ambientadas en Frankfurt. La detective miope, la novela sobre la barcelonesa Irene Ricart parece un paréntesis en su obra, un Galíndez, un El Chino: una de esas obras en la que el autor trabaja fuera de los márgenes que se ha dado a sí mismo con la creación de un personaje que ha resultado tener éxito, unos márgenes a los que se ama, pero fuera de los cuales apetece de vez en cuando explorar otros territorios. El lector avezado sabe que cuando los autores hacen eso vale la pena acompañarlos en el paseo, sobre todo cuando los resultados son tan fecundos.

La detective miope
Rosa Ribas
Viceversa

 


Lunes, 16 de abril de 2012
Publicado por negraycriminal @ 17:19
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Asa Larsson, la escritora sueca, estaba previsto que viniera por Sant Jordi, por el Dia del Libro. Pero no ha podido ser, aunque sí hará una visita rápida a Barcelona para una serie de entrevistas. Y en algún momento, pasará por su librería preferida en La Barceloneta, es decir, por Negra y Criminal, para firmar ejemplares.

 

No les convocamos a que vengan (no sabemos la hora en que pasará por la librería), pero si les decimos que una forma fantástica de celebrar Sant Jordi es regalando un libro dedicado por Asa Larsson.Y sin tener que hacer cola, ni sufrir aglomeraciones. Su cuarta novela traducida es Cuando pase tu ira, editada por Seix Barral y traducida por Mayte Giménez y Pontus Sánchez al castellano, mientras que Marc Delgado la traduce al catalán para Columna edicions. No importa donde vivan, es posible que Asa Larsson, no vaya nunca hasta allí, pero su libro, dedicado para usted, o alguno de los suyos, sí. Es una de las cosas buenas de que exista una pequeña librería como ésta.

 

A nosotros nos gusta mucho que Asa Larsson haya dado a su abogada el nombre de Rebecka Martinsson, como homenaje al policía que más nos gusta: Martín Beck. El personaje creado por Maj Sjöwall y Per Wahlöö, esa “pareja de suecos de nombre impronunciable” como suelen decir ustedes, cuando nos preguntan si ha salido otro libro. Ya sólo faltan dos por retraducir.

 

Cuando pase tu ira. Wilma y Simon son dos jóvenes enamorados que han decidido sumergirse en el helado lago de Vittangijärvi, en el norte de Suecia, en busca de los restos de un avión alemán perdido en 1943. Mientras bucean, alguien corta la cuerda de seguridad de Wilma y tapa el orificio de salida en el hielo. No podrán escapar. Cuando la primavera se acerca al norte de Suecia, el cuerpo de Wilma emerge de las aguas del río Torneälven. Al mismo tiempo, una figura fantasmal aparece en los sueños de Rebecka Martinsson, la reputada abogada de Kiruna. ¿Es el fantasma del cuerpo que ha aparecido en el río? Junto a la inspectora de policía Anna-Maria Mella, Rebecka se sume en un enigma que despierta antiguos rumores de colaboradores nazis en Kiruna, un lugar donde la vergüenza y el secreto controlan los recuerdos de la guerra. Y un asesino está dispuesto a seguir matando para mantener el pasado enterrado para siempre bajo el hielo y la nieve.

 

En esta librería estamos convencidos que no todos los suecos no son iguales, y que tiene razón Dennis Lehane, cuando este verano pasado, en la Semana Negra de Gijón, nos decía: “ No sé que beben los suecos, pero, por favor, que sigan bebiendolo”

 

Asa Larsson no es “una sueca más”. Es la creadora de Rebecka Martinsson, y la que ha conseguido que sepamos donde está Kiruna. Y regalar un libro dedicado por ella nos parece muy bien. Les pedimos, que nos digan a nombre de quien la dedicatoria antes del miércoles dia 18, a las cuatro de la tarde.

 

Saludos negrocriminales y buena lectura

 

www.negraycriminal.com

http://negraycriminal.blogcindario.com/

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Publicado por negraycriminal @ 14:10
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Paco:
Ya he leído el libro que nos recomendaste de " El misterio de los bombones envenenados" y me ha encantado. Es algo más que una  novela de misterio, es juego, intriga, implicación en la deducción... muy entretenido y... ¡¡¡ Qué final!!!
Con "El asesino hipocondríaco" me he reído como hacía tiempo que no lo hacía con un libro y además me ha alucinado... ¡¡¡Qué pedazo de novela desde el punto de vista literario!!! ¡¡¡ Qué original!!! 
Gracias por tus recomendaciones.
Un abrazo desde Madrid
Laura

Publicado por negraycriminal @ 8:58
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En España se puede conseguir en la edición de Umbriel.

 

LITERATURA

Presentan edición boliviana de Morir en La Paz, novela de Bartolomé Leal

Por: Nuevo Milenio | 15/04/2012



Con el afán de evitar el pirateo de libros y para hacer accesible a los lectores bolivianos esta novela negra ya clásica, premiada en la Semana Negra de Gijón y escrita por un chileno y ambientada en Bolivia, la editorial Nuevo Milenio ha sacado una edición de bolsillo de Morir en La Paz, de Bartolomé Leal.

La novela será presentada en la Feria Internacional del Libro de Santa Cruz, con la presencia del escritor.

El crítico Luis H. “Cachín” Antezana ha expresado de esta obra: “Hay un protagonista que, sin duda, resulta inmune a todos los peligros y avatares de la trama. Me refiero a la ciudad de La Paz que contextualiza buena parte de la novela. Desde la ciudad como reflejo del cielo estrellado que impacta, desde El Alto, toda llegada y descenso nocturnos hasta las múltiples sociedades y culturas que se articulan en la Fiesta del Gran Poder, pasando, por supuesto, por los laberintos y vericuetos de su peculiar orografía (la Muela del Diablo y el río Choqueyapu incluidos), con detalles sobre su vida cotidiana y nocturna, La Paz de Morir en La Paz más que un escenario es un complejo personaje que motiva los momentos más explícitamente literarios de esta novela”.

El novelista español Javier Abasolo se refirió así a esta novela: “Cuando hablamos de que el polar está renaciendo gracias a las aportaciones de los escritores latinoamericanos en muchas ocasiones quizás nos dejemos llevar por el entusiasmo, pero no se puede negar que gran parte de la revitalización del género se debe a escritores que usan el castellano para escribir sus obras. Y lo que es innegable es que esta novela sólo podría haber sido escrita por un autor hispanoamericano, en este caso un chileno que escribe sobre Bolivia”.

El periodista Paco Zavala de La Prensa de San Diego, California, escribió: “Cada una de las veinte partes de que está constituida la trama de la novela se establece en un diálogo transparente, sin fisuras literarias. El tema es atractivo, colorido, cargado de dinamita y de acción. Dentro de la cobertura de este rompecabezas literario, el cual encierra en su entorno general rudeza, violencia, sexo, asesinato, traición, venganza, deseos y pasión, cada parte se desenvuelve con desenfado y buen gusto. Sobre todo en lo que concierne a la terminología tradicional y a la descripción apasionante y detallada sobre los preparativos minuciosos y generales para realizar la procesión del Cristo del Gran Poder, la que se detalla paso a paso y en la que desfilan más de 30 mil personas participantes en La Paz, Bolivia. La novela Morir en la Paz, tiene una conclusión inesperada, violenta y feliz”.

Por último, las palabras del joven y talentoso novelista boliviano Juan Pablo Piñeiro: “Si la novela Morir en La Paz del autor chileno Bartolomé Leal no hubiera estado ambientada en nuestra ciudad, probablemente sólo se trataría de una historia entretenida e ingeniosamente narrada. Sin embargo, el autor parece haber apostado por interrogar mediante su obra, e incluso mediante el género de su novela –la novela negra–, los silencios dolorosos, los secretos ancestrales, los rincones absurdos y la estoica miseria de la ciudad de La Paz. El resultado es atractivo, porque este diálogo nos conmina a mirar nuestra ciudad a través de una aventura policial digitada en el infernal mundillo del narcotráfico... La literatura no reconoce fronteras, reconoce viajes, no escribe de países sino de habitantes, y no está creada por autores sino por sensibilidades. Esta es la categórica diferencia que nos permite compartir la sensibilidad de Bartolomé Leal, antes de mutilar nuestra lectura en busca del dato antropológico”.

Bartolomé Leal (Santiago, 1946), es autor de media docena de novelas negras y de una treintena de cuentos aparecidos en diarios, revistas y blogs.

Algunos de sus títulos son las novelas Linchamiento de negro (1994), Morir en La Paz (2003) y En el Cusco el rey (2007), obras en las que Bolivia siempre ha estado presente en las historias.




 


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Quizá sus dimensiones han hecho que Homicidio de David Simon, editado por Principal de los Libros y traducido por Andrés Silva, no haya sido muy leído. Pero es un libro básico, imprescindibles, si se quiere conocer el procedimiento policial y los látidos de una ciudad: Baltimore.

Reproducimos una amplia reseña de Carlos Mármol, en su blog Cuadernod de Disidencias, del Diario de Sevilla.

 

Baltimore: el final del sueño americano

Carlos Mármol | 16 de abril de 2012 a las 6:03

El célebre autor de The Wire fue periodista antes que guionista. En Homicidio nos explica cómo funciona la vida real en las urbes de los Estados Unidos.

Lo primero que hay que hacer, si se quiere sobrevir, es aprender a pisar el suelo que está bajo tus pies. Patear las calles. Mirar correctamente hacia determinadas esquinas oscuras. Todo lo demás viene solo: consiste en saber ver, escuchar, ser capaz de reproducir con cierto grado de verosimilitud la vida real –cazar al vuelo algunos diálogos, revivir ciertas puestas en escena, experimentar algunos desengaños– y esperar. Sobre todo esperar. Todo el rato. El tiempo y los detalles secundarios son los que dan solidez a los buenos relatos.

Si el periodismo, este oficio tan noble y tan en cuestión en estos momentos difíciles, tiene algún futuro no está ya –quizás– en los diarios impresos, ni siquiera en las tabletas tecnológicas que nos vende la empresa de Steve Jobs. Está en los libros. Un formato secular –los hijos de Gutenberg– que todavía es perfecto. Imbatible. El periódico se hace liviano, se llena de políticos y de compromisos. La televisión y la radio nos reproducen sin descanso el parte oficial con todas sus manipulaciones incluidas. Nadie, sin embargo, nos cuenta la vida más inmediata: esa inmensa espiral que nos pasa por encima casi sin darnos cuenta. Nos quejamos de que la gente ya no quiere pagar por leer las noticias. ¿Pagaríamos nosotros por lo que le damos? Lo dudo.

David Simon, lanzado a la fama por su trabajo como guionista en algunas míticas series de televisión –The Wire, Treme–, fue fraile antes que cura. Esto es: periodista de calle antes de convertirse en el nuevo Homero de las películas por cable. Y se nota: en los trece años que pasó en la redacción de The Baltimore Sun, el diario del que le despidieron en una de las habituales reducciones de plantilla que los ejecutivos norteamericanos perpetran cuando no saben ya cómo reducir los gastos ajenos, ignorando que el problema de los medios escritos no es financiero, sino que se trata de una profunda crisis identidad, aprendió algunas de las nociones básicas para desenvolverse en la tarea –apasionante– de contar historias de gente ordinaria que trascienden lo anécdótico para plantar ante nuestros ojos, atónitos, el cáncer en que se ha convertido la sociedad. Un género que los periódicos, extrañamente, han abandonado por completo para contar la endogamia de un mundo oficial que no le importa a (casi) nadie.

Parte de ese fondo de comercio periodístico lo volcó en Homicidio, un libro primerizo que escribió en el año 1991 y que no ha visto la luz en español hasta 2010, cuando la editorial Principal de Los Libros lo publicó. Un buen ejemplo de periodismo puro. Sin retoques. Sin carpintería. Directo y al cuello. Le duela a quien le duela. Algo que ya casi no se encuentra. Fue un éxito (en Estados Unidos, claro) y tuvo hasta su secuela: La Esquina, también publicado en español por la misma casa y firmado por Simon junto a Ed Burns, un viejo policía. Juntos relataban al detalle lo que ocurría en la esquina de las calles Fayette y Monroe, en Baltimore (Maryland). Dicho en pocas palabras: las transacciones tóxicas y vitales de un supermercado de la droga abierto las 24 horas del día que aporta los únicos ingresos reales a un barrio que se muere. Dólares ensangrentados; puro capitalismo a escala básica. La rueda del beneficio perpetuo, que no deja de girar sin importar las consecuencias y los daños colaterales. Una realidad pertinaz contra la que los discursos de los políticos y las buenas intenciones se derrumban. Siempre.

La novela Homicidio trasciende la historia concreta de La Esquina. En lugar de ceñirse a un barrio, nos cuenta cómo es la vida en una ciudad –Baltimore– que, además de ser cuna de Edgard Allen Poe, poeta asombroso, primer escritor de novela negra del mundo, es la urbe de Estados Unidos con mayor índice de criminalidad y violencia por metro cuadrado. Pura estadística. El reverso de un sueño que se tornó hace tiempo en pesadilla. Es una ciudad portuaria, claro. Una ciudad donde la mayoría de la población es de raza negra y donde los crímenes se suceden como la lluvia en los días de invierno.

Simon se empotró durante más de un año en la unidad de homicidios de la ciudad. Técnicamente, era como un policía más. Aunque en realidad su función era funcionar como una grabadora humana: registrar todo, jerarquizarlo, darle forma y plasmarlo después en un libro (en América estos trabajos todavía se becan) que cuenta el lado más oscuro del Imperio. Un mundo donde la vida no vale nada si de lo que se trata es de obtener algún tipo de beneficio de la necesidad de los demás.

El libro es pura literatura negra. Mejor dicho, periodismo negro. Aunque en realidad el adjetivo es innecesario: el periodismo blanco sencillamente no es periodismo, son efemérides. Está contado como una gran novela coral, pero el relato del Baltimore portuario, donde los huesos de Poe se pudren en un hermoso cementerio parroquial, es absolutamente fiel a la agria realidad. Los policías son héroes involuntarios e imperfectos –los únicos héroes posibles– y los delincuentes son víctimas que matan a otras víctimas. A esto se reduce todo. Una perfecta tragedia griega pero en los tiempos modernos.

Por supuesto, la trama está estructurada para cazar al lector: entre el sinfín de fiambres que pueblan las páginas de la novela destaca, como principal hilo conductor, el extraño asesinato de una niña de once años que, frente a otras desgracias violentas, parece despertar cierto grado de humanidad, si es que la compasión es realmente un sentimiento noble, tanto en los duros agentes de homicidios –acostumbrados a librar con la muerte a diario– como en muchos de los propios traficantes que te dispararían sin dudarlo por cualquier incidente del negocio de las drogas. Nobleza involuntaria, tácita. Lo dijo hace tiempo Dylan con otras palabras: “Para vivir fuera de la ley, hay que ser honesto”.

Todos los personajes siguen sus particulares recetas para sobrevivir en mitad del caos. Todos tienen su propio decálogo para salvar el pellejo en un mundo en el que cada uno va a lo suyo. Los policías, los primeros. Su mayor sabiduría –saber leer lo que dice la calle– se resume en un fantástico catecismo cuyos mandamientos dan una idea de la titánica tarea a la que se enfrentan.

Dice así:

“1) Todo el mundo miente. Los asesinos mienten porque es lo que tienen que hacer; los testigos mienten porque es lo que creen que tienen que hacer, y los demás mienten por el mero gusto de hacerlo y para no desobedecer la norma general de que no hay que dar información a un policía.

2) La víctima es asesinada una vez; la escena del crimen puede ser asesinada miles de veces.

3) Las primeras 10 ó 12 horas después de un asesinado son vitales para el éxito de la investigación.

4) Si dejas a un hombre inocente en una sala de interrogatorios se quedará despierto, frotándose los ojos; si dejas a un hombre culpable en el mismo sitio, se dormirá.

5) Ser bueno es bueno; tener suerte es mejor”.

Y así hasta la décima regla. Afortunadamente, está llena de esperanza.

“10) No existe el crimen perfecto”.

Todo un consuelo


Domingo, 15 de abril de 2012
Publicado por negraycriminal @ 9:03
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Traducen, al castellano y al catalán, la primera de las novelas protagonizadas por Fredrika Bergman.  Kristina Ohlsson, pasó por la librería el jueves a primera hora para cumplir con el rito de todo autor o autora negrocriminal de vista por Barcelona: la foto con la camiseta en el quicio de la librería. Acompañada de una excelente traductora simultanea, Carolina Badía, estuvimos hablando de Maj Sjöwall, Per Wahlöö y Martín Beck. Y estuvimos de acuerdo: Sin"esa pareja de suecos de nombre inpronunciable", ni ella escribiría, ni existoría la novela negra europea, tal y como la conocemos, y la librearía no existiría.

Una reseña de Elegidas, en La Razón.

 

Kristina Ohlsson, la violencia que surgió del frío

14 Abril 12 - - Juan Beltrán

MADRID- Dos minutos y la vida cambia por completo. En una lluviosa tarde de verano, en una estación cerca de Estocolmo, Sara se apeó un momento del tren para realizar la llamada telefónica más inoportuna de su vida. Cuando vuelve, no está la niña que había dejado durmiendo plácidamente. Ha sido secuestrada. Fredrika Bergman, analista criminal de la policía sueca, participa en el equipo especial encargado del caso. Las primeras sospechas recaen en el padre de la niña. Pero Fredrika y su equipo pronto descubren que el caso es el comienzo de una pesadilla en la que se han de enfrentar a un perverso criminal.  «Elegidas»,  de Kristina Ohlsson (Kristianstad, Suecia, 1979), abre una serie protagonizada por Bergman, de la que la autora está a punto de culminar su quinta entrega. Fue su primera novela y un éxito –100.000 ejemplares sólo en su país– que ha propiciado quince traducciones.

Redes pederastas
Ante la proliferación del género en su país, Ohlsson cree que no hay un patrón que identifique a la novela negra sueca: «No existe una identidad única, pero sí varios modelos. Uno más parecido al inglés –un caso, una investigación– y otro más sangriento, en el que yo me encuadro». Su vocación de escritora viene desde niña. «Escribir es mi mejor terapia, es aire fresco en mi vida». Por su  trayectoria profesional –ha trabajado para el Ministerio de Exteriores yla Agencia Sueca de Defensa Nacional–, ha estado en contacto con el mundo policial, «pero el terrible caso de mi historia no es real, es pura ficción, aunque me ha servido ver los procedimientos y las rutinas policiales».  Politóloga especializada en temas policiales y de seguridad, trabaja como especialista en lucha antiterrorista enla Organización parala Seguridad yla Cooperación en Europa (OSCE). Su novela plantea cuestiones como el maltrato a menores, violencia de género, pedofilia, pornografía infantil... Ohlsson cree que ése es uno de los grandes peligros de la red: «Internet ha potenciado estos problemas. Es una de sus caras ocultas, una herramienta para delincuentes que abarca muchos campos y que, además, se da en todos los estratos sociales».

 


Publicado por negraycriminal @ 8:50
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Sólo una matización al artículo. Mario Conde protagoniza, de momento, siete de las novelas escritas por Leonardo Padura.

Novela negra (iberoamericana) sin prejuicios

La Universidad estadounidense de Brown aborda el 'boom' del género policiaco en el continente

Leonardo Padura y Rubén Varona representan a una literatura en auge

En el interior de una casa de ladrillo rojo de 1920 de la Universidad de Brown (Rhode Island) en Estados Unidos esta semana se dialoga sobre literatura iberoamericana. En contra de fronteras y prejuicios culturales, el reto es abordarla de manera transatlántica. Una demanda que se extiende no solo a la lengua, sino a los géneros. En la sexta edición de la Conferencia Internacional de Estudios Transatlánticos, organizada por esta universidad, se ha puesto el foco en la novela policiaca.

"Estamos asistiendo al boom del género negro", explica el profesor Julio Ortega, organizador del seminario, literalmente parapetado tras una interminable montaña de libros, la mayoría escritos por él. "Antes parecía que este tipo de literatura solo se hacía donde había un sistema judicial serio que penalizaba el crimen, pero ahora se ha extendido a cualquier lugar, porque lo verdaderamente importante no es el castigo sino la búsqueda de la verdad".

El escritor y periodista cubano Leonardo Padura -creador del teniente Mario Conde, protagonista de cuatro de sus novelas, todas ambientadas en La Habana- defiende la pujanza de la literatura policiaca iberoamericana. "Con autores como Rubén Fonseca o [Manuel] Vázquez Montalbán no puede ser considerada un género menor", explica. Sin embargo, Padura no comparte en absoluto que esas obras puedan leerse en clave transatlántica, independientemente del lugar en el que estén ambientadas. "Son novelísticas nacionales. Cuando lees a [Henning] Mankell estás leyendo literatura sueca, cuando lees a Manolo [Vázquez Montalbán] lees literatura española. La novela policiaca, como se asienta tanto en los prototipos nacionales, en las estructuras nacionales, es marcadamente nacional".

Sea como sea, no existe consenso acerca de si el género policiaco debe ser entendido en función de la idiosincrasia de los lugares donde acaece o debe abordarse desde la interculturalidad. Si bien, entre los ponentes que, además, son escritores, son muchos los que, como Padura, sostienen que el fin último de la novela negra es escrutar la sociedad, promover una mirada crítica sobre ella, por lo que la conexión entre el crimen y el ámbito en el que se comete es insoslayable. "Si no entiendes México, no entiendes la novela de Ignacio Taibo", señala Rubén Varona, escritor colombiano de 32 años.

La presencia de Padura en la conferencia no se debe únicamente a su condición de escritor de género, sino, fundamentalmente, a su condición de escritor cubano. La importancia de su nacionalidad podría resultar paradójica dado el carácter trasfronterizo del seminario, pero la elección para nada es casual. El año que viene la organización quiere celebrar en la isla su séptima edición. "La historia cultural cubana es muy importante y es transatlántica porque no se entiende sin las aportaciones españolas y africanas", explica el profesor Ortega, que considera esencial participar en la transición de la isla de de manera pacífica y a través de la literatura".

El escritor cubano ve en el gesto un paso muy importante. "Cuba necesita comunicación, hay dos generaciones de lectores que sufren una gran desinformación con respecto a la literatura, no así con el cine o la música, y cualquier tipo de movimiento que acerque la literatura al país es bienvenido. Las mentes están en el siglo XXI pero las penalidades en el XX. Los jóvenes tienen los mismos gustos que el resto, pero sus posibilidades de acceso a la tecnología son del siglo pasado", dice señalando a su alrededor, donde todos van camino de la siguiente charla pegados a su móviles inteligentes.


Viernes, 13 de abril de 2012
Publicado por negraycriminal @ 8:19
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Entrevista en Estrella Digital, a Ignacio Escolar, que pasa del periodismo a la novela, siguiendo la estela de otros compañeros.

Ignacio Escolar se pasa al lado oscuro

El conocido periodista publica '31 noches', su primera novela, en la que se adentra en el mundo del narcotráfico y de la ley del 'ojo por ojo'

Cristina Rodríguez, Madrid. 11/04/2012 | 22:05 h.

Ignacio Escolar es una firma habitual de la sección de Opinión de Estrella Digital. En Twitter tiene 126.867 seguidores. Por poner un ejemplo, más que Rubalcaba o el diario ABC, y su blog, -de análisis político por excelencia-, está considerado uno de los más influyentes del país.

Acaba de publicar su primera novela 31 noches (Editorial Suma de Letras) y, por extraño que parezca a sus lectores más fieles, en ella no critica ni a PSOE ni a PP. En su bautismo en el género de ficción, este periodista nacido en Burgos y criado en Madrid se sumerge en el oscuro mundo del narcotráfico y su ley del 'ojo por ojo'. A lo largo de sus 158 páginas no hay ni rastro de "la herencia socialista" ni del "y tú más" al que tan acostumbrado está. En 31 noches Escolar abandona la lupa crítica y pone el foco en la vida de un policía corrupto, un portero de discoteca y un periodista con amigos poco recomendables.

¿Cómo se enfrenta un periodista a su primera obra de ficción? Debe de ser muy distinto a cómo se elabora un reportaje informativo.

Es un trabajo muy difícil. Los periodistas arrastramos vicios de la información, como indagar datos o, sobre todo, citar las fuentes. En algunos momentos, mientras escribía el texto, casi intentaba atribuir las fuentes y eso es producto de los vicios periodísticos.

En el año 2009 ya publiqué una versión reducida de 31 noches en el cuadernillo de verano de Público y, ahora, he duplicado la extensión del texto. Así que, poco a poco, a medida que iba escribiendo, fui perdiendo el miedo a la ficción.

El libro tiene un comienzo muy impactante porque describe una habitación forrada de plástico y después da datos sobre cómo se hace desaparecer un cadáver en ácido sulfúrico.

La idea me surgió a raíz de lo que me contó un amigo policía. Es el pasaje con el que comienza la novela. Cuenta que en el escenario de un crimen, los investigadores descubren una habitación forrada completamente de plástico (el mismo que se utiliza cuando se pinta). No tenía ventanas y las paredes y el suelo estaban cubiertos de plástico. En la habitación no había nada más excepto un cubo de ácido sulfúrico.

Esta anécdota, que es real, y que me parece que tiene una fuerza tremenda. Es lo que me da pie para empezar la historia. Una historia cuyos personajes no son reales y que tiene una segunda lectura. No sólo está la trama de la novela negra sobre el narcotráfico, sino también la de la crisis del periodismo. El periodista cuenta cómo la profesión se disuelve en ácido sulfúrico.

Velasco es el polícia corrupto, Alek el portero polaco y el narrador es un periodista. El único personaje que no tiene nombre, todos le dicen ‘periodista’.

Quería jugar con la idea de que el lector pensara que el periodista pudiera ser yo. Es solo un juego literario: intentar confundir al lector. Aunque, obviamente, el personaje no soy yo ni se parece a mí.

Al ser su primera novela, ¿en qué escritor se ha fijado?

En el escritor brasileño Rubem Fonseca. Sus obras son contundentes y cortas y, como lector, te hacen valorar la precisión del lenguaje. Además, evita que pierdas el tiempo leyendo cosas que no aportan nada al relato. Me gusta porque no hincha la narración.

Usted también es periodista y de la misma edad que el protagonista, también ha trabajado en periódicos locales como La voz de Almería. ¿También cumplía con las tres D que definen a los redactores en la novela (dipsómanos, depresivos y divorciados)?

No, no las cumplo. Yo no estoy casado, pero tengo pareja y tenemos un hijo, no suelo salir todos los días y no tomo alcohol. Pero sí que es cierto que en esos tres adjetivos se puede reflejar un tipo de periodista de entre 50 y 60 años, que trabaja en redacciones locales (donde la imprenta está debajo de la redacción) y cierran más tarde. Entonces, se adquieren unos hábitos tremendos como salir todas las noches hasta tarde porque no madrugan y beber mucho.

Ahora ya no es así. Ahora, sobre todo, en radio y televisión, se madruga mucho más y han cambiado un poco las cosas.

A pesar de ser ficción, la imagen del periodismo que da en su novela no es muy esperanzadora, como la realidad, ¿cree que esto cambiará algún día o estamos abocados al fracaso?

Creo que dentro de 15 años trabajará de periodista la tercera o la cuarta parte de los que hay ahora. Sobrevivirá el oficio, la vocación. En ese sentido soy muy pesimista. Nos quedan unos años malos, pero, después, dejaremos de depender de las estructuras sociales y seremos panaderos de nuestra propia panadería. Es decir, el periodista dejará la trabajar por cuenta ajena para lanzarse a hacerlo por su cuenta. Y, sobre todo, se tratará de periodistas vocacionales.

El libro es novela negra y usted, como periodista, es especialista en política, ¿escribirla era una manera de escapar de la realidad que, por otra parte, tampoco es que tenga mucho color?

Sí, sin duda. Sería enfermizo haber escrito un libro de política. De hecho, a mí me gustan los sucesos por eso en la novela hay asesinatos, narcos, ajustes de cuentas… El periodismo más puro es el de sucesos. Con los sucesos el periodista trabaja en la calle y, por tanto, es el más cercano a la realidad.

Es verdad que ha sorprendido que escriba una novela negra porque muchos esperaban que fuera sobre política. Probablemente si la escribiera trataría de la corrupción. De todas formas, también participo en un ensayo colectivo sobre la actual situación que presentamos este viernes en Barcelona y es la segunda parte de Reacciona.

Su novela habla de los tentáculos del narcotráfico latino en España, con clanes mexicanos y colombianos que parece que campan a sus anchas en Madrid. ¿Con su libro quiere sacar a la luz un tema que parece que aquí no nos toca de lleno? O, dicho de otra manera, ¿tenemos este problema y la opinión pública no lo sabe?

Yo escribo una novela sobre el narcotráfico. Es ficción, pero lo que cuento pasa en Madrid. Sólo hay que buscarlo en las páginas de sucesos de los periódicos y ahí están las noticias. Hace años, trabajé en México, como consultor de prensa, en Culiacán, capital del estado de Sinaloa, y junto con Ciudad Juárez, son dos de los lugares más peligrosos del mundo, donde el narco asfixia y me interesa mucho el tema. Un colega de Ecuador me dijo una vez que Estados Unidos y Europa son hipócritas con la droga: persiguen al traficante en lugar de al consumidor, que es el que crea el problema. Le respondí que el consumidor es un enfermo. Pero, después de vivir allí, me he dado cuenta de que EEUU es una gran nariz que esnifa a todo un continente porque la gente no sólo se muere de sobredosis. El narco genera muchísima violencia.

Entonces, conociendo de primera mano la tremenda situación que se vive en México donde la guerra contra el narcotráfico declarada por el presidente Felipe Calderón lleva 150.000 muertes, ¿no tiene la sensación de que, comparado con aquello, los problemas de España son minucias?

Nuestros problemas son los de un país rico. Nosotros no hablamos de muerte, ni de hambre. Hay países latinoamericanos que son noticia por ser economías emergentes, pero basta rascar un poco más profundo para ver que la gente allí cobra sueldos míseros y que hay pobreza y violencia. Eso no lo tenemos en España.

Ésta es su primera novela y la publica justo ahora, en plena crisis, cuando la cultura, para muchos, es un bien prescindible. ¿Por qué en este momento? ¿No le da miedo?

Tengo la tradición de ir a destiempo: en el año 2000, en plena crisis de la música, mi grupo de entonces, Meteosat, publicó un disco; en 2007 con la difícil situación del periodismo, participé en la fundación del diario Público y ahora publico mi primera novela. No, no me da miedo.

Además, 31 noches cuesta 12 euros, es un precio asequible para cualquier bolsillo.

Es una novela corta, de fácil lectura. Mi intención no es hacer gran literatura. Como escritor, no puedo elevarme por encima del lector por eso defiendo mucho la literatura y el periodismo popula. Para que la gente entienda lo que lee. Defiendo los libros accesibles, con frases cortas, directas, emocionantes e interesantes.

Para terminar: ¿Antes periodista que novelista?

Siempre soñé con ser escritor. Escribo ficción desde los 9 ó 10 años. Sobre los 19 lo dejé porque empecé con el periodismo. Yo considero la escritura como una práctica vital con el lenguaje como herramienta y, por lo tanto, decidí que, entonces, no tenía sentido escribir ficción. No volví a hacerlo hasta hace poco.

Sin embargo, me considero más periodista que novelista porque escribir ficción no es mi ocupación diaria. Por eso me gusta mucho la palabra amateur porque significa que amas algo. Si me tocara la lotería y me hiciera millonario, seguiría haciendo lo que hago.

Con la cercanía del día del libro, Ignacio Escolar estará en ciudades como Madrid o Barcelona presentando sus 31 noches. Una novela rápida e intrigante que, a buen seguro, le deparará muchas alegrías. No obstante, “casi todo el mundo me habla muy bien del libro, pero casi todos los que me lo dicen son amigos”, me cuenta mientras se ríe. Él no lo dice, pero hay otros muchos, -lectores anónimos-, que también alaban su primera incursión en el género y hasta ya piensan en la segunda novela.

 

 


Publicado por negraycriminal @ 7:47
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Vuelve Diana Dial, la intrépida reportera creada por Maruja Torres. Esta vez, sospechosos por doquier, en un asesinato en el Nilo.

Maruja Torres rinde su homenaje a Agatha Christie en su libro 'Sin Entrañas' 

MADRID, 12 Abr. (EUROPA PRESS)

    Maruja Torres se consolida en el género policíaco con Sin Entrañas (Planeta), un nuevo caso para Diana Dial, su alter ego, con el Nilo de telón de fondo.

   Un ritual faraónico, un asesinato, un crucero de lujo en una nave llena de sospechosos y de envidias, y el magnífico Nilo como decorado son algunos de los ingredientes de esta novela de la escritora y periodista con su segunda apuesta por el género policíaco, tras el éxito cosechado con su debut literario en la novela negra (Fácil de matar, 2011).

   Según la autora, Sin entrañas es "una novela de trama neocolonial en la que se mezclan varios ingredientes, empezando por un claro homenaje a la gran novela de Agatha Christie Muerte en el Nilo, con muchos elementos paródicos y en clave de humor, sin que por ello dejen de mostrarse verdades como puños y misterios como pirámides".

   La génesis de esta novela se encuentra en un viaje en el otoño de 2009 que realizó Maruja Torres, exactamente en los mismos días en que se desarrolla la acción. "El barco era un antiguo vapor restaurado, el S. S. Sudan, a bordo del cual se rodó la película para televisión Muerte en el Nilo, protagonizada por David Suchet. Llevaba conmigo el libro de los cuadernos dela Christie y me hallaba imbuida de su espíritu. Supongo que me dejé llevar, imaginando historias acerca de los personajes que compartían crucero conmigo", apunta.

   Uno de los retos de Maruja Torres era abordar un extenso número de sospechosos, concretamente quince. "Después de haber escrito Fácil de matar, novela en la que me nutría básicamente de mis experiencias en Líbano, me apetecía mucho lanzarme a una fantasía, crear un mundo con elementos que pueden parecer disparatados, pero que, si se utilizan con traza, adquieren verosimilitud", explica.

HOMENAJE A LOS EGIPCIOS MAS HUMILDES

   La parte real de esta novela se encuentra en los ambientes y la atmósfera así como en los secundarios. "Hay una permanente referencia, mi homenaje y mi cariño especial, a la clase media-baja egipcia, tan maltratada y tan merecedora de un país mejor". Asimismo, Maruja Torres desvela que, entre los personajes, se encuentran el Director de Antigüedades, un corrupto al servicio de sus propios intereses y los de Mubarak, al que acompaña su última amante, un cantante octogenario, gloria de la canción y del cine egipcios, su última y joven esposa, y su hijo, de la edad de su madrastra.

   La autora confiesa que meterse en una novela de intriga "es lo mismo que ponerse a investigar un crimen". "Tienes una idea, una imagen, sabes que debes partir de ahí, intuyes cómo debe terminar, más o menos, pero, por el camino, todo está por hacer", explica.

   Preguntada por su próxima aventura, Maruja Torres tiene claro el lugar. Será Roma y estará relacionada con un piso de lujo propiedad dela Iglesiay un joven cadáver desnudo

 


Jueves, 12 de abril de 2012
Publicado por negraycriminal @ 11:10
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Ariel Mazzeo en su blog La forma en que algunos mueren. Ariel Mazzeo es miembro del club Cómplices de Negra y Criminal.

 

miércoles 11 de abril de 2012

Arrabal amargo

Tarde, mal y nunca, Carlos Zanón

 

Tengo claro que este no es un blog de crítica literaria. Es cierto que recomiendo con entusiasmo aquello que me ha gustado. A veces me da la cara para intentar transmitir el porqué de mi valoración. En fin: como se ha dicho, este es más bien un registro más o menos lúcido, más o menos emotivo de mis experiencas de lectura en el género que me interesa más que cualquier otro. Aclarado el punto, arranco mi comentario contándoles el impacto de Tarde, mal y nunca en este lector que soy. 

Leí esta novela —la primera del poeta Carlos Zanón— a la luz de las noticias de la feroz crisis que aplasta a España. En esos días estallaban (o estaban a punto de estallar, qué importa ahora) disturbios en Barcelona y en otras ciudades. Presté especial atención a ese clima. Por aquello de los amigos, de los “lugares en el mundo” (en mi mundo). Porque soy porteño y me asalta últimamente el recuerdo de lo que vi hace unos diez años. No descubro nada si digo que una lectura es un libro más un momento más una historia personal. Por eso, que este libro haya caído en mis manos justo ahora ayudará a que novela y crisis queden ligadas en mi recuerdo. 

Desde luego, Zanón no hace mención alguna a la economía o a la política. Atinadamente no la hace. Sin embargo, me permito una observación. La novela se publicó en el año 2009 (la de RBAes una bienvenida reedición). Ya se hablaba entonces de crisis. Todavía era algo inespecífico, un tanto lejano. Algo en Estados Unidos, digamos. Incluso aparecía la palabra “burbuja”. En fin: los analistas de la economía seguro que la veían venir. Para algo tienen siempre más y mejor información que vos y que yo. Sin embargo, Zanón, artista sensible, a su modo y vaya a saber uno cuánto tiempo antes, también se la vio venir. “El barrio hace rato que está harto. Los chicos, aburridos. Blancos, amarillos o negros. En eso sí que coinciden, mientras que los viejos no olvidan que, de un modo u otro, ellos también han sido estafados.”. Y retrató a sus víctimas —las de la crisis, no las de Zanón— porque, si hay algo seguro es que, de haber llegado a 2012, todos los personajes de este universo se contarían hoy entre los más golpeados. 

En medio de este paisaje amenazador, barrio que asfixia y obliga, Zanón planta los personajes de esta historia urbana, trágica y negra. Epi Dalmau es el primero. Tiene un colega, el moro Tanveer Hussein. La amistad que los une es extraña. Más desde el momento en que Tiffany Brissette —bella inmigrante peruana, cejas tatuadas— deja de salir con Epi para empezar a verse con Tanveer. Nadie lo oculta, los tres se siguen frecuentando, y eso es lo raro. Epi sale de putas con el ultraviolento Tanveer, quien, mientras golpea a las chicas, le habla de cómo la ultraja también a Tiffany. De cómo ella lo disfruta, de cómo le pide más. Dado que Epi sigue enganchado con Tiffany, toda la situación es una bomba a punto de volarlos a todos. Y de hecho, la bomba explota en la forma de un martillazo: Epi se lo pega en la frente a Tanveer, la frente se hunde, Tanveer muere. Todo sucede en el bar de Salva, cuando se tocan el final de una noche química y el comienzo de un día de muerte. 

Ese golpe feroz es el principio de una cascada de locura, en la que todos corren detrás de todos, arrastrándose hacia ese espiral que los hundirá en el final de la novela. Porque, se sabe desde siempre, nada va a terminar bien en este barrio. Epi se esconde, su hermano Álex —testigo del crimen, y no muy en sus cabales— lo busca. La policía también lo busca. Epi quiere encontrarse con Tiffany. Él tiene a Percy, el hijo de ella. Lo durmió con un calmante. Sabe que cuando Tiffany llegue para buscarlo podrá hablar con ella. Podrá explicarle quién era realmente Tanveer, y cómo fue que por amor él hizo lo que hizo.

Tarde, mal y nunca es una novela que merece todas las buenas críticas que le hicieron. Leela en cuanto puedas. Zanón diseña una trama ajustada y frenética y la narra con palabras de poeta. Una historia de amor que es tan trágica como universal. No importa si vivís en Barcelona, en el DF, en Buenos Aires o en cualquier gran ciudad de comienzos de siglo, es probable que su escenario —el famoso barrio— se parezca en algo al tuyo. 

Lo que sí de verdad espero, querido lector, es que tu vida no se parezca en nada a la de los personajes que pueblan esta cruda y violenta historia.

 

 


Mi?rcoles, 11 de abril de 2012
Publicado por negraycriminal @ 10:43
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Del blog de Alexis Ravelo

Novela negra africana en Crímenes Ejemplares 2012

10 04 2012

Acaba esta semana Crímenes Ejemplares 2012, el ciclo de conferencias que comenzó el 8 de marzo y en el que, cada jueves, algunos sospechosos habituales de dedicarnos al género hemos intentado acercarte a diferentes aspectos de la novela negra.

Esta semana, para poner un broche de lujo a la actividad, tendrá lugar el encuentro inicialmente previsto para el 29 de marzo pasado y que arroja luz sobre un fenómeno geográficamente cercano y, sin embargo, muy poco conocido en nuestro ámbito: la novela negra africana.

 

Tú conoces autores de novela negra griegos, italianos, alemanes, suecos (sobre todo suecos) y, sin embargo, ¿a cuántos escritores senegaleses, argelinos o marroquíes podrías mencionar? Y, sin embargo, África no es una excepción en el hecho de que la novela negra, convertida en la novela social de nuestro tiempo, haya conquistado el mundo. De hecho, allí la novela negra nace directamente como crónica política crítica, aunque hay que diferenciar entre dos caminos: el del Magreb y el del África Negra, los cuales, no obstante, nos ayudan a entender igualmente la realidad social y política del continente.

El escritor que nos ilustrará sobre la novela negra africana es, precisamente, quien mejor conoce el fenómeno entre nosotros: nada menos que Antonio Lozano, siempre atento a la cultura de estos países que tenemos tan cerca y de los cuales, en realidad, sabemos tan poco.

 

Antonio Lozano nació en Tánger en 1956. Licenciado en Traducción e Interpretación, reside en Agüimes (Gran Canaria), municipio del que fue concejal de Cultura entre 1987 y 2003. Es director del Festival del Sur-Encuentro Teatral Tres Continentes y del Festival Internacional de Narración Oral «Cuenta con Agüimes». Su primera novela, Harraga (Zoela, 2002), fue elogiada por escritores como Manuel Vázquez Montalbán, Dulce Chacón y Fernando Marías. Ganadora del I Premio Novelpol a la mejor novela negra publicada en España, obtuvo una mención especial del Jurado del Premio Memorial Silverio Cañada 2003 a la mejor primera novela negra, convocado por la Semana Negra de Gijón. Su novela El caso Sankara (Almuzara, 2006), fue ganadora del I Premio Internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona. También ha publicado Preludio para una muerte (Ediciones B, 2006), Donde mueren los ríos, fue finalista del I Premio Brigada 21 y Las cenizas de Bagdad (Premio Benito Pérez Armas, 2006). Su novela más reciente es La sombra del minotauro (Editorial Almuzara).

Lozano (ya lo sabrás si has tenido la suerte de escucharle o leerle) es una persona culta e inteligente pero muy cercana, que sabe transmitir sus muchos conocimientos con una sencillez que ya quisieran otros oradores que se dan más pisto y tienen la cabeza peor amueblada. Así pues, no solo el tema resulta interesante y poco tratado entre nosotros, sino que, además, vale la pena acercarse ya, simplemente, por pasar un rato escuchando hablar a este autor que nos ha llevado a través de sus libros  a lugares como Bagdad, Burkina Fasso o el norte de Marruecos, en estupendas ficciones hermanas de la realidad.

Así pues, cierre de lujo para los Crímenes Ejemplares de este año: Antonio Lozano, Novela Negra Africana, este jueves 12 de abril, a las 19:30 en la Sala de Actos Manuel Padorno de la Biblioteca Pública del Estado en Las Palmas (sí, la dela Avenida Marítima, junto ala Estación de Guaguas). Entrada libre. Aforo limitado.


Jueves, 05 de abril de 2012
Publicado por negraycriminal @ 10:04
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Una de las mejores colecciones de todos los tiempos, sin duda. Creada y dirigida por Bioy Casares y Borges. Algunos dicen que sólo publicaba novela enigma. Pero no es cierto. Acogió las primeras traducciones de James M. Cain, por ejemplo.

La dama del lago, de Raymond Chandler, se pudo leer por primera vez en castellano, en esta magnífica colección. Corría el año 1951. En España estaba Franco, y las tinieblas del franquismo, pero en Buenos Aires, no. Afortunadamente, para todos.